Una montaña de marshmallows
Después de dos años y medio viviendo en Estados Unidos, me he comprado hoy mi primera bolsa de marshmallows (malvavisco en México, nube o esponjita en España), la golosina que en Estados Unidos se asocia a los campamentos de verano y a la diversión.
A los estadounidenses les encantan los marshmallows. Cada año comen 41.000 toneladas de marshmallows, 0.1 kg por persona al año.
Según la web de los confiteros estadounidenses, en el antiguo Egipto, 2.000 años AC, tomaban una golosina equivalente al actual marshmallow. Esta golosina procede originalmente del malavisco, bismalva o hierba cañamera (Althaea officinalis) y era cultivada desde la antigüedad por sus propiedades medicinales. Los egipcios consideraban que era un majar especial y lo reservaban para los dioses y la realeza.
Desde entonces, la cosa se ha popularizado. La forma más típica de comer marshmallows en Estados Unidos es pincharlos en un palo y quemarlos en una fogata hasta que se quedan tostados por fuera y derretidos por dentro. En España, cuando éramos jóvenes hacíamos una versión más cutre: quemábamos las nubes con un mechero, lo que imagino que debe ser malísimo para la salud.
El Día de Acción de Gracias unos amigos sirvieron el típico pavo acompañado, entre otras cosas, de puré de boniato con marshmallows derretidos al horno por encima. Sonará raro, pero estaba bueno.
Otra posibilidad es derretirlos 30 segundos en el microondas. Este último método no gusta a los puristas de los marshmallows porque no quedan tostados por fuera y porque cuando los comes te da la sensación de que estas comiendo plástico.
En invierno, a los estadounidenses también les encanta tomar una taza de chocolate caliente y meter dentro marshmallows. Yo esta tarde he hecho una fusión hispano-estadounidense: Cola-Cao caliente con un marshmallow. Estaba rico.
En Estados Unidos también venden productos derivados de los marshmallows como helado Rocky Road, los S’mores (un bocadillo hecho con dos galletas, una onza de chocolate y un marshmallow derretido), los Mallomars (marshmallows encima de una galleta y rodeados de una capa de chocolate. En Alemania también los vendían y se llamaban Schokokuss, Mohrenkopf o Negerkuss) y los Peeps (en español los llaman Píos y son caramelos de marshmallows con formas de animales).
En internet podéis encontrar recetas para hacer desde marshmallows caseros a tarta de chocolate con marshmallows, pasando por cupcakes de marhmallow.
Los niños estadounidenses juegan a un juego que se llama “Chubby bunny“ y que consiste en llenarse la boca de marshmallows y tratar de pronunciar esta frase. Sería el equivalente estadounidense a comerse un polvorón y tratar de decir Pamplona con la boca llena.
Los amantes del cine seguro que os acordaréis de que en la película “Cazafantasmas” salía un monstruo gigante llamado Stay Puft Marshmallow Man, que parece un primo hermano del muñeco Michelin.
January 28, 2010 at 8:29 pm Comments (0)