Daily Juez

La ruta gastronómica del sibarita Obama

A diferencia del presidente George W. Bush al que no le gustaba salir a cenar fuera de la Casa Blanca, al presidente Barack Obama le gusta disfrutar de la noche washingtoniana. Y cuando sale no suele hacerlo a restaurantes sencillos y de barrio, como solía hacer Bush, sino que le gusta comer bien. Suele ir a restaurantes buenos.

Si vivís en Washington o venís de turismo a la capital federal y os gustaría comer en algunos de los restaurantes en los que ha comido Obama, aquí esta la lista:

1) 1789 Restaurant en Georgetown: Este es el restaurante en el que cenaron el lunes Obama y la canciller Angela Merkel. El restaurante situado en una casa federal renovada del siglo XVIII ofrece platos regionales de la cocina americana de la mano del chef Daniel Giusti. El local esta decorado con antigüedades americanas, cuadros históricos y ecuestres de época y porcelanas de Limoges. El nombre del restaurante se refiere a la fecha clave en la historia de Washington: 1789 fue el año que se adoptó la Constitución de Estados Unidos, el año que Georgetown se incorporó a Washignton como un barrio más y  la fecha en la que el arzobispo John Carroll, fundador de la Universidad Georgetown, compro la casa en la que se encuentra situada el  restaurante.

2) Tosca: Restaurante italiano frecuentado por políticos, lobbistas y periodistas. La revista Washingtonian considera que el chef Massimo Fabbri es un “virtuoso de la pasta”.  En este restaurante cenaron en mayo los Obama.

3) The Source: Los Obama celebraron el 47 cumpleaños de la Primera Dama, Michelle Obama, en este restaurante panasiático del chef estrella Wolfgang Puck, situado en el Newseum, el museo dedicado a los medios de comunicación de Washignton, DC.

4) Famoso en Chevy Chase, Maryland: El pasado mes de enero el presidente y la primera dama fueron a cenar a este restaurante italiano para celebrar el cumpleaños del Fiscal General Eric Holder, que cumplía 60 años. En Famoso sirven “auténtica cocina del norte de Italia en una forma moderna y refrescante”.

5) Komi. Considerado según la revista Washingtonian como el mejor restaurante de Washington. Sirven cocina americana moderna y mediterránea. En este restaurante cenaron en mayo de 2010 los Obama.

6) Citronelle en Georgetown. En este restaurante francés los Obama tuvieron su primera cita fuera de la Casa Blanca, cien días después de que Barack Obama se convirtiera en el 44 presidente de los Estados Unidos. Citronelle del chef Michel Richard, ocupa el quinto puesto de los cien mejores restaurantes de Washington, según la revista Washingtonian. Los Obama comieron a la carta. De primero, tomaron un napoleon de atun niçoise y tempura de cangrejo.  De segundo, Michelle Obama comió una hamburguesa de langosta y su marido costillas, la especialidad del chef. De postre, compartieron un napoleon.

7) restaurante Nora: En este restaurante de cocina americana orgánica celebraron  los Obama el año pasado el 46 aniversario de Michelle con un grupo de amigos.

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June 8, 2011 at 6:15 pm Comments (0)

Sobremesa en plena crisis de los misiles de Cuba

El otro día estuve comiendo en el restaurante Occidental, fundado en 1906 por Henry Willard, propietario del hotel Willard. Ya había comido antes en este restaurante del centro de Washington, pero, en esta ocasión, nos tocó una mesa con mucha historia.

Una placa de bronce explica que se trata de una mesa muy especial: “En esta mesa durante los momentos tensos de la crisis de los misiles de Cuba una oferta rusa para retirar los misiles de Cuba fue trasmitida por un misterioso ruso `Sr. X´  al corresponsal de la cadena de televisión ABC John Scali. Gracias a esta reunión se evitó la amenaza de una posible guerra nuclear”.

En 1962, el restaurante Occidental tuvo un pequeño papel en la crisis de los misiles de Cuba. El periodista John Scali comió en este centenario restaurante de Washington con el espía soviético Alexander Fomin. Este último le entregó a Scali unos papeles en los que se indicaba que la Unión Soviética deseaba llegar a un acuerdo para poner fin a la crisis de los misiles con la condición de que Washington se comprometiera a no invadir Cuba.

Scali no lo dudó un momento. Consciente de que en su mano estaba la vida de millones de personas, entregó el mensaje de los soviéticos al secretario de Estado de Estados Unidos, Dean Rusk, quien, a su vez, se lo hizo llegar al presidente John F. Kennedy. El 28 de octubre, Nikita Khrushchev anunció que retiraba los misiles de Cuba.

El acuerdo puso punto final a una crisis, que comenzó a raíz del descubrimiento por parte de Estados Unidos de bases de misiles soviéticos en Cuba y que estuvo en un tris de acabar en una guerra atómica entre las dos superpotencias.

El restaurante, situado a dos manzanas de la Casa Blanca, cuenta en la entrada con retratos de los últimos presidentes de Estados Unidos y está decorado con fotografías de políticos americanos. Un lugar frecuentado por políticos, periodistas y turistas con ganas de comer en un restaurante con historia.

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May 9, 2011 at 3:40 pm Comments (0)

¿Por qué tan pocos americanos tienen pasaporte?

De los 308 millones de habitantes que tiene Estados Unidos, sólo el 30 por ciento tiene pasaporte, frente al 60 por ciento de los canadienses y el 75 por ciento de los británicos, según la cadena de televisión CNN.

Ya sé que muchos europeos verán esto como una confirmación de que los americanos son unos paletos. Pero antes de afirmar esto tan rotundamente hay que tener en cuenta ciertos elementos:

1) Estados Unidos es más que un país, es casi un continente. Hay muy pocos americanos que hayan estado en los 50 estados que lo componen. Para ir de la costa este a la costa oeste se tarda entre cinco y seis horas en avión, mientras que en Europa puedes tardar un par de horas en llegar a muchos destinos.

2) Estados Unidos es un país muy diverso, desde las playas de Florida hasta las Montañas Rocosas pasando por el Cañón del Colorado y ciudades como Nueva York, San Francisco, Las Vegas o Chicago. No tienen necesidad de salir de Estados Unidos porque en casa ya tienen una gran variedad de sitios por conocer. Así que pueden viajar a un montón de sitios sin tener que solicitar un pasaporte.

3) Los estadounidenses tienen muy pocas vacaciones al año. Tener un mes de vacaciones al año como los europeos es un lujo y menos en los tiempos que corren. Yo el primer año que trabajé en Estados Unidos, sólo tuve derecho a una semana de vacaciones en verano. Además aquí no existen los “puentes” -coger vacaciones aprovechando un día laborable entre dos o varios festivos, por ejemplo, si el jueves es fiesta, hacer puente sería coger el viernes de vacaciones para enlazar con el fin de semana y tener cuatro días libres- como en España. Todos los festivos se pasan automáticamente al lunes, excepto el 4 de julio, día de la Independencia, y en Acción de Gracias, la única ocasión que tienen cuatro días seguidos de fiesta.

Antes de criticar a los americanos, habría que ver las cifras de cuántos europeos han salido de Europa.

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February 7, 2011 at 4:24 am Comment (1)

Los Obama celebran el cumpleaños de Michelle en The Source

Los Obama han celebrado el 47 cumpleaños de la Primera Dama, Michelle Obama, en The Source, el restaurante panasiático del chef estrella Wolfgang Puck, situado en el Newseum, el museo dedicado a los medios de comunicación de Washignton, DC.

Ya os contaba hace unos días en el blog que Barack y Michelle Obama son unos sibaritas y que cuando salen a cenar les gusta ir a restaurantes buenos. Pues aquí tenéis otra prueba de ello. The Source ocupa el tercer puesto entre los mejores restaurantes de DC, según la revista Washigntonian, que lo califica de muy caro. El menú fijo de siete platos cuesta 125 dólares por persona sin alcohol. Si uno pide vino o sake la factura puede ascender a 200 dólares por cabeza. A la hora de escribir este post todavía no había trascendido qué es lo que cenaron los Obama y si probaron alguna de las 2.000 marcas de vino que tienen en la carta de este restaurante washingtoniano.

El año pasado, los Obama celebraron el 46 aniversario de Michelle con un grupo de amigos en el restaurante Nora, un restaurante de cocina americana orgánica.

P.D. Me encanta el nombre del restaurante The Source. Muy adecuado para una ciudad como Washington y para un restaurante que está dentro del Newseum, el museo de los medios de comunicación.

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January 18, 2011 at 5:09 pm Comment (1)

“Knish” de película

En Nueva York nunca acabas de descubrir sitios nuevos aunque lleven un siglo (literalmente) abiertos.

En mi último viaje relámpago a Manhattan descubrí la “knishería” judía Yonah Schimmel Knish Bakery, un horno especializado en “knish”, un aperitivo popular entre los judíos neoyorquinos que consiste en una masa hecha al horno y rellena de puré patatas, espinacas, boniato, queso, etc. Podría ser el equivalente judío a nuestra empanadilla, pero un poco más pesada, ya que está rellena de patata. Sus dueños siguen utilizando la misma receta para elaborar los “knish” que cuando Yonah Schimmel, un inmigrante judío ucraniano, inauguró en 1910 este local de Houston Street.

Esta “knisheria” es una de las reliquias del pasado del Lower East Side, un barrio que tradicionalmente tenía una fuerte inmigración de judíos y de Europa del este, que en los últimos años se ha aburguesado y ha perdido, según muchos, su autenticidad. Un asiduo cliente me explicaba que este local era “un museo viviente” porque sitios como estos ya no existen ni en la vieja Europa. “Si no has probado un knish de Yonah Schimmel, no has comido knish”, dicen los dueños.

Una de las cosas fascinantes de esta ciudad es cómo en ella pueden descubrirse los rastros de la Europa definitivamente desparecida con la Segunda Guerra Mundial. Decenas de miles de judíos centroeuropeos encontraron refugio en Nueva York, y Nueva York sigue siendo, entre otras muchas ciudades, una ciudad centroeuropea, que preserva elementos de una identidad puramente europea pero difícil de encontrar en Europa, como el yiddish o la gastronomía.

El local es muy sencillo. Los “knish” son riquísimos, tanto los dulces como los salados. Si vais a Manhattan y paseáis por el Lower East Side no dudéis en hacer un alto en el camino para probarlos. Una experiencia culinaria única, lejos de las cadenas de comida rápida.

Entre sus clientes destacan Barbra Streisand y Francis Ford Coppola.

Yo lo descubrí este local gracias a la película “Si la cosa funciona” (Whatever works) de Woody Allen. El neoyorquino Boris Yellnikoff (Larry David) enseña la Gran Manzana a la jovencita Melodie St. Ann Celestine (Evan Rachel Wood). En el recorrido entran este local del Lower East Side y compran un “knish”. En “Si la cosa funciona” sólo se ve la fachada del establecimiento.

En una de las paredes del local hay una fotografía de Woody Allen con el dueño del local y otra del director neoyorquino y Larry David durante el rodaje. Alex Wolfman, sobrino-nieto de Yonah Schimmel, me explicó, con un fuerte acento de Europa del este, que se hizo la foto con Woody Allen porque su hija se lo pidió, pero que generalmente no suele hacer casos de los famosos que van a comer ahí.

“Durante el rodaje vi que alguien salía con un knish en la mano y me acerqué para preguntarle que cómo lo había conseguido porque el local estaba cerrado”, añadió entre risas Wolfman. Resultó que era Larry David y que era la escena que estaban rodando. “Todos se rieron mucho”, recuerda.

¿Rememoría Woody Allen su niñez en Brooklyn mientras comía un “knish” de la Yonah Schimmel Knish Bakery, emulando así a Marcel Proust y su famoso episodio de la magdalena en “En busca del tiempo perdido”? Wolfman no me pudo confirmar si Woody Allen probó uno de sus famosos “knish”.

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December 15, 2010 at 12:12 am Comments (0)

Habla el archivero del templo masón

Debido al interés que hay por descubrir los escenarios washingtonianos de El símbolo perdido” de Dan Brown, reproduzco aquí la entrevista que le hice a Arturo de Hoyos, Gran Acrhivero y Gran Historiador del Supremo Consejo del Grado 33º de la Jurisdicción Sur de Estados Unidos, unos días antes de que se publicara el libro en Estados Unidos. La entrevista la utilicé para un reportaje que publiqué en la revista Tiempo.

En la Casa del Templo, el Templo del Rito Escocés de los Masones en la calle 16 de Washington DC, es donde arranca el nuevo best seller de Dan Brown. Entre las paredes de este templo, con esfinges de estilo egipcio en la entrada y coronado por una pirámide, tiene lugar la ceremonia secreta en la que el malvado Mal’akh se convierte en masón del Grado 33, el máximo grado de la masonería.

Tras la ceremonia en la Casa del Templo, Mal’akh mandará una extraña invitación a Robert Langdon, profesor de Simbología de la Universidad de Harvard: dejará en la Rotonda del Capitolio, bajo el fresco de “La apoteosis de Washington”, la mano amputada del masón Peter Solomon, amigo de Langdon.

En Estados Unidos se calcula que hay actualmente 1,7 millones de masones, de los que 550.000 siguen el llamado rito escocés antiguo y aceptado.

Dailyjuez: ¿Teme que el nuevo libro de Dan Brown contribuya a crear una mala imagen de la masonería y a revivar los sentimientos antimasónicos?

Arturo de Hoyos: No, no lo temo. El libro de Dan Brown es ficción y está escrito para entretener a la gente. Espero que sea apasionante, como sus otros libros, y espero que incluya una combinación de verdad y error. No creo que las personas inteligentes vayan a formarse sus impresiones de la realidad o de la historia leyendo ficción. Mejor dicho, les invitamos a aprender sobre la masonería de los masones y de nuestras publicaciones.

Dailyjuez: ¿Desean refutar la imagen de Dan Brown sobre la masonería o consideran que se trata simplemente de un libro de ficción?

De Hoyos: No creo que la presentación de Dan Brown de la masonería requiera refutación. Más bien, nos da una oportunidad para la clarificación. Estaremos contentos de explicar lo que es realmente la masoneria, cuando la sacas de un libro de ficción.

Dailyjuez: ¿Esperan tener más visitantes al templo por la publicación del libro? ¿Se están preparando ustedes desde el punto de vista logístico (por ejemplo, contratando más gente o haciendo más tours? ¿Van a incluir referencias al libro de Dan Brown en su libro?

De Hoyos: Si, creo que la Casa del Templo recibirá más visitantes. Es bueno porque tenemos un edificio tan bonito y estaremos felices de dar la bienvenida a la gente para que lo visite. Lo más probable es que tengamos que aumentar los tours y responder a algunas preguntas sobre Dan Brown. Sin embargo, nuestros guías son guías del edificio. No son expertos en libros de ficción.

Dentro de unos días publicaré la entrevista que le hice a Mark Tabbert, director de las colecciones del Monumento Masónico a George Washington en Alexandría (Virginia).

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November 10, 2009 at 12:08 am Comments (0)