Daily Juez

George, sí; George, no

El debate sobre si es o no necesario quitar de circulación los billetes de un dólar y utilizar sólo monedas de un dólar se traslada al metro de Washington, DC. Partidarios y retractores de los billetes han llenado de publicidad algunas de las estaciones del metro de Washington para tratar de convencer a los funcionarios y a los congresistas de los beneficios y los perjuicios de la utilización de billetes de un dólar.

La coalición “Americans for George” (Estadounidenses por George- la palabra George hace referencia a George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, que aparece retratado en los billetes de un dólar) ha lanzado una agresiva campaña en el metro de Washington a favor del billete de dólar. Recuerdan que el 79 por ciento de los estadounidenses se oponen a la sustitución del billete del dólar por monedas, según datos de Gallup. Y argumentan que el dólar es más que una moneda. Es un símbolo de Estados Unidos. Por eso, piden al Congreso de Estados Unidos que no sustituya el billete de dólar por monedas.

Por otro lado, en algunas de las estaciones de metro también se puede ver la campaña publicitaria que invita a los estadounidenses a utilizar las monedas de un dólar en vez de billetes porque “duran décadas” frente a los 18 a 21 meses de media de vida que tiene un billete. Argumentan que con su sustitución de los billetes por monedas de un dólar los contribuyentes se ahorrarían dinero, ya que no tendrían que imprimir tantos billetes.

Todo esto me recuerda a los debates que se montaban en la sala de prensa de la Comisión Europea en Bruselas cuando se puso en circulación el euro sobre si era o no necesario que se imprimieran billetes de un euro. Los que estaban a favor  de los billetes de euro recordaban que en Estados Unidos había billetes de un dólar y sostenían que podía dar confianza al público ante la entonces nueva divisa europea. También argumentaban que la emisión de billetes de un euro podía ayudar psicológicamente a rebajar la inflación porque la población tiende a infravalorar las monedas y gasta más de los previsto. El Banco Central Europeo (BCE) se negó argumentando que imprimir un billete de un euro es más caro y dura menos que acuñar una moneda de un euro.

En Estados Unidos existen billetes y monedas de un dólar. Lo habitual es que te den billetes de un dólar. Las monedas de un dólar, de color dorado, existen, pero apenas se ven. Por lo visto, las campañas que anteriormente han hecho para fomentar el uso de monedas de un dólar han fracasado.

 

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April 2, 2012 at 7:03 pm Comments (0)

El despacho más famoso del mundo

A finales de febrero el fotógrafo oficial de la Casa Blanca, Pete Souza, publicó una fotografía del presidente Barack Obama hablando por teléfono con el primer ministro británico David Cameron en el Despacho Oval. En la fotografía se veía en primer plano un detalle de la alfombra oval que decora el despacho más famoso del mundo y en pequeñito a Obama sentando en la mesa de su despacho.

Así que pensé que sería interesante escribir un post sobre la historia del Despacho Oval.

El Despacho Oval, donde trabaja el presidente de los Estados Unidos, es la habitación más famosa de la Casa Blanca. Ahí se reúne con los mandatarios que le visitan y suele utilizarla como escenario cuando tiene que dar un mensaje importante a los estadounidenses. Desde allí Kennedy se dirigió a la nación con motivo de la crisis de los misiles de Cuba y George W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.También el Despacho Oval fue escenario de los encuentros sexuales entre el presidente Bill Clinton y la becaria Monica Lewinsky.

El despacho del presidente no está, como muchos piensan, en la parte noble de la Casa Blanca, sino en el Ala Oeste del edificio, donde están las oficinas de su personal y la sala de prensa. Antes de que se construyera en 1901 el Despacho Oval, los presidentes solían trabajar en la Habitación Lincoln.

El Despacho Oval original, construido durante la administración Taft  y destruido en un incendio en 1929, estaba situado en el centro del Ala Oeste. En 1933, el presidente Franklin Roosevelt hizo reformas en el Ala Oeste y situó el Despacho Oval en el sudeste del edificio, para que pudiera acceder más fácilmente a su despacho con su silla de ruedas.

Tiene, como sus nombre indica, forma ovalada. La habitación tiene cuarto puertas: una que da al Jardín de las Rosas, otra que da a un estudio privado pequeño y un comedor, una tercera que da al pasillo del Ala Oeste y otra que comunica con la oficina de la secretaria del presidente. Detrás del escritorio hay tres grandes ventanales. En la parte norte tiene una chimenea.

Cada presidente decora el Despacho Oval a su gusto, eligiendo el mobiliario, las cortinas, los cuadros y la alfombra oval que cubre casi todo el suelo de la sala.

El pasado mes de agosto se hicieron las últimas reformas en el Despacho Oval, un año y medio después de que Obama llegara a la Casa Blanca.

Los decoradores de la Casa Blanca apostaron por tonos más neutros que los que tenía George W. Bush (hijo) en el Despacho Oval cuando era presidente. Encargaron una mesa de nogal y unos nuevos sofás de color beige y una alfombra oval de color crema.

Se mantuvo el retrato de George Washington encima de la chimenea y el escritorio Resolute, un regalo de la reina Victoria de Inglaterra al presidente Rutherford B. Hayes, en 1880. Kennedy utilizó este escritorio como mesa de despacho. Seguro que todos recordaréis las fotografías del pequeño John F. Kennedy Jr jugando debajo de la mesa del Despacho Oval mientras el presidente trabajaba.

La alfombra oval de Obama, fabricada por una empresa de Michigan, tiene en el centro el Sello del Presidente de los Estados Unidos: un águila americana con las alas extendida, que sujeta un escudo y sostiene en su pata derecha una rama de olivo y en la izquierda una flechas, símbolos de la paz y la guerra. Encima del águila, aparecen trece barras y trece estrellas que representan las trece colonias originales unidas en una nación bajo el lema “E pluribus, unum” (de muchos, uno). Está rodeado por 50 estrellas blancas, que representan los 50 estados que forman Estados Unidos, y rodeado por las palabras “Sello del Presidente de los Estados Unidos”.

El propio Obama eligió las cinco frases significativas para él que aparecen en el borde de la alfombra oval: cuatro de presidentes de Estados Unidos (Abraham Lincoln, Franklin Roosevelt, Theodore Roosevelt y John F. Kennedy y una del líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr.

Un dato curioso: Obama se equivocó al elegir la cita de Martin Luther King – “The arc of the moral universe is long, but it bends towards justice”- porque la cita no era de líder de los derechos civiles sino del abolicionista del siglo XIX Theodore Parker. Martin Luther King solía citar esa frase de Parker.

Detalle de la alfombra del Despacho Oval de Obama

El Despacho Oval de Obama

El Despacho Oval de Bill Clinton

El Despacho Oval de Reagan

El Despacho Oval de Taft

El hijo de Kennedy jugando debajo del escritorio de su padre en el Despacho Oval

Vista desde arriba del Despacho Oval

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March 2, 2011 at 9:12 pm Comment (1)

Obama, el cuentacuentos

¿Le compraríais a vuestros hijos un cuento escrito por José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar, Hugo Chavez, Cristina Fernández de Kirchner, Nicolas Sarkozy, Angela Merkel o Fidel Castro? Primero, claro tendrían que escribirlo y después que tuvieran calidad literaria suficiente y que no fueran partidistas.

En Estados Unidos venden en la sección infantil de las librerías “Of Thee I Sing: A Letter to My Daughters (‘Os canto a vosotras: una carta para mis hijas’), un cuento escrito por el presidente Barack Obama poco antes de asumir el poder en enero de 2009 y tras una campaña electoral frenética.

Nosotros se lo hemos comprado a nuestros hijos y parece que les gusta, aunque como son pequeños – dos y cuatro años- no creo que se enteren todavía mucho del argumento. La mayor sabe – desde que tenía dos años en plena campaña electoral- quién es Obama, cómo se llaman sus hijas, a qué colegio van (pasamos muchas veces por delante en coche) y dónde viven y llama a la bandera de Estados Unidos la bandera de Obama. Imagino que se nota que es hija de periodistas.

En forma de cartas a sus hijas Sasha y Malia, el presidente rinde homenaje en el libro a 13 personajes históricos de Estados Unidos, desde Toro Sentado hasta Albert Eistein, pasando por Martin Luther King, el astronauta Neil Armstrong y los presidentes Abraham Lincoln  y George Washington.

El libro de Obama no desentona en la sección infantil de las librerías porque, tal y como os he contado en el blog, es habitual encontrar en las librerías y en las bibliotecas estadounidenses biografías adaptadas para niños tanto de presidentes como políticos (por ejemplo, Obama o el republicano John McCain) y jueces (por ejemplo, Sonia Sotomayor, la primera juez hispana del Tribunal Supremo).

La portada, ilustrada al igual que el libro por Loren Long, muestra a Sasha y Malia paseando por un jardín con su perro Bo.

Un libro inspirador que mira al futuro (sus hijas) sin olvidar el pasado.

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December 10, 2010 at 11:55 pm Comments (0)

300 escalones hasta “La Apoteosis de Washington”

Con 39 grados centígrados de máxima en Washington, DC, el pasado martes quizá no era el mejor día para subir los 300 escalones que llevan a lo más alto de la cúpula del Capitolio. Nos dijeron que iba a ser un auténtico infierno – “Esta es la última oportunidad que tenéis para beber agua antes de subir a la cúpula”, nos advirtió nuestro cicerone-, pero al final no fue para tanto. Eso sí, hoy tengo bastante agujetas de subir y bajar escalones.

Aunque hacía mucho calor en el interior de la cúpula, mereció la pena subir para poder ver de cerca el fresco de La Apoteosis de Washington” de Constantino Brumidi, que decora la Rotonda del Capitolio, y disfrutar de Washington  a vista de pájaro.

Cuando haces el tour turístico del Capitolio tienes que conformarte con ver el fresco de Brumidi (1805-1880), desde el suelo de la Rotonda (la sala donde en el libro de Dan Brown “El símbolo perdido” encuentran la mano, amputada y tatuada con símbolos, del masón Peter Solomon). Si te pica la curiosidad, los detalles del fresco los tienes que mirar en fotografías.

Sólo puedes hacer el tour de la Cúpula si vas acompañado de un empleado del Congreso. Antes de subir, tienes que firmar un papel en el que dice que subes por tu propio riesgo y que si tienes un accidente no demandarás al Capitolio.

Cuando visitas el Capitolio te sorprende descubrir que la cúpula que corona el edificio no era la cúpula original. La primera cúpula databa de 1824 y era obra del arquitecto Charles Bulfinch.

Con la ampliación del Capitolio, la cúpula de Bulfinch se quedó pequeña. Para que el edificio no quedase desproporcionado decidieron construir una nueva. De paso, se evitaba correr el riesgo de que la cúpula fuera devorada por las llamas, ya que la estructura de la cúpula de Bulfinch estaba hecha de madera recubiera de cobre.

La cúpula de Bulfinch se desmontó en otoño de 1856 y se cubrió la rotonda con un tejado provisional. La nueva cúpula, de hierro fundido, es obra del arquitecto Thomas U. Walter, que también se encargó de ampliar el edificio.

La construcción de la nueva cúpula no se vio interrumpida por el estallido de la Guerra Civil en 1861.  En diciembre de 1863, se colocó la Estatua de la Libertad en lo más alto de la cúpula del Capitolio, la guinda al edificio más imponente de Washington.

De la cúpula original queda parte del tambor, que se puede ver al inicio la visita. Unas empinadas escaleras de hierro situadas entre la cúpula interior y exterior te llevan primero a la altura donde está el friso de la Rotonda del Capitolio y después hasta el fresco que decora la cúpula.

En el interior, se encuentra el fresco de “La Apoteosis de Washington”, que está pintado a 54,8 metros del suelo y ocupa una superficie de 433 metros cuadrados. Para pintar las figuras de 4,5 metros de alto que forman parte del fresco, Brumidi, un artista italiano que trabajó en el Vaticano y emigró a Estados Unidos, sólo utilizó unos andamios con tablones de maderas, según nos explicó el guía.

En el fresco se puede ver a George Washington, primer presidente de Estados Unidos y masón, ascendiendo a los cielos, junto a las diosas Libertad y Victoria. Rodeando a estos tres personajes centrales hay trece mujeres, que simbolizan los trece estados originales de Estados Unidos.

Brumidi pinta al primer presidente de Estados Unidos como un dios, al héroe de la la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos ascendiendo a los cielos.

Alrededor del grupo central encabezado por Washington, Brumidi pintó seis grupos de personas que representan la Guerra,  la Ciencia, la Marina, el Comercio, la Mecánica y la Agricultura.

Pero lo mejor de la visita de la cúpula del  Capitolio fue poder disfrutar de una vista de 360 grados de la ciudad desde el edificio más emblemático de Washington. Un privilegio que pocos tienen.

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July 7, 2010 at 10:03 pm Comments (0)

La catedral de la Historia

“La Catedral Nacional de Washington cuenta dos historias: la historia de la salvación de Cristo y la Historia de Estados Unidos”, nos explicó el guía del tour que hice el lunes por la catedral. Esta doble función está reflejada en sus muros.

La Catedral Nacional de Washington, construida entre 1907 y 1990, es de estilo neogótico. Su nombre oficial es Catedral Iglesia de San Pedro y San Pablo. Es la sexta catedral más grande del mundo, después de las de San Pedro en Roma, la de Sevilla, la de San Juan en Nueva York, la de Liverpool y la de Milán.

El folleto de la catedral explica que este conjunto arquitectónico es “el último ejemplo de arquitectura gótica pura que se haya construido en el mundo”. El arquitecto principal de la catedral fue Philip Hubert Frohman.

La catedral se eleva sobre el monte St. Alban. La cúspide de la torre central ¨Gloria in Excelsis”, con sus 206 metros sobre el nivel del mar, es el punto más elevado de la ciudad de Washington. Si vivís en el área de Washington o visitáis la capital os recomendaría que subierais a la torre para ver la magnífica vista de DC, donde podréis ver, entre otras cosas, el Capitolio y el Monumento de Washington.

La catedral nació como un proyecto nacional. El primer presidente de los Estados Unidos, el masón George Washington, propuso la creación de “una gran iglesia para el culto nacional ubicada en la capital”. En  1893 el Congreso de los Estados Unidos otorgó una cédula para la creación de la llamada Protestant Episcopal Cathedral Foundation y en 1907 se puso la primera piedra en una ceremonia presidida por el presidente Theodore Roosevelt.

La Catedral Nacional de Washington es una iglesia con fines nacionales, que da la bienvenida a personas de todos los credos y de ninguno, aunque oficialmente es una iglesia episcopaliana. Es la sede de la diócesis episcopaliana de Washington y del obispo que preside la Iglesia Episcopaliana de los Estados Unidos.

Los oficios religiosos comienzan con la lectura del Libro de Oración Común, el libro de oración de la Iglesia de Inglaterra.

En esta catedral ofrece “una mezcla única de lo espiritual y lo cívico” y es “una voz del generoso espíritu del cristianismo y un catalizador para la reconciliación y el diálogo interreligioso para promover el respeto y la comprensión”, añade el folleto.

Dos estatuas de los presidentes de Estados Unidos, George Washington, y de Abraham Lincoln a modo de santos políticos dan la bienvenida al visitante.

Además de los presidentes de Estados Unidos y líderes religiosos de todas las confesiones, en el púlpito de la catedral han hablado Martin Luther King, el Dalai Lama y arzobispo Desmond Tutu. En esta catedral el reverendo Martin Luther King dio el 31 de marzo de 1968 su último sermón dominical. Cuatro días después fue asesinado.

La Catedral Nacional de Washington no es un mausoleo nacional. El único presidente de Estados Unidos enterrado allí es Woodron Wilson. En la vidriera que hay junto a su tumba se pueden ver escenas de diferentes momentos de la vida del vigésimo octavo presidente de EEUU.

También son curiosas otras vidrieras, como las que representan la vida de los generales confederados Robert E. Lee y Thomas “Stonewall” Jackson.

La catedral es además uno de los escenarios de la última novela de Dan Brown “El símbolo perdido“: Tras haber logrado despistar a los agentes de la CIA, el profesor de simbología de la Universidad de Harvard, Robert Langdon, y Katherine Salomon, van a la Catedral Nacional de Washington, siguiendo el consejo de un enigmático hombre que les dice que se refugien en un lugar que contiene diez piedras del Monte Sinaí, una del propio cielo y una con la cara de Darth Vader.

En la librería de la catedral venden el best-seller de Dan Brown y lo tiene expuesto en un lugar destacado. Dudo que vendan otras novelas de Dan Brown como “El Código Da Vinci” o “Angeles y Demonios” en la tienda del Vaticano.

En el próximo post os hablaré de otras de las curiosidades que alberga la catedral de Washington.

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December 16, 2009 at 1:10 pm Comments (0)

¿Símbolos ocultos en el mapa de Washington DC?

Los amantes de las teorías de la conspiración ven símbolos masones ocultos en el mapa de Washington. Para descubrirlos no hay que ser un experto en simbología como Robert Langdon – protagonista de las novelas “Angeles y Demonios“, “El Código Da Vinci” y el washingtoniano “El símbolo perdido” de Dan Brown- sólo hay que hacerse con un mapa de la capital estadounidense y un rotulador.

Todos los que habéis leído este blog sabéis que George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, era masón. Pero ¿era masón Pierre L’Enfant, el urbanista de Washington? Muchos piensan que sí y ven símbolos ocultos en la distribución de las calles y de los principales edificios de la capital estadounidense, una ciudad diseñada desde cero.

Washington, Distrito de Columbia, es un distrito federal creado por el articulo 1, sección 8, de la Constitución de Estados Unidos, que establecía que la capital estadounidense estaría en un territorio de diez millas cuadradas. Los cuatro ángulos del cuadrado indicaban los cuatro puntos cardinales. Los terrenos fueron cedidos por los estados de Maryland y Virginia.

James Wasserman, autor de Los secretos del Washington masónico (editorial Destiny Books), recuerda en su libro que “el cuadrado en la masonería se refiere a la integridad moral – igualdad, trato justo y honestidad- de donde viene la expresión en inglés “square deal” (trato justo)”. Además la primera piedra del Distrito Federal la puso la Logia masónica Número 22 de Alexandría, a la que pertenecía George Washington, en el llamado Jones Point junto al río Potomac.

Algunos especulan que si unes con una línea recta Dupont Circle, Logan Circle, Scott Circle, Washington Circle, Mount Vermon Square y la Casa Blanca se forma una estrella de cinco puntas, que en la masonería significa la perfección del maestro masón: la fuerza, la belleza, la sabiduría, la virtud y la caridad.

Otros creen que no es casualidad que de las tres principales rotondas de la ciudad -Dupont, Scott y Washington Circles- salgan seis calles y que si unes estos números obtienes el número 666, símbolo del Anticristo o del Diablo.

Otro supuesto símbolo masónico oculto en el mapa de Washington DC sería el diamante que se formaría al unir sobre el mapa la Casa Blanca, el Capitolio y los Memoriales de Lincoln y Jefferson.

También los amantes de los símbolos ocultos ven dibujado en el mapa de Washington la escuadra y el compás masones. La letra “G” (Geometría o Dios en inglés), que completaría el símbolo masón, estaría situada en el Monumento de Washington.

Cuando se publicó el pasado mes de septiembre el libro de Dan Brown, los de la revista Washingtonian bromeaban que quizá la razón por la que Washington es una de las ciudades con peor tráfico de Estados Unidos esté en este gran número de símbolos ocultos en el plano de la ciudad.

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November 14, 2009 at 12:39 pm Comment (1)

George Washington, “el hombre, el masón y el padre de nuestro país”

Una enorme escuadra y un compás con una letra G en el centro, símbolo de la masonería, indica claramente el lugar: el Monumento masónico de George Washington en Alexandria (Virginia) es, junto a la Casa del Templo de la calle 16, uno de los edificios masónicos más importantes del área de Washington.

El edificio, de estilo neoclásico y coronado por una pirámide, está inspirado en el Faro de Alejandría. Fue construido en los años 20 del siglo pasado con el dinero donado por dos millones de masones estadounidenses “para expresar en durabilidad y  en belleza la estima infinita de los masones de Estados Unidos por él (George Washington, primer presidente de Estados Unidos y masón) en cuya memoria deberá permanecer en los años venideros”.

En el corazón del Monumento Masónico se puede ver una enorme estatua de bronce de George Washington, con el delantal masónico, en la ceremonia de puesta de la primera piedra del edificio del Capitolio. A ambos lados, hay dos murales de Washington pintados por Allyn Cox: en uno el primer presidente de Estados Unidos acude a una ceremonia masónica en la Iglesia de Cristo en Filadelfia y en el segundo pone la primera piedra del Capitolio.

También hay un museo donde explican la historia de la masonería y su relación íntima con la fundación de Estados Unidos, al igual que ofrecen información sobre los presidentes de Estados Unidos que fueron masones. A la entrada hay una tienda de souvenirs. La entrada al Memorial es gratuita.

A continuación publico la entrevista que le hice a Mark Tabbert, director de colecciones del Monumento Masónico a George Washington, con motivo de la publicación del libro de Dan Brown “El símbolo perdido” en Estados Unidos, en el que sale este edificio.

Dailyjuez: ¿Teme que el nuevo libro de Dan Brown contribuya a crear una mala imagen de la masonería y reavivar los sentimentos antimasónicos?

Mark Tabbert: No, no lo temo. Creo que la mayoría de las personas sabe diferenciar entre la ficción y los hechos.

Dailyjuez: ¿Desean refutar la imagen de Dan Brown de la masonería o consideran el libro como ficción? ¿O piensan que es una oportunidad explicar lo que es realmente la masonería a la gente que no sepa nada sobre ella?

Tabbert: La tapa del libro de Dan Brown dice claramente que es “una novela”. No deseamos refutar su ficción, del mismo modo que no necesitamos refutar cualquier otra obra de ficción. El memorial es una organización educacional sin ánimo de lucro. Su misión es “inspirar a la humanidad a través de la educación, emular y promover las virtudes, el carácter y la visión de George Washington, el hombre, el masón y el padre de nuestro país”. De acuerdo con esta misión ofrecemos la mejor información sobre George Washington y la masonería. Hay numerosos libros, páginas webs y eruditos reconocidos sobre la materia para ayudar a presentar los hechos, si alguien lee la novela y está confundido. Nos hemos asociado para crear esta página web: http://www.freemasonlostsymbol.com/

Dailyjuez: ¿Esperan tener más visitantes en el Memorial tras la publicación del libro? ¿Se están preparando desde el punto de vista logístico, por ejemplo, contratando a más personas u organizando más tours? ¿Piensan incluir en sus tours referencias al libro de Dan Brown?

Tabbert: Si, esperamos más visitantes. No pensamos cambiar nuestros horarios ni nuestros tours. Somos una organización privada sin ánimo de lucro. El Monumento se encuentra en una propiedad privada. Aunque estamos obligados a cumplir nuestra misión educacional, hay un número máximo de tours que podemos ofrecer y un número máximo de personas que pueden visitar el memorial cada día. La gente puede siempre visitar nuestra web: www.gwmemorial.org


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November 12, 2009 at 1:16 am Comment (1)