Daily Juez

300 escalones hasta “La Apoteosis de Washington”

Con 39 grados centígrados de máxima en Washington, DC, el pasado martes quizá no era el mejor día para subir los 300 escalones que llevan a lo más alto de la cúpula del Capitolio. Nos dijeron que iba a ser un auténtico infierno – “Esta es la última oportunidad que tenéis para beber agua antes de subir a la cúpula”, nos advirtió nuestro cicerone-, pero al final no fue para tanto. Eso sí, hoy tengo bastante agujetas de subir y bajar escalones.

Aunque hacía mucho calor en el interior de la cúpula, mereció la pena subir para poder ver de cerca el fresco de La Apoteosis de Washington” de Constantino Brumidi, que decora la Rotonda del Capitolio, y disfrutar de Washington  a vista de pájaro.

Cuando haces el tour turístico del Capitolio tienes que conformarte con ver el fresco de Brumidi (1805-1880), desde el suelo de la Rotonda (la sala donde en el libro de Dan Brown “El símbolo perdido” encuentran la mano, amputada y tatuada con símbolos, del masón Peter Solomon). Si te pica la curiosidad, los detalles del fresco los tienes que mirar en fotografías.

Sólo puedes hacer el tour de la Cúpula si vas acompañado de un empleado del Congreso. Antes de subir, tienes que firmar un papel en el que dice que subes por tu propio riesgo y que si tienes un accidente no demandarás al Capitolio.

Cuando visitas el Capitolio te sorprende descubrir que la cúpula que corona el edificio no era la cúpula original. La primera cúpula databa de 1824 y era obra del arquitecto Charles Bulfinch.

Con la ampliación del Capitolio, la cúpula de Bulfinch se quedó pequeña. Para que el edificio no quedase desproporcionado decidieron construir una nueva. De paso, se evitaba correr el riesgo de que la cúpula fuera devorada por las llamas, ya que la estructura de la cúpula de Bulfinch estaba hecha de madera recubiera de cobre.

La cúpula de Bulfinch se desmontó en otoño de 1856 y se cubrió la rotonda con un tejado provisional. La nueva cúpula, de hierro fundido, es obra del arquitecto Thomas U. Walter, que también se encargó de ampliar el edificio.

La construcción de la nueva cúpula no se vio interrumpida por el estallido de la Guerra Civil en 1861.  En diciembre de 1863, se colocó la Estatua de la Libertad en lo más alto de la cúpula del Capitolio, la guinda al edificio más imponente de Washington.

De la cúpula original queda parte del tambor, que se puede ver al inicio la visita. Unas empinadas escaleras de hierro situadas entre la cúpula interior y exterior te llevan primero a la altura donde está el friso de la Rotonda del Capitolio y después hasta el fresco que decora la cúpula.

En el interior, se encuentra el fresco de “La Apoteosis de Washington”, que está pintado a 54,8 metros del suelo y ocupa una superficie de 433 metros cuadrados. Para pintar las figuras de 4,5 metros de alto que forman parte del fresco, Brumidi, un artista italiano que trabajó en el Vaticano y emigró a Estados Unidos, sólo utilizó unos andamios con tablones de maderas, según nos explicó el guía.

En el fresco se puede ver a George Washington, primer presidente de Estados Unidos y masón, ascendiendo a los cielos, junto a las diosas Libertad y Victoria. Rodeando a estos tres personajes centrales hay trece mujeres, que simbolizan los trece estados originales de Estados Unidos.

Brumidi pinta al primer presidente de Estados Unidos como un dios, al héroe de la la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos ascendiendo a los cielos.

Alrededor del grupo central encabezado por Washington, Brumidi pintó seis grupos de personas que representan la Guerra,  la Ciencia, la Marina, el Comercio, la Mecánica y la Agricultura.

Pero lo mejor de la visita de la cúpula del  Capitolio fue poder disfrutar de una vista de 360 grados de la ciudad desde el edificio más emblemático de Washington. Un privilegio que pocos tienen.

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July 7, 2010 at 10:03 pm Comments (0)

Habla el archivero del templo masón

Debido al interés que hay por descubrir los escenarios washingtonianos de El símbolo perdido” de Dan Brown, reproduzco aquí la entrevista que le hice a Arturo de Hoyos, Gran Acrhivero y Gran Historiador del Supremo Consejo del Grado 33º de la Jurisdicción Sur de Estados Unidos, unos días antes de que se publicara el libro en Estados Unidos. La entrevista la utilicé para un reportaje que publiqué en la revista Tiempo.

En la Casa del Templo, el Templo del Rito Escocés de los Masones en la calle 16 de Washington DC, es donde arranca el nuevo best seller de Dan Brown. Entre las paredes de este templo, con esfinges de estilo egipcio en la entrada y coronado por una pirámide, tiene lugar la ceremonia secreta en la que el malvado Mal’akh se convierte en masón del Grado 33, el máximo grado de la masonería.

Tras la ceremonia en la Casa del Templo, Mal’akh mandará una extraña invitación a Robert Langdon, profesor de Simbología de la Universidad de Harvard: dejará en la Rotonda del Capitolio, bajo el fresco de “La apoteosis de Washington”, la mano amputada del masón Peter Solomon, amigo de Langdon.

En Estados Unidos se calcula que hay actualmente 1,7 millones de masones, de los que 550.000 siguen el llamado rito escocés antiguo y aceptado.

Dailyjuez: ¿Teme que el nuevo libro de Dan Brown contribuya a crear una mala imagen de la masonería y a revivar los sentimientos antimasónicos?

Arturo de Hoyos: No, no lo temo. El libro de Dan Brown es ficción y está escrito para entretener a la gente. Espero que sea apasionante, como sus otros libros, y espero que incluya una combinación de verdad y error. No creo que las personas inteligentes vayan a formarse sus impresiones de la realidad o de la historia leyendo ficción. Mejor dicho, les invitamos a aprender sobre la masonería de los masones y de nuestras publicaciones.

Dailyjuez: ¿Desean refutar la imagen de Dan Brown sobre la masonería o consideran que se trata simplemente de un libro de ficción?

De Hoyos: No creo que la presentación de Dan Brown de la masonería requiera refutación. Más bien, nos da una oportunidad para la clarificación. Estaremos contentos de explicar lo que es realmente la masoneria, cuando la sacas de un libro de ficción.

Dailyjuez: ¿Esperan tener más visitantes al templo por la publicación del libro? ¿Se están preparando ustedes desde el punto de vista logístico (por ejemplo, contratando más gente o haciendo más tours? ¿Van a incluir referencias al libro de Dan Brown en su libro?

De Hoyos: Si, creo que la Casa del Templo recibirá más visitantes. Es bueno porque tenemos un edificio tan bonito y estaremos felices de dar la bienvenida a la gente para que lo visite. Lo más probable es que tengamos que aumentar los tours y responder a algunas preguntas sobre Dan Brown. Sin embargo, nuestros guías son guías del edificio. No son expertos en libros de ficción.

Dentro de unos días publicaré la entrevista que le hice a Mark Tabbert, director de las colecciones del Monumento Masónico a George Washington en Alexandría (Virginia).

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November 10, 2009 at 12:08 am Comments (0)

La Apoteosis de Washington

Desde la puesta a la venta en español del libro “El símbolo perdido” de Dan Brown, muchos lectores de Dailyjuez buscan en el blog información sobre el frescoLa Apoteosis de Washington” de Constantino Brumidi, que decora la Rotonda del Capitolio.

En esta sala es donde el malvado Mal’akh deja la mano, amputada y tatuada con símbolos, del masón Peter Solomon, amigo del profesor de simbología de la Universidad de Harvard, Robert Landgon. El profesor se ve obligado a aceptar esta inusual invitación a descubrir el Washington masón y oculto si quiere volver a ver con vida a su amigo.

Brumidi (1805-1880), un artista italiano que trabajó en el Vaticano y emigró a Estados Unidos, pintó “La Apoteosis de Washington”  en 1865. Tardó once meses en acabarlo.

En el fresco se puede ver a George Washington, primer presidente de Estados Unidos y masón, ascendiendo a los cielos, junto a las diosas Libertad y Victoria. Rodeando a estos tres personajes centrales hay trece mujeres, que simbolizan los trece estados originales de Estados Unidos.

En este fresco, Brumidi pinta a Washington como un dios.

La palabra apoteosis viene del latín apotheōsis, y ésta del griego ἀποθέωσις, deificación. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define apoteosis el ensalzamiento de una persona con grandes honores o alabanzas. Y en el mundo clásico, apoteosis significa la concesión de la dignidad de dioses a los héroes.

Alrededor del grupo central encabezado por Washington, Brumidi dibujó seis grupos de personas que son consideradas alegorías de la Guerra,  la Ciencia, la Marina, el Comercio, la Mecánica y la Agricultura.


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November 4, 2009 at 4:35 pm Comments (0)

Descifrando el símbolo perdido

Coincidiendo con la puesta a la venta en España del nuevo libro de Dan Brown “El símbolo perdido“, publico una guía de los lugares de Washington en los que transcurre la acción:

- la Casa del Templo (el Templo del Rito Escocés de los Masones en Washington DC): Situado en el número 1.733  de la calle 16, que desemboca en la Casa Blanca. El Templo del Rito Escocés, con sus esfinges egipcias a la entrada y coronado por una pirámide, es el edificio más curioso de Washington. Es una réplica de un templo precristiano, el templo del rey Mausolo. Se puede visitar con un tour de lunes a jueves. El viernes, el sábado y el domingo están cerrados por reformas. Según Dan Brown, “cada habitación en este edificio contiene un secreto”. Es el lugar donde comienza “El símbolo perdido”: el templo en el que el malvado Mal’akh se convierte en una ceremonia secreta en masón del Grado 33, el máximo grado de la masonería.

- el Capitolio: Si la Torre Eiffel es el símbolo de París y  la Estatua de la Libertad de Nueva York, el edificio del Capitolio es el símbolo de Washington y de la democracia. En el techo de la Rotonda, la sala debajo de la cúpula que corona el Capitolio, hay un fresco llamado “La Apoteosis de Washington” de Constantino Brumidi, en el que aparece el primer presidente de Estados Unidos ascendiendo al cielo. En la Rotonda, una de las salas que enseñan en el tour del Capitolio, es donde el profesor de simbología de la Universidad de Harvard, Robert Landgon, recibe una inusual invitación: el despiadado Mal’akh deja en la Rotonda la mano, amputada y tatuada con símbolos, del masón Peter Solomon, amigo de Langdon. También descubrimos que en los subsuelos del Capitolio están llenos de pasadizos y salas que contienen secretos.

- la Biblioteca del Congreso: Está unida al edificio del Capitolio por un pasillo. En el libro, Warren Bellamy, el Arquitecto del Capitolio (supervisor del edificio), y Langdon logran escapar por ahí  y burlar a los agentes de la CIA. En la Biblioteca del Congreso se reúnen con Katherine Salomon, hija del secuestrado Peter Salomon. Este hermoso edificio, que alberga la mayor biblioteca del mundo, es escenario de una espectacular persecución.

- el Jardín Botánico de Estados Unidos (USBG): Situado cerca del edificio del Capitolio.

- la sede de la CIA en Langley (Virginia): En el libro está dirigida por Inoue Sato, de origen japonés y una leyenda en el mundo del contraespionaje.

- la Freedom Plaza: Céntrica plaza de Washington DC con un enorme mapa de la ciudad dibujado en el suelo. Lleva el nombre de plaza de la libertad en honor de Martin Luthers King, quien escribió parte de su discurso “I have a dream” (Tengo un sueño) en el cercano hotel Willard.

- la Catedral Nacional de Washington. De estilo neogótico. Situada en el barrio de Tenleytown. Dan Brown cuenta en su libro que en la catedral hay diez piedras del Monte Sinaí y una roca lunar.

- el Centro de Apoyo del Museo Smithsonian (SMSC): situado en 4.200 Silver Hill Road, en las afueras de Washington DC. Allí tiene en la novela su laboratorio de física noética Katherine Salomon, hermana de Peter Salomon. En realidad, alberga los depósitos de los 19 museos del complejo Smithsonian, el mayor museo del mundo. Sólo el 2 por ciento de los objetos que tienen están expuestos, el 98 por ciento restantes están, según Dan Brown, almacenados aquí.

- el barrio de Kalorama Heights: En este barrio residencial de Washington D.C vive el malvado Mal’akh

Dupont Circle: una céntrica plaza de Washington DC, llena de bares y restaurantes. Está cerca del Templo del Rito Escocés de los Masones.

Franklin Square: Entre la calle k (la calle de los lobbies) y la calle 13 de Washington.

- el Monumento Masónico a George Washington en Alexandria (Virginia): Es, junto al Templo del Rito Escocés de la calle 16, uno de los monumentos masónicos más importantes e impresionantes del área de Washington. En la entrada hay una enorme escuadra y un compás con una letra G en el centro, símbolo de la masonería, esculpidos en piedra. En el interior hay una enorme estatua de George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, que era masón. También hay un pequeño museo sobre la historia de la masonería en Estados Unidos. El edificio está inspirado en el Faro de Alejandría en Egipto.

Monumento de Washington: Construido en honor de George Washington. Tiene forma de obelisco egipcio.  Situado en el centro del National Mall, entre el Capitolio y monumento de Lincoln.

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October 29, 2009 at 11:12 pm Comments (0)