Jeff Sharlet, autor del libro “The Family. The secret fundamentalism at the heart of the American power”, explica a Dailyjuez la discreta presencia de La Familia, un grupo protestante conservador con fuertes conexiones políticas, en la España de Franco. Reproduzco a continuación el texto que me envió por su interés histórico y por ser un capítulo desconocido para la mayoría de los españoles:
CELULAS SECRETAS DE LA FAMILIA EN ESPAÑA
“Un lugar donde esta manera de actuar no funcionó fue España. Franco se convirtió en un aliado clave de Estados Unidos en la Guerra Fría, pero nunca animó a los fundamentalistas protestantes americanos, lo que retrasó la entrada de La Familia en España hasta mucho después de que se establecieran las principales ‘células de oración´en Alemania occidental, Francia, Gran Bretaña, Holanda y otros lugares. Pero en 1965 (Abraham) Vereide (fundador de La Familia) presumió en un discurso en una reunión de rezo que en la España de Franco, inicialmente hostil a la protestante Familia, ‘hay células secretas, como la embajada americana, la oficina de Standard Oil, permitiendo (a nuestros hombres) moverse prácticamente por todos sitios’.
LA FAMILIA Y EL PETROLEO
Standard Oil se convirtió en un frente para los fundamentalistas americanos buscando ‘co-beligerantes’ entre los líderes políticos españoles: Paul Temple, el presidente de ESSO España en los años 60 fue un importante patrocinador financiero del movimiento entonces y durante décadas después. ‘Fui a España para intentar que ESSO entrara en negocios de una forma mayor de lo que lo había hecho’, presumió Temple en una reunión americana de fundamentalistas que incluía al Secretario de Defensa, Melvin Laird, en 1970. Para hacer eso a principios de los años 60, Esso necesitaba una licencia para una refinería petrolera y con ese fin Temple reclutó a un abogado llamado Alfonso Osorio para un estudio bisemanal de la Biblia con hombres de negocio estadounidenses. Osorio vio la oportunidad – durante un año y medio se dedicó a defender la causa de Esso.
PROTESTANTES Y EXTRANJEROS
A través de Temple y Esso, Osorio se hizo íntimo de otros políticos españoles poderosos. Tal y como contó Temple, le dijo ‘Por qué no vas a Franco y se lo cuentas, Alfonso fue y se lo contó al Generalísimo y pensó que era maravilloso. Mucha gente en nuestro pequeño grupo The Fellowhip que estaba en Madrid ha tenido en algún punto miedo de participar en algo como esto que incluía a protestantes y extranjeros… milagrosamente la situación está ahora totalmente clarificada’.
CONTACTOS CON POLITICOS ESPAÑOLES
Con el respaldo del Gran Petroleo, Osario fue nombrado ministro de Comercio de España y después presidente de Renfe. En 1969, cuando España mandó su primera delegación de figuras políticas importantes al anual Desayuno Presidencial de la Oración de La Familia en Washington, varios miembros del gobierno español habían sido ‘condicionados’, dijo Temple a La Familia.
AUDIENCIA CON FRANCO
Otro hombre de La Familia, Kenneth Crosby – un colaborador de los servicios de inteligencia estadounidense que trabajaba en la Cuba de Castro- se convirtió en la cabeza de las operaciones de Merrill Lynch en España, donde empezó discretamente a cultivar a políticos católicos para asociaciones con el fundamentalismo protestante. En 1969, estos hombres consiguieron una audiencia off-the-record con Franco para el senador Mark Hatfield, un miembro del ‘nucleo’ de La Familia, y Doug Coe, el sucesor de Vereide como líder del grupo. La Familia afirmaba ser apolítica, pero sus intereses estaba sincronizados con los de los militares estadounidenses. En la reunión con Franco, escribió el petrolero Paul Temple, entre los asuntos ‘espirituales’ que se trataron se incluían ‘negociaciones sin resolver sobre el futuro de las bases áreas y navales estadounidenses en España’.
MEMORANDUM A NIXON
Después de ese año, el senador Hatfield, un republicano de Oregon, escribió un memorándum confidencial al presidente Richard Nixon resumiendo formas en las que La Familia podía ser utilizada en los intereses estadounidenses en el mundo. Describió a los siguientes españoles como ‘muy involucrados’ en el trabajo de La Familia y disponibles como agentes de facto para los intereses americanos: Federico Silva Muñoz, ministro de Obras Públicas, Alfonso Osorio, presidente de Renfe y diputado de las Cortes; Alberto Moreal Luque, ministro de Hacienda; Virgilio Oñate, diputado de las Cortes; Juan Herrera, presidente de Esso España; Gonzalo Fernández de la Mora, subsecretario de Asuntos Exteriores; Antonio Iturmendi Banales, presidente de las Cortes; Lopez Rodó (…) y otros treinta políticos de menor rango. ‘La evolución en España – escribió Hatfield a Nixon- ‘eran el resultado de una reunión que grupos del Desayuno de la Oración del Senado y de la Cámara tuvieron cuando el ministro Silva visitó nuestro país hace unos meses. El ha charlado con el General Franco y ha recibido su completo apoyo.
FRANCO Y LA FAMILIA PROTESTANTE
¿Aceptó Franco a La Familia protestante? ¿Estos otros hombres – muchos de ellos miembros del Opus Dei- realmente pensaron que las ‘células de oración’ protestantes podían llevar a una nueva forma de gobierno? Lo más seguro que no. La historia de la Familia en España es una historia de desacuerdos tácitos y explotación mutua. Elementos pro-americanos en el Gobierno de Franco veían La Familia como un medio para un fin, y La Familia, que veía a España como la nación ‘más religiosamente intolerante’ en Europa, veía a sus socios españoles como agentes de moderación. En la mayoría de los países, La Familia construía alianzas entorno al anticomunismo, en España esta no era la cuestión. En lugar de ello, perseguían intereses militares y empresariales americanos, y si estos eran servidos por una nueva apariencia de tolerancia religiosa, mucho mejor”.
(En el próximo post Jeff Sharlet hablará de las similitudes y diferencias entre La Familia protestante y el Opus Dei).
