Daily Juez

Maratón de ofertones

Primero había el Black Friday (Viernes Negro), después vino el Cyber Monday (Lunes cibernético) y este año llega el Small Business Saturday (el sábado de los pequeños comercios). En tiempos de crisis, los comerciantes estadounidenses agudizan el ingenio. Ya no saben que inventarse para atraer a los clientes a sus tiendas con un maratón de ofertones.

El jueves, después de la comilona de Acción de Gracias, fuimos a un Best Buy de Falls Church (Virginia) a entrevistar a la gente que estaba haciendo cola delante de esta tienda de electrodoméstico y productos informáticos para conseguir una de las ofertas del Black Friday (Viernes Negro).

A pesar del nombre, el “viernes negro” no es un día malo para los comerciantes estadounidenses, sino todo lo contrario, es el día que hacen su agosto. Se llama “viernes negro” porque muchos comercios abandonan los números rojos y comienzan a escribir sus cuentas en negro debido a la fiebre consumista que se desata en todo el país antes de Navidad.

El Black Friday o Viernes negro, que se celebra el día siguiente a la festividad de Acción de Gracias, inaugura la temporada de compras navideñas en Estados Unidos y en el que los consumidores pueden encontrar rebajas de hasta un 70 por ciento en algunos productos.

Una de la cosas que más sorprendió es que la mayoría de personas que hacían cola en el Best Buy eran jóvenes e inmigrantes. Los primeros de la cola eran el guatemalteco Marvin Sudiel y su familia. Llevaban allí desde las cinco de la tarde del miércoles, así que cuando el Best Buy abriera sus puertas habrían estado haciendo cola treinta y una horas. Se habían comido el tradicional pavo del Día de Acción de Gracias a la puerta del Best Buy.

Esta familia hispana llevan todo el año ahorrando para este día. Su lista de la compra parecía una carta a los Reyes Magos: una televisión, una cámara, un iPhone y un ordenador portátil. Sudiel decía que merece la pena la espera porque iban a ahorarse mucho dinero. Y explica que, por ejemplo, la televisión que quieren cuesta 600 dólares y que el Viernes Negro pueden comprarla por 200 dólares.

Para Layla Mohamed, de 13 años, y Khin Ngon, de 15 años, el viernes negro era una gran fiesta. Esperaban que la tienda abriera sus puertas sentadas en una tienda de campaña para comprarse una televisión y un ordenador portátil, como quien espera entradas para el concierto de su grupo favorito. También hablé con Mustancer Hussain Tariq, que se había turnado con sus familiares en la cola para comprar un televisor.

Para incitar a los estadounidenses a consumir, los comerciantes han multiplicado este año las ofertas online del Viernes Negro y randes almacenes como Toy R Us, Target, Best Buy, Walmart y Macy’s han abierto sus puertas el jueves por la noche, horas antes de lo habitual. Muchos estadounidenses han criticado que se abran las tiendas el Día de Acción de Gracias, que, tal y como os expliqué en mi anterior post,  tradicionalmente había sido una fiesta familiar y no comercial.

La Federación Nacional de Minoristas de EEUU calcula que unos 152 millones de estadounidenses comprarán el fin de semana del Black Friday, un diez por ciento más que en 2010.

En el Best Buy de Falls Church había un coche patrulla del condado de Fairfax que vigilaba que no ocurriera ningún incidente. El policía me explicó que aunque iba con uniforme y en coche patrulla, no estaba de servicio, sino que hacía horas extras. Los del Best Buy le habían contratado para que vigilara el local. También me contó que la noche estaba siendo tranquila y que no solía haber incidentes.

Pero no siempre es así. En Los Angeles unas 20 personas resultaron heridas leves cuando una mujer, desesperada por conseguir una ganga en un Walmart, roció con gas pimienta a un grupo de clientes con el fin de evitar que le quitaran de las manos la mercancía que ella quería comprar.

 

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November 26, 2011 at 6:05 am Comments (0)

Digiriendo el pavo

Una de mis fiestas favoritas del año en Estados Unidos es el día de Thanksgiving, el Día de Acción de Gracias, que generalmente se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre. Es un día que, como su nombre indica, los estadounidenses dan las gracias (los religiosos se las dan a Dios) por lo que tienen: la familia, la casa, el negocio, el amor, la amistad etc.

Así que yo quiero aprovechar este post para dar las gracias por mi familia, mis amigas españolas de DC y a los lectores de Dailyjuez por seguir este blog.

El primer Día de Acción de Gracias en Estados Unidos del que hay constancia se celebró el 13 de diciembre de 1621 cuando los peregrinos de la Plantación Plymonth en Plymonth (Massachusetts) agradecieron a Dios la buena cosecha que habían tenido ese año y lo celebraron con sus amigos los indios, después de las penurias y el hambre que había pasado el año anterior cuando llegaron de Inglaterra para establecerse en el Nuevo Mundo.

El Día de Acción de Gracia es una festividad curiosa porque no es comercial (cosa rara en Estados Unidos) ni religiosa (lo celebran los ateos, los cristianos, los musulmanes, los judíos, etc…) ni política ni militar ni patriotera. Es una fiesta integradora, que celebran tanto las familias americanos como los inmigrantes ilegales, pasando por expatriados como nosotros.

Y es una fiesta muy familiar. Las familias – cuyos miembros muchas veces viven cada uno en una punta del país- se reúnen el Día de Acción de Gracias. Muchos de ellos recorren miles de kilómetros estos días, aprovechando el único puente de cuatro días que tienen al año en Estados Unidos. Más de 23,2 millones de americanos viajarán en avión estos días y unos 42,5 millones viajarán por carretera este largo fin de semana.

Nosotros hoy hemos comido el tradicional pavo de Acción de Gracias en casa de mi amiga Luz en Arlington (Virginia). En la comida, que ha durado de 12 del mediodía a las ocho de la tarde, éramos nueve adultos (8 españoles y 1 francés) y siete niños (la mayoría de ellos nacidos en Estados Unidos, así que con doble nacionalidad).

El menú típico del Día de Acción de Gracias (muchos americanos repiten el menú en Navidad) es pavo asado acompañado de puré de patata, puré de boniato (algunos ponen encima marshmallows y los derriten en el horno), relleno del pavo, judías verdes y salsa de arándanos. Todo estaba riquísimo. Nos ha faltado el puré de boniato con marshmallows.

Como aperitivo tomamos, tortilla de patatas, embutidos, guacamole, gambas, etc. Y de postre tarta de frutas y bombones.

Cada año, los estadounidenses comen el Día de Acción de Gracias 45 millones de pavos.

Otra de las tradiciones de este día es ver el fútbol americano tirado en el sofá después de darte un atracón de pavo.

Happy Thaksgiving!. ¡Feliz Día de Acción de Gracias!

 

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November 25, 2011 at 4:37 am Comments (0)

El verano ya llegó a DC

Aunque oficialmente el verano no comienza hasta el 21 de junio, este fin de semana empieza extraoficialmente el verano en Estados Unidos.

Muchos americanos identifican la llegada del verano con el fin de semana del Memorial Day, la fiesta nacional que se celebra el último día de mayo y en la que los estadounidenses rinden homenaje a los soldados fallecidos en acto de servicio.

No hay que confundir esta festividad con el Día de los Veteranos (Veterans Day), que se celebra en noviembre y  en el que rinde homenaje a los militares veteranos vivos y les agradecen el servicio prestado a la nación tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz.

El Memorial Day es el fin de semana en el que se abren las piscinas públicas, se organizan barbacoas y picnics y el que mucha gente aprovecha para irse los tres días de vacaciones (aquí en Estados Unidos el único puente del que disfrutan es el del Día de Acción de Gracias. Las fiestas suelen caer en lunes. Aquí no saben que es esa práctica tan española de hacer puente).  Para los americanos el verano se acaba el primer lunes de septiembre, fecha en la que se celebra el Labour Day (Día del Trabajo). Este fin de semana también es el fin de semana en el que miles de veteranos moteros desfilan por el centro de Washington en sus motos.

Hoy han inaugurado la piscina del edificio de apartamentos en el que vivo y mis hijos y yo nos hemos dado el primer chapuzón del verano. Así que damos por inaugurado el verano en DC.

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May 29, 2011 at 3:09 am Comments (0)

Super Bowl en la Casa Blanca: fútbol americano, política, salchichas y cerveza

La Super Bowl (Super Tazón para los hispanos de EEUU), la final del campeonato de fútbol americano, es un gran acontecimiento deportivo, social, televisivo, publicitario y gastronómico en Estados Unidos. Se podría comparar en el resto del mundo con una final del Mundial de Fútbol (soccer en EEUU).

Este año la Super Bowl XLV ha sido en el programa más visto en la historia de la televisión estadounidense . Unos 111 millones de telespectadores de media vieron como los Pakers de Green Bay ganaron a los Steelers de Pittsburgh por 31-25 , rompiendo así el récord del año anterior de 106,5 millones de telespectadores y el de 106 millones de telespectadores que consiguió en 1983 el último capítulo de la serie de televisión M*A*S*H”.

También es una gran acontecimiento publicitario. Los anuncios más caros de la televisión en EEUU se emiten ese día durante el partido aprovechando las frecuentes pausas que hay en el terreno de juego. Y la verdad es que, para los que no entendemos de fútbol americano y nos gusta la publicidad, es un auténtico festín publicitario. Un anuncio de 30 segundos cuesta durante la Super Bowl 3 millones de dólares. Para las empresas merece la pena la inversión porque no sólo es el programa más visto de la televisión, sino que gracias a internet,  You Tube y las redes sociales como Facebook y Twitter los anuncios se difunden por todo el mundo sin coste alguno para las empresas.

Los estadounidenses suelen quedar con sus amigos en casa o en bares para ver la Super Bowl, comer y beber. Nadie se imagina una final del campeonato de fútbol americano sin comida basura en abundancia y mucha cerveza. Otras dos grandes fiestas americanas están también asociadas a la comida: el 4 de julio a las barbacoas y el Día de Acción de Gracias al pavo asado.

Los Obama organizaron una fiesta de la Super Bowl en Casa Blanca, en la que no faltó la cerveza, la comida basura, políticos de ambos partidos e invitados de lujo como la cantante y actriz Jennifer López y su marido el cantante Marc Anthony.

Aunque la cita deportiva coincidía con el primer aniversario del lanzamiento de la iniciativa “Let’s Move!” de la Primera Dama para reducir la obesidad infantil haciendo que los niños coman mejor y hagan más deporte, Michelle Obama hizo la vista gorda, se olvidó de la comida sana por un día y sirvió en el 1.600 de Pennsylvania Avenue comida cien por cien americana, rica en calorías y grasa.

¿Qué comieron los Obama y sus 150 invitados durante la Superbowl? Salchichas tipo bratwurst y kielbasa, cheeseburgers (las hamburguesas de queso que sirvieron estaban buenísimas si hacemos caso del periodista deportivo Michael Wilbon de ESPN, uno de los invitados a esta exclusiva fiesta ), pizza, Buffalo wings (alitas de pollo al estilo Buffalo), ensalada de patata alemana, twice-baked potatoes (patatas asadas dos veces, literalmente), pretzels (a pesar de que Bush se atragantó con uno de ellos en 2002 mientras veía un partido de fútbol americano, los pretzel no están proscritos en la Casa Blanca),  tortillas chips con salsa para mojar, ensaladas y helado.

¿Qué cerveza sirvieron? Hinterland Pale Ale & Amber Ale (de Wisconsin, el estado de los Pakers de Green bay), Yuengling Lager and Light (de Pennsylvania, el estado de los Steelers de Pittsburgh) y White House  Honey Ale (hecha con miel de las colmenas de la Casa Blanca).

Wilbon ha dicho que los Obama fueron muy buenos anfitriones y les ha comparado con pareja de novios en la recepción de su boda. Y si os preguntáis si Obama, un gran aficionado a los deportes, siguió con atención el partido, la respuesta es sí. Por lo visto los Obama aprovechaban los intermedios publicitarios para comer y hablar con los invitados.

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February 7, 2011 at 11:25 pm Comments (0)

Ya no estoy en la edad del pavo

Ya no estoy en la edad del pavo. Desde que vivo en Estados Unidos, celebro el Día del Pavo, oficialmente llamado Día de Acción de Gracias (Thanksgiving Day). Es una festividad curiosa porque no es comercial (cosa rara en Estados Unidos) ni religiosa (lo celebran los ateos, los cristianos, los musulmanes, los judíos, etc…) ni política (aunque los del Tea Party sostienen ahora que es la primera fiesta capitalista) ni militar ni patriotera. Es una fiesta integradora, que celebran tanto las familias con varias generaciones de americanos como los inmigrantes ilegales, pasando por expatriados como nosotros.

En el Día de Acción de Gracias, que generalmente se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre, es un día que, como su nombre indica, los estadounidenses dan las gracias (los religiosos se las dan a Dios) por lo que tienen: la familia, la casa, el negocio, el amor, la amistad etc.

Aunque hay cierta disputa sobre cuándo se celebró el primer Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, la versión más repetida es que la tradición comenzó el 13 de diciembre de 1621 cuando los peregrinos de la Plantación Plymonth en Plymonth (Massachusetts)  agradecieron a Dios la buena cosecha que habían tenido ese año y lo celebraron con sus amigos los indios, después de las penurias y el hambre que había pasado el año anterior cuando llegaron de Inglaterra para establecerse en el Nuevo Mundo.

Este ha sido mi cuarto Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, dos los he celebrado en Nueva York y dos en Washington, DC. Pero este ha sido el primer año que lo celebro en casa de americanos, porque hasta ahora lo había celebrado con otro expatriados españoles. Nuestro anfitrión nos explicó que entre esos primeros peregrinos que celebraron el primer Día de Acción de Gracias se encontraba un antepasado suyo.

El menú típico del Día de Acción de Gracias (muchos repiten el menú en Navidad) es pavo asado acompañado de puré de patata, puré de boniato (algunos ponen encima marshmallows y los derriten en el horno), judías verdes y salsa de arándanos. De postre tomamos cheesecake de calabaza, helados y fruta. Para chuparse los dedos.

El Día de Acción de Gracias también es tradicional correr por motivos benéficos en Washington la Carrera del Pavo (SOME’s Thanksgiving Trot for Hunger) – el equivalente a la San Silvestre Vallecana que se corre el 31 de diciembre en Madrid. Este año se celebraba el 40 aniversario.

Yo este año me había apuntado con unas amigas, pero a última hora me rajé por culpa de la gripe. Me he quedado con la camiseta y el dorsal de recuerdo. A ver si el año que viene puedo correr.

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November 26, 2010 at 10:45 pm Comments (0)

Una montaña de marshmallows

Después de dos años y medio viviendo en Estados Unidos, me he comprado hoy mi primera bolsa de marshmallows (malvavisco en México, nube o esponjita en España), la golosina que en Estados Unidos se asocia a los campamentos de verano y a la diversión.

A los estadounidenses les encantan los marshmallows. Cada año comen 41.000 toneladas de marshmallows, 0.1 kg por persona al año.

Según la web de los confiteros estadounidenses, en el antiguo Egipto, 2.000 años AC, tomaban una golosina equivalente al actual marshmallow. Esta golosina procede originalmente del malavisco, bismalva o hierba cañamera (Althaea officinalis) y era cultivada desde la antigüedad por sus propiedades medicinales. Los egipcios consideraban que era un majar especial y lo reservaban para los dioses y la realeza.

Desde entonces, la cosa se ha popularizado. La forma más típica de comer marshmallows en Estados Unidos es pincharlos en un palo y quemarlos en una fogata hasta que se quedan tostados por fuera y derretidos por dentro. En España, cuando éramos jóvenes hacíamos una versión más cutre: quemábamos las nubes con un mechero, lo que imagino que debe ser malísimo para la salud.

El Día de Acción de Gracias unos amigos sirvieron el típico pavo acompañado, entre otras cosas, de puré de boniato con marshmallows derretidos al horno por encima. Sonará raro, pero estaba bueno.

Otra posibilidad es derretirlos 30 segundos en el microondas. Este último método no gusta a los puristas de los marshmallows porque no quedan tostados por fuera y porque cuando los comes te da la sensación de que estas comiendo plástico.

En invierno, a los estadounidenses también les encanta tomar una taza de chocolate caliente y meter dentro marshmallows. Yo esta tarde he hecho una fusión hispano-estadounidense: Cola-Cao caliente con un marshmallow. Estaba rico.

En Estados Unidos también venden productos derivados de los marshmallows como helado Rocky Road, los S’mores (un bocadillo hecho con dos galletas, una onza de chocolate y un marshmallow derretido), los Mallomars (marshmallows encima de una galleta y rodeados de una capa de chocolate. En Alemania también los vendían y se llamaban  Schokokuss, Mohrenkopf o Negerkuss) y los Peeps (en español los llaman Píos y son caramelos de marshmallows con formas de animales).

En internet podéis encontrar recetas para hacer desde marshmallows caseros a tarta de chocolate con marshmallows, pasando por cupcakes de marhmallow.

Los niños estadounidenses juegan a un juego que se llama “Chubby bunny y que consiste en llenarse la boca de marshmallows y tratar de pronunciar esta frase. Sería el equivalente estadounidense a comerse un polvorón y tratar de decir Pamplona con la boca llena.

Los amantes del cine seguro que os acordaréis de que en la película “Cazafantasmas” salía un monstruo gigante llamado Stay Puft Marshmallow Man, que parece un primo hermano del muñeco Michelin.

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January 28, 2010 at 8:29 pm Comments (0)