Daily Juez

Washington es sexy

¿Quién había dicho que Washington era una ciudad aburrida y llena de funcionarios grises?

Washington es sexy. ¿Lo dudáis? Qué se lo pregunten si no a los guionistas de las series de televisión de más éxito en los últimos años.

Nueva York puede tener “Sexo en Nueva York” y “Girls” pero Washington tiene “El Ala Oeste de la Casa Blanca”, “Commander in Chief”, “Veep”,  ”Scandal”, “1600 Penn”, “Political animals”, “The Americans”, “House of Cards” y “Homeland”. Todas estas series tienen como escenario la capital de los Estados Unidos.

Durante la administración Bush, muchos soñaban con tener en la Casa Blanca a Josiah Bartlet, el ficticio presidente demócrata de los Estados Unidos que interpretaba el actor Martin Sheen en la serie de “El Ala Oeste de la Casa Blanca”. Bartlet era un presidente idealista y bueno, que recordaba a Jefferson Smith (James Stewart), el protagonista de “Mr. Smith goes to Washington” (El señor Smith va a Washington o Caballero sin espada, 1939), la película de Frank Capra.

Sin embargo, el Washington que describen series como “Veep”, la aclamada “House of Cards”, “Homeland” y “The Americans” es un Washington más cínico, cercano a la turbia capital que retrataron películas como “Advise and Consent” (Tempestad sobre Washington, 1962) y “The Manchurian Candidate” (El mensajero del miedo, 1962).

Este Washington está dominado por políticos corruptos, manipuladores y sedientos de poder; periodistas sin ética profesional capaces de cualquier cosa con tal de conseguir una exclusiva; una agente de la CIA desequilibrada; un senador-héroe de guerra que trabaja para Al Qaeda y una pareja de agentes encubiertos de la KGB que han pasado los últimos años fingiendo ser la típica familia americana. Y nadie encarna mejor este Washington oscuro que Frank Underwood (Kevin Spacey), el protagonista de “House of Cards”.

En el Washington que retratan estas series no te puedes fiar de nadie si no quieres que te claven un puñal por la espalda. Nadie es lo que parece y todos son malos malísimos. Ya lo dijo el presidente Truman, “si quieres un amigo en Washington, consigue un perro”.

 

 

 

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
May 15, 2013 at 4:33 pm Comments (0)

La calma antes del huracán

Washington, DC, se prepara para la llegada del huracán Sandy, que se espera que provoque intensas lluvias, fuertes vientos, inundaciones, destrozos y cortes de luz en la costa este de Estados Unidos.

Uno tiene la impresión de que los gobernantes en Estados Unidos tienen el síndrome Katrina. Nadie quiere que les acusen de que no avisaron a la población de un desastre inminente, como ocurrió con el huracán Katrina que asoló Nueva Orleans, así que prefieren prevenir que curar.

Ante la llegada del huracán Sandy, varios estados han decretado el estado de alarma, varias zonas costeras han sido evacuadas, se han cancelado vuelos, trenes y autobuses, muchas escuelas públicas cerrarán sus puertas, al igual que muchos comercios y  oficinas del gobierno federal.

El huracán Sandy también ha provocado cambios en la campaña electoral, que está en su recta final. El demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney han tenido que suspender algunos actos de campaña que tenían previstos celebrar estos días en la costa este.

Esperemos que al final ocurra como el año pasado con el huracán Irene y el huracán Sandy no sea tan terrible como lo pintan. El año pasado los medios de comunicación estuvieron creando mucho alarmismo y pintaron escenas dantescas y al final no fue para tanto.

¿Pero cómo se vive la llegada de un huracán? De momento, con calma. A la espera de la llegada del huracán Sandy, los washingtonianos han llenado la nevera y la despensa con comida, han acabado con las existencias de agua en los supermercados, han tapado las entradas de sus sótanos con sacos de arena para evitar que se inunden y han comprado linternas y velas.

Muchos han seguido las recomendaciones del gobierno: han hecho un plan de evacuación y han preparado un kit de emergencia en caso de que tengan que abandonar sus hogares.

Uno de los grandes temores en Washington son los cortes de luz. Este verano mucha gente estuvo más de una semana sin luz en casa, después de una tormenta de verano…así que se temen lo peor con la llegada del huracán.  Una de las razones es que el tendido eléctrico no está enterrado como en España sino que va colgado en postes, por lo que cada vez que que hay una tormenta fuerte  y se cae un árbol encima de los cables hay cortes de luz.

Cruzaremos los dedos para que al final no pase nada.

El huracán Sandy (Laia, 5 años)

, , , , , , , , , , , , ,
October 28, 2012 at 10:27 pm Comments (0)

Un pequeño paso para los niños, un gran paso para los padres

Por fin. Mi hija empezó hoy “kindergarten” (el equivalente a segundo curso de preescolar en España) en un colegio público de Maryland. Mi economía familiar lo agradecerá porque, como bromeamos con mis amigas españolas que viven en DC, que vayan los niños a la guardería en Estados Unidos sale más caro que llevarlos a Harvard.

En Estados Unidos, la enseñanza obligatoria comienza a los cinco años. A partir de esa edad está garantizada la enseñanza pública gratuita. Hasta entonces, los niños tienen que ir a la guardería, la gran mayoría de ellas, privadas.

En algunos estados y en Washington, DC, hay clases de pre-K (pre-kindergarten) en los colegios públicos para los niños de cuatro años. Pero en la mayoría de colegios públicos, la enseñanza pública obligatoria comienza a los cinco años.

En Maryland los niños no pueden ir al colegio público hasta que tengan 5 años cumplidos. Si el 1 de septiembre no tiene cinco años, deben esperar hasta el curso que viene para poder ir. Lo que le ha pasado a mi hija. Como nació en noviembre, ha tenido que esperar hasta el curso 2012-2013 para poder ir, mientras que otros compañeros suyos de la guardería comenzaron en septiembre de 2011.

Los padres estadounidenses le dan mucha importancia al hecho de que los niños vayan a kindergarten. Están más nerviosos que ellos. Y están muy preocupados (obsesionados, debería ser la palabra) por si sus hijos van o no a estar preparados para kindergarten. Un pequeño paso para los niños, se convierte en un gran paso para los padres. Imagino que porque se ha acabado una etapa y han dejado de ser niños pequeños.

La profesora de mi hija nos explicó que cuando los niños llegan a “kindergarten” hay muchas diferencias entre unos y otros.  Hay niños que van directamente de casa al colegio sin pasar por la guardería, por lo que les cuesta adaptarse a un nuevo mundo con un horario y lleno de normas. Otros, como hija, han pasado por la guardería y ya están acostumbrados a la rutina de la clase. Algunos cuando llegan a “kindergarten” no saben ni el abecedario, en cambio, otros saben leer perfectamente. Así que el objetivo de este curso de preescolar es ponerles a todos, más o menos, al mismo nivel para cuando tengan que ir a primero.

Las clases de la escuela elemental comienzan a las 8:45 de la mañana y terminan a las 3 de la tarde. En algunos colegios existen programas de “after-school care” a los que los niños se pueden apuntar. En la escuela en la que va mi hija pueden quedarse hasta las 6:30, lo que está muy bien para los padres que trabajamos.

Antes de empezar el curso escolar nos enviaron varias cartas y hemos tenido dos reuniones de padres explicándonos como funcionaba todo. Las dos veces que hemos ido (en abril y en agosto), los niños han tenido ocasión de visitar su clase. Y, en la última visita (el viernes antes de que empezara el colegio), han podido conocer a su profesora y a algunos de sus compañeros. Lo que está bastante bien porque es una forma de romper el hielo para los más pequeños.

De momento, no hemos tenido que comprar ningún libro.

Esta es la lista de cosas que hemos tenido que comprar para que lo lleven a clase el primer día y que les servirá para todo el curso escolar:

- dos cajas de pinturas Crayola (48 unidades)

- 10 barras de pegamento

- 24 lapiceros

- un cuaderno de espiral

- una carpeta roja

- dos carpetas amarillas

- dos cuadernos para hacer caligrafía

- dos cuadernos para hacer redacciones y

- tres borradores.

 

, , , , , ,
August 28, 2012 at 3:05 am Comments (0)

Miró en DC

El otro día aprovechando que estaba de Rodríguez en DC fui a ver la exposición Joan Miró: The Ladder of Escape (Joan Miro: la escalera de la evasión) en la National Gallery of Art de Washington. Si vivís en DC o estáis de turismo en la capital federal, os recomendaría visitar la muestra. Merece la pena.

La exposición – organizada por la Tate Modern de Londres con colaboración con la Fundació Joan Miró de Barcelona y la National Gallery of Art de Washington- repasa a través de 120 obras la carrera artística de Miró (1893-1983) haciendo hincapié en su catalanalidad y en la faceta políticamente más combativa del pintor.

Desde sus primeras obras en las que retrata la Cataluña rural hasta sus lienzos de los años 60 y 70 pasando por la transformación de su obra por la influencia de París y del surrealismo en los años 20. La exposición también muestra cómo el pintor respondió artísticamente a los acontecimientos dramáticos que marcaron su vida: la Guerra Civil española, la segunda Guerra Mundial y el franquismo.

Una de las estrellas de la muestra es la obra “La Masía”, una de sus primeras obras, en la que retrata una masía catalana. Esta obra fue propiedad de su amigo el escritor estadounidense Ernest Hemingway y actualmente pertenece a la colección permanente de la Galería Nacional de Arte de Washington. También destaca la secuencia “Cabeza de payés catalán” y la serie de “Telas quemadas”, con la que concluye la muestra. 

“La escalera de la evasión” permite descubrir al combatiente político que se esconde detrás de esas formas sencillas en rojo, azul y negro que son tan características de su obra.

Además aquellos que lo deseen pueden disfrutar de la gastronomía catalana en el Garden Café Catalonia, creado por el cocinero español José Andrés, propietario de varios restaurantes en Washington.

“La Masía” de Joan Miró

“Dog Barking at the Moon”

“Head of a Catalan Peasant”

“Toward the Rainbow”

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
May 17, 2012 at 9:42 am Comments (0)

Pepito de ternera en Dupont Circle

En Washington, DC, se ha desatado una auténtica fiebre por los “food trucks”. A la hora del almuerzo, es habitual ver largas colas delante de las camionetas de comida, sobre todo ahora que ha empezado el buen tiempo. Los washingtonianos se compran allí la comida y se la llevan a la oficina o se la comen sentados en un banco o haciendo un improvisado picnic en el césped de alguna plaza.

La oferta de los “food trucks” es muy amplia. Puedes comprar de todo: desde pizza hasta langosta, pasando por paninis, empanadas, tacos, cupcakes y corned beef.

Los dueños de los restaurantes y los cafés del centro se quejan de la competencia que les hacen los “food trucks” porque les quitan clientes. Recientemente se ha aprobado una nueva legislación en DC para tratar de poner un poco de paz en esta guerra que se había declarado entre restaurantes y camionetas de comida.

Algunos restauradores, como el cocinero español José Andrés (dueño de un imperio de restaurantes en EEUU) ha decidido seguir el lema de si no puedes vencerlos, únete a ellos. Y ha montado su propio “food truck”, que se llama “Pepe” y que cuenta a la hora de escribir este post con casi 3.700 seguidores en Twitter.

Llevaba varios días intentado comer en “Pepe”, pero era imposible. Como los “food trucks” cambian cada día de localización, hay que seguirlos en Twitter si quieres ver donde están y comprobar si en el que quieres comer está ese día cerca del sitio en el que trabajas.

El otro día pude por fin comer allí. “Pepe” estaba ese día en Dupont Circle, una de las plazas más céntricas de Washington, y daba la casualidad que tenía que ir yo a esa zona. Así que aproveché y me tomé un gazpacho y un pepito de ternera. El pepito estaba espectacular. Hacía tiempo que no comía tan bien en DC.

Si venís a Washington y queréis comer  en algunos de los  ”food trucks” que hay en la ciudad (hay más de un centenar, en estos momentos), podéis consultar la web http://foodtruckfiesta.com/. Allí podéis encontrar el sitio exacto donde se encuentran ese día las camionetas de comida y consultar la amplia oferta culinaria que ofrecen.

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
April 13, 2012 at 7:18 pm Comments (0)

Un sueño “made in China”

No sé si será porque todavía me dura el jet lag tras las vueltas de mis vacaciones en España, pero desde que he vuelto todos los títulos que me salen en el blog incluyen la palabra sueño.

Hoy os quería hablar de una de las nuevas atracciones de Washington: el Monumento a Martin Luther King, situado en el National Mall. El monumento tenía que haberse inaugurado el pasado 28 de agosto (coincidiendo con el 48 aniversario de su famoso discurso “I have a dream”), pero la llegada del huracán Irene a la Costa Este de Estados Unidos, hizo que pospusieran la ceremonia hasta octubre.

El Monumento está situado a orillas del Tidal Basin, el lago artificial del National Mall, en línea directa entre el Memorial a Lincoln y el Memorial a Jefferson y muy cerca del Memorial a Roosevelt. Es el primer monumento del National Mall dedicado a una persona que no ha sido presidente. El reverendo es, además, el primer afroamericano que contará con un monumento en este parque nacional.

El diseño del monumento, que ha costado 120 millones de dólares y ha sido financiado en su mayoría por donaciones privadas, está inspirado en una de las frases del discurso de “Yo tengo un sueño”: “Con la fe podremos esculpir de la montaña de desesperanza una piedra de la esperanza”.

El monumento, con vistas al lago artificial, está compuesto por tres enormes piedras de granito blanco, dos de ellas símbolos de la montaña de desesperanza y una que es considerada “la piedra de la esperanza”, de la que surge la figura esculpida en granito de Martin Luther King, una persona que rompe con el molde y da un paso adelante por los demás, aunque para ello tuviera que pagarlo con su vida.

El monumento, rodeado de cerezos, cuenta además con 14 citas sacadas de discursos de Martin Luther King esculpidas en piedra y en las que el reverendo hablaba de justicia, democracia, esperanza y amor.

Curiosamente, el monumento a Martin Luther King es un monumento “made in China”. Lei Yixin, el artista que ha esculpido la estatua del reverendo, es chino, al igual que las piedras de granito con las que se ha construido el monumento.

 

 

, , , , , , , , , , , , , , , , , ,
November 16, 2011 at 7:23 pm Comments (3)

Zweigelt, pa amb tomàquet, queso francés y tortilla española antes de la llegada del Irene

Esta noche hemos cenado tortilla española, pa amb tomàquet, queso francés y vino austriaco antes de la llegada del huracán Irene. Quién sabe si mañana tendremos luz o agua y si podremos cocinar, así que esta noche hemos decidido cenar bien a la espera de lo que pueda ocurrir mañana.

Tenemos la sensación que se está exagerando mucho con las consecuencias del huracán, pero por si acaso”nos preparamos para lo peor, esperando lo mejor”, como repiten una y otra vez otra vez las autoridades locales.

Como nuestro apartamento está lleno de ventanales en todas las habitaciones, hemos decidido poner tres colchones en el hall y en el pasillo de casa para dormir lo más alejados posibles de las ventanas y estar más seguros en caso de que el viento rompa alguna ventanas.

También hemos hecho una maleta pequeña en caso de que tengamos que irnos a otro sitio, hemos llenado la bañera para tener agua, tenemos comida y agua en casa y tenemos los faroles de camping preparados por si se va la luz. En el momento en el que escribo estas líneas más de 500.000 personas se han quedado sin luz en Maryland, el estado en el que vivo, algunos de ellos en mi vecindario. De momento, tenemos luz e internet, pero no sabemos como estará la situación mañana, así que esta noche recargaremos los móviles y el portátil porque a ver cómo enviamos si no mañana la crónica al periódico.

Durante todo el día ha llovido mucho y desde hace un par de horas y a medida que avanza hacia aquí el huracán Irene el viento ruge  con fuerza y de vez en cuando hace vibrar las ventanas.

Marc estuvo esta tarde dando una vuelta por Washington y la situación era normal. Los supermercados estaban bien abastecidos. La gente estaba haciendo las últimas compras antes de la llegada del Irene. La librería Politics and Prose cerraba a las siete, tres horas antes de lo habitual.

Hasta mañana.

Obama visita el centro de operaciones de FEMA en Washington antes de la llegada del huracán Irene

, , , , , , ,
August 28, 2011 at 2:52 am Comments (0)

Terremoto en DC

DC rocks. Al menos está tarde lo ha hecho. Un terremoto de magnitud 5,8 en la escala Richter ha sacudido la costa este de Estados Unidos.  El epicentro estaba en el estado de Virginia, a 140 kilómetros de Washington. El terremoto se ha sentido desde Carolina del Sur hasta Canadá.

Los que vivimos en  la costa este nos hemos llevado un buen susto porque en esta zona no suelen haber terremotos, pues es más habitual que los haya en la costa oeste.  Por suerte no ha habido que lamentar ni heridos ni daños materiales considerables.

Cuando ocurrió el terremoto Marc y yo estábamos escribiendo para nuestros respectivos periódicos la crónica sobre la decisión de un juez de Nueva York de desestimar los cargos presentados contra el ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, por intento de violación de una empleada de la limpieza de un hotel de Nueva York. De repente el suelo comenzó a temblar y tuvimos que dejar las crónicas a medias.

Salimos corriendo por la casa para comprobar que los niños estaban bien. Estaban en la sala de juegos. Menos mal que esta semana estaban de vacaciones porque no hubiéramos estado tranquilos hasta que hubiéramos ido a recogerles a la guardería. Mi hija mayor, de cuatro años y medio, estaba asustada, pero el pequeño, que tiene dos años y medio y es un terremoto, no. No sé si se enteró bien de lo que había pasado.

Después del terremoto y ante el temor de que hubiera nuevas réplicas, cogimos a los niños (a los pobres les bajamos descalzos con las prisas y el pequeño iba en pañales) y decidimos bajar por las escaleras (17 pisos con ellos en brazos) a la calle. No nos sentíamos muy seguros en el piso 17.

La mayoría de las personas que viven en nuestro edificio se quedaron dentro. Los que bajamos a la calle comentábamos donde estábamos cuando ocurrió el terremoto y el susto que nos habíamos dado con el temblor. Era el primer terremoto de nuestras vidas.

Marc volvió a casa a buscar los ordenadores y mi móvil, que con las prisas me lo había olvidado en casa. Por el camino, se encontró con nuestra vecina y le contó que ni su marido ni ella se habían enterado que había habido un terremoto. Más tarde subí yo para coger algo de comer para los niños y para nosotros.

Al final pudimos acabar las crónicas de Strauss-Kahn tranquilamente en la salón común que hay en la planta baja de nuestro edificio y nos tocó también escribir otra noticia del terremoto. Gajes del oficio.

P.D. En mi edificio han distribuido una hoja con recomendaciones de FEMA sobre qué hacer en caso de que haya otro terremoto.

, , , , , , , , , , , , , , , ,
August 24, 2011 at 2:42 am Comments (0)

Distrito de Culémbia

Durante cuatro días, Washington, DC, se convirtió en el Distrito de Culémbia con motivo de la llegada de los jugadores del Barca a la capital de Estados Unidos. Para los que no lo hayáis pillado Culémbia es un juego de palabras entre Distrito de Columbia, el nombre con el que también se conoce a Washington, y culé, como se llaman a los aficionados del FC Barcelona. He robado la idea del título a los de la Peña del Barca de DC.

El jueves tuve un día cargadito de Barca: rueda de prensa en el hotel Ritz Carlton con los jugadores Xavi y Piqué; acto en el Newseum con el fundador de Microsoft Bill Gates, el entrenador Pep Guardiola y el presidente del Barca Sandro Rosell para presentar su alianza contra la polio e inauguración oficial de la Peña del Barca en DC.

Y logré sobrevivir. Todo un mérito teniendo en cuenta que soy del Real Madrid… imagino que al estar casada con uno del Barca estoy ya inmunizada. Eso sí, me miraban un poco raro los periodistas catalanes cuando decía que era del Madrid.

Pero la gran protagonista de la jornada fue la Copa de Europa, que, por primera vez, volaba a Estados Unidos de la mano del Barca. La gente hacía cola en el pub donde se reúne la peña para fotografiarse con la “orejona”.  No todos los días uno puede fotografiarse con la Copa de Europa y menos a este lado del charco.

El Manchester United se tomó el sábado la revancha de la pasada final de la Copa de Campeones y ganó por dos goles a uno al FC Barcelona en el FedEx Field en un partido de pretemporada.

Y el domingo los jugadores del Barca participaron en un partido benéfico en el Kastles Stadium, donde Guardiola y Zubizarreta se calzaron otra vez las botas, al igual que el jugador de Los Angeles Lackers, Kobe Bryant.

A pesar de que el fútbol no es el deporte rey en Estados Unidos, quedó claro que hay muchos culés y fans del Manchester United en el área de Washington. Más de 80.000 personas llenaron el estadio FedEx para ver jugar a dos de los mejores equipos de fútbol del mundo (por detrás del Madrid, claro).

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
August 5, 2011 at 3:27 am Comments (0)

Arte espacial

Ahora que la NASA cierra una era con la última misión del transbordador Atlantis, Dailyjuez os recomienda visitar la exposición “NASA/Arte: 50 años de exploración del Museo Smithsonian del Aire y del Espacio. No os la perdáis. Está abierta hasta el próximo 8 de octubre.

Este es el artículo que escribí para el periódico Público sobre esta magnífica exposición:

Fue un pequeño paso para el arte, pero un gran salto para la NASA, podría decirse, parafraseando al astronauta Neil Armstrong, sobre los orígenes de la colección de arte de la agencia espacial.
Siete años antes de que Armstrong llegara a la luna, la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA, en sus siglas en inglés) daba sus primeros pasos en el mundo del arte al lanzar en 1962 un programa artístico para documentar la historia de la agencia espacial.
El Museo Smithsonian del Aire y de Espacio de Washington acoge hasta el próximo 9 de octubre la exposición “NASA/Arte: 50 años de exploración”. La muestra cuenta a través de 70 obras de arte la historia de los últimos cincuenta años de la NASA y permite entender el impacto que ha tenido la exploración del espacio en la imaginación de los artistas.
El administrador de la NASA, James Webb, tuvo la idea de crear la colección de arte de la agencia espacial después de ver el retrato que el pintor Bruce Stevenson realizó del astronauta Alan Shepard, mirando al cielo, vestido con su traje espacial y con el casco bajo el brazo.
Pero el administrador de la NASA no quería una galería de retratos. Quería ir más lejos. Quería explorar nuevos horizontes artísticos para conmemorar acontecimientos futuros y pasados de la exploración espacial. Consideraba que las obras que realizaran los artistas seleccionados podrían tener un gran valor testimonial para futuras generaciones y contribuir a la historia del arte.
En mayo de 1963, la NASA seleccionó, con la ayuda de la Galería Nacional de Arte, a ocho artistas para documentar el último vuelo del programa Mercury, el primer programa espacial tripulado de Estados Unidos.
En los últimos 50 años, la colección de arte de la NASA ha ido creciendo y ahora cuenta con más de 3.000 obras de artistas como Andy Warhol, Robert Rauschenberg, Norman Rockwell, Nam June Paik y Annie Leibovitz, entre otros.
Bert Ulrich, comisario del programa de arte de la NASA, explica que la agencia espacial “ha trabajo a menudo con comisarios y expertos en arte para que le ayudaran a elegir las obras”. “Al principio del programa de arte, la Galería Nacional de Arte jugó un papel decisivo en ayudar a la NASA a seleccionar e invitar a artistas –añade-. Desde entonces, el Guggenheim, el Hirshhorn, otros museos y expertos en arte han ayudado a la NASA en sus selecciones”.
Cuando se le pregunta cuál es la reacción más habitual de los artistas a la propuesta de la agencia espacial de participar en su programa artístico, Ulrich lo resume con una sola palabra: inspiración. “Los artistas obtienen muy poco dinero por el encargo (en la actualidad unos 2.500 dólares), así que participan en el programa de arte de la NASA porque están entusiasmados con la exploración espacial”, añade el comisario.
La NASA da a los artistas carta blanca a la hora de crear su obra. No les impone ni el medio que tienen que utilizar ni el tamaño de la obra ni el tema que deben tratar.

Muchos aceptan inmediatamente el encargo. Algunos incluso repiten, como Rauschenberg y Rockwell. Otros se lo piensan y acaban rechazando la oferta como Andrew Wyeth. Y otros se niegan en redondo a participar, como Thomas Hart Benton, al que no le inspiraba pintar “un maldito cohete”.
Para realizar sus bosquejos, los artistas tienen un acceso privilegiado a las bambalinas de la NASA antes de un lanzamiento espacial. Pueden visitar las instalaciones del Centro Espacial Kennedy, ver a los ingenieros y técnicos trabajar contrarreloj, retratar a los astronautas horas antes de su vuelo espacial y asistir al lanzamiento de los transbordadores.
El ilustrador Norman Rockwell incluso convenció a los directivos de la NASA para que le prestaran un traje espacial para pintar con el mayor realismo posible su obra titulada “Grisson y Young”, en la que aparecen dos técnicos de la NASA ajustando los trajes de los astronautas John Young y Gus Grisson antes del primer vuelo del programa Gemini en marzo de 1965.
Rockwell también rindió homenaje a todo el equipo de ingenieros, técnicos, científicos, personal de la NASA y funcionarios que hicieron posible con sus esfuerzos el éxito de la misión del Apollo 11 en la obra “Behind Apollo 11”.
Artistas como Paul Calle y Mitchell Jamison retrataron a los astronautas enfundados en sus trajes espaciales, una imagen que evoca a la de los caballeros medievales con sus armaduras. Y Annie Leibovitz fotografió a Eileen Collins, la primera mujer piloto y la primera mujer comandante de un transbordador espacial.
La llegada del hombre a luna fue el acontecimiento que más impactó a los artistas. El momento en el que Armstrong pisó la Luna fue inmortalizado por Andy Wahrhol, Franklin McMahon, Paul Calle, Nam Juke Paik y Michael y Micah Dudash.

Rauschenberg participó en 1969 en el programa de arte de la NASA y lo que vio quedó plasmado en su serie de litografías y serigrafías titulada “Stoned Moon”.
Las lanzaderas espaciales, los transbordadores y los cohetes muestran la magnificencia de unas máquinas capaces de hacer realidad el sueño del hombre de explorar el universo.
Otros artistas, como James Wyeth, prefieren centrarse en los detalles. En su obra “Gemini Lauch Pad”, Wyeth destaca la bicicleta que utilizaban los técnicos de la NASA para ir hasta la lanzadera del Gemini.
La tragedia también sirve de fuente de inspiración. Greg Mort, Zigi Ben Haim y Jason Middlebrook rindieron homenaje a los astronautas que fallecieron en los accidentes de las misiones del Apollo 1 en 1967, del Challenger en 1986 y del Columbia en 2003.
Chakaia Booker utilizó el neumático de una nave espacial para crear una escultura en forma de estrella negra, con la que la artista afroamericana quiso recordar a los astronautas que murieron a bordo del transbordador Columbia.
Por su parte, Chayton Pond yuxtapone la realidad y la ciencia ficción al provocar un encuentro intergaláctico entre el transbordador espacial Enteprise y la nave insignia Starship Enteprise de “Star Trek”. El músico Moby explora la posibilidad de que haya vida en otros planetas con los dibujos de unos simpáticos marcianitos en “Vida en Marte”.
El programa de arte de la NASA se extiende más allá de las artes plásticas: la música, la moda, las video-instalaciones, la prosa e incluso la poesía.
La NASA colaboró con el museo Guggenheim en la vídeo-instalación “Moon is the oldest TV” (La luna es la televisión más antigua) de Nam June Paik. William Wegman realizó un tríptico con las fotografías de sus perros Chip y Batty en trajes espaciales. El diseñador de moda Stephen Sprouse se inspiró en la misión del Mars Pathfinder a la hora de diseñar una línea de ropa.

La saxofonista de jazz Jane y compositora Ira Bloom festejó el lanzamiento del Discovery, el Kronos Quartet interpretó “Sun rings” y la canción “Way up there” de la cantante Patty LaBelle, nominada a los premios Grammy, sirvió de consuelo e inspiración para las familias y los trabajadores de la NASA después del accidente del Columbia .
El escritor Ray Bradbury, autor de “Fahrenheit 451” hizo una oda a la NASA, en la que comienza preguntándose “¿Por qué existe la NASA? ¿Por qué existimos nosotros?”.
Mientras no pueda participar en misiones espaciales, la visión del artista sigue siendo, sin embargo, limitada. El astronauta Michael Collins cree el artista debería unirse al astronauta en el espacio, “mirar por la ventana del astronauta y disfrutar de la imponente vista para ser capaz de registrar esta experiencia impresionante”, según señala en el catálogo de la exposición.
Ulrich duda de que un futuro cercano los artistas que participan en el programa de arte de la NASA puedan viajar al espacio con los astronautas. “Pero quizá los nuevos modos de transporte y el desarrollo del turismo espacial permitirán a un artista participar en una misión espacial”, añade el comisario del programa de arte de la agencia espacial abriendo una puerta al arte puramente espacial.

“First Steps” de Mitchell Jamieson

“Gemini Launch Pad” de James Wyeth

“Grisson and Young” de Norman Rockwell


, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
July 13, 2011 at 2:20 am Comments (0)

« Older Posts