Daily Juez

Obama gana un poco más que el Rey de España

Ahora que la Casa Real ha hecho público lo que gana el Rey (292.752 euros brutos al mes) y el Príncipe Felipe (146.376 euros), se me ha ocurrido compararlo con lo que gana el presidente Barack Obama y otros políticos estadounidenses. Y resulta que Obama gana un poco más que el Rey de España.

Obama tiene un sueldo de 400.000 dólares (309.381 euros) al año. Un congresista estadounidense gana 174.000 dólares (134.500 euros) al año. En la Casa Blanca, 21 miembros de la Administración Obama cobran 172.000 dólares (133.000 euros) al año, mientras que el que el sueldo más bajo en la Casa Blanca es de 41.000 dólares (31.700 euros) anuales.

 

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December 29, 2011 at 5:04 am Comments (0)

Polvorones, turrones y eggnog

Si la Navidad en España sabe a mazapán, polvorones y turrones y en Alemania a Glühwein (vino caliente con especias. Por cierto, que el Glühwein sienta de maravilla cuando vas a visitar un mercadillo al aire libre con temperaturas bajo cero), la Navidad en Estados Unidos sabe a eggnog o egg nog (se puede escribir junto o separado). El eggnog es una bebida hecha de leche, azúcar y huevos, que se puede tomar con o sin licor. También puedes poner un poco de canela, si lo deseas.

Pero como pude comprobar en Nochebuena, a mis amigos españoles residentes en DC no les apasiona el ponche de huevo. Yo había comprado eggnog para dar un toque más local a las Navidades, pero sólo una amiga se atrevió a probarlo y por cortesía se limitó a mojar los labios. Los polvorones y los turrones, que trajo una amiga, tuvieron más éxito.

En los supermercados estadounidenses venden el ponche de huevo hecho (la versión sin alcohol) en tetra-brik o en botella, por lo que sólo tienes que comprar el licor (brandy, ron, whisky o moonshine) para poner el broche final a una cena o una comida navideña. Nosotros preparamos el eggnog con Southern Comfort, un licor de Nueva Orleans hecho con whisky afrutado y especias. A mi me recuerda al Baileys, que, como muchos de vosotros sabéis, es un licor hecho con whisky irlandés y crema de leche.

 

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December 28, 2011 at 3:46 am Comments (0)

Navidades multiculturales: Feliz Navidad, Feliz Janucá y Feliz Kwanzaa

Las Navidades de mis hijos en Estados Unidos son más muticulturales que mis Navidades en España, dominadas por la tradición católica.

Mi hija de cinco años me explicaba el otro día que por estas fiestas algunos niños de su clase celebran en su casa la Navidad, otros Janucá (la festividad judía llamada la «Fiesta de las Luces») y otros Kwanzaa (la fiesta secular de la cultura afroamericana que celebran los afroamericanos den Estados Unidos en estas fiestas). Por eso, no es de extrañar que cada vez se oiga más en las calles en EEUU el Felices Fiestas, más políticamente correcto que el Feliz Navidad.

Creo que es bueno que los niños crezcan en este ambiente multicultural porque así aprenden a respetar otras culturas y otras tradiciones. A mi hija le parece normal que los niños de sus clases tengan distintas tradiciones en casa. Como prueba de ello es que ella se sabe no sólo villancicos en inglés (Christmas Carols), sino también una canción (I have a little dreidel) que cantan los niños judíos en Jánuca e incluso tararea una canción de Kwanzaa. Eso sí, el otro día cuando nos arrancamos a cantar en Nochebuena con mis amigos villancicos en español, nos miraron con cara de alucinados.

En casa, los regalos de Navidad los traen Santa Claus, el Tió de Nadal (una tradición catalana, en la que el protagonista es un tronco que caga regalos) y los Reyes Magos.  En Navidad, damos nuestros regalos; en el Tió, los de la familia catalana, y en Reyes, los de la familia madrileña. Así los niños no tienen todos los regalos de golpe y están más repartidos y todos contentos.

 

Familia afroamericana celebrando Kwanzaa

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December 27, 2011 at 12:32 am Comments (0)

Domingo con el soldado Manning

El pasado domingo, Público, el periódico en el que colaboro, me envió al Fuerte Meade (Maryland) a cubrir la vista previa que deberá determinar si el soldado Bradley Manning es juzgado o no por una Corte Marcial por “ayudar al enemigo”. Aquí podéis encontrar un link al artículo que publiqué en el periódico.

Por si no os acordáis, Manning es el soldado acusado de sustraer y filtrar a Wikileaks 260.000 cables diplomáticos y más de 90.000 informes de inteligencia sobre las guerras de Afganistán y de Irak. También le acusan de filtrar un vídeo, en el que se puede ver a  un helicóptero militar estadounidense matando a un grupo de civiles en Irak. Wikileaks lo publicó con el título de Asesinato colateral”.

Era la primera vez que acudía a lo que en el argot militar de EEUU se conoce como “vista del artículo 32″. Y fue bastante interesante. Cuando trabajaba en Bruselas estuve cubriendo el juicio de las monjas genocidas de Ruanda, pero era mi primer contacto con el derecho militar.  Lo más probable es que mañana el oficial de la investigación decida si hay o no pruebas suficientes para que el caso sea juzgado por un tribunal militar, así que estad atentos.

El domingo me tuve que levantar a las cinco de la mañana porque había que estar en el Fuerte Meade entre las 6:30 y 7:30 de la mañana (qué manía tienen los militares con madrugar tanto) y no quería llegar tarde. En la entrada nos pedían la documentación, los papeles del coche y unos perros olfateaban el vehículo por si llevabas explosivos. Después los militares nos escoltaban en caravana hasta la sala de prensa, desde donde se podía seguir la audiencia a través de una pantalla gigante de televisión. No estaba permitido llevar móviles (tenías que dejarlo en el coche) y en teoría desconectaban internet cuando la sesión estaba en marcha, aunque yo estuve conectada en todo momento.

Si lo querías también podías entrar en la sala donde estaba teniendo la vista previa, pero no podías llevar ni teléfono ni grabadora ni ordenador portátil. Los militares te escoltaban en todo momento, tenías que pasar por un detector de metales y registraban minuciosamente tus pertenencias antes de dejarte pasar.

Una de las cosas que más me sorprendió de Manning, que el sábado cumplió 24 años, es lo bajito que es y lo joven que parece. Tiene cara de no haber roto un plato, pero el Gobierno de Estados Unidos le acusa de alta traición por filtrar los papeles de Wikileaks. Iba vestido con uniforme militar, llevaba el pelo corto y gafas de pasta. Cogía apuntes todo el rato y, de vez en cuando, consultaba con su abogado.

La distribución de la sala es muy parecida a la de un juicio civil con las mesas de la defensa y la fiscalía, el banquillo de los testigos y el sillón que ocupa el oficial de la responsable de la investigación.  Los testigos testifican durante el proceso,  ya sea directamente en la sala o por teléfono. Y antes juran con la mano en alto que dirán la verdad y toda la verdad con la ayuda de Dios.

En la sala, no estaba permitido hablar con Manning ni con el equipo de la defensa ni de la fiscalía, pero pude hablar con un dibujante de tribunales que estaba cubriendo el juicio y con un par de activistas que estaban en el Fuerte Meade para apoyar a Manning. Entre ellos, estaba la profesora universitaria y activista Patricia Molloy, que viajó desde Toronto para participar en la manifestación de apoyo a Manning que tuvo lugar el sábado a las puertas de esta base militar.

Esta profesora universitaria considera a Manning “un héroe, si hay hecho lo que dicen que ha hecho. Simplemente dio al público información sobre víctimas civiles y crímenes de guerra. La gente tenía que saberlo”, añadió Molloy, que cree que la fiscalía tendrá dificultades a la hora de demostrar durante el juicio que Manning filtró los documentos y el vídeo a Wikileaks porque cualquiera podía haber utilizado su ordenador.

Esta activista canadiense ve similitudes entre Wikileaks y el caso de Daniel Ellsberg, responsable de que saliera a la luz en 1971 los Papeles del Pentágono sobre la Guerra de Vietnam. Molloy cree que Manning es simplemente “un chivo expiatorio” porque “el gobierno estadounidense no quiere que salga a la luz la verdad sobre las guerras de Afganistán y de Irak”.

 

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December 20, 2011 at 6:36 pm Comments (0)

En EEUU los festivos son en lunes….y no es ninguna tragedia

El presidente Mariano Rajoy ha anunciado en España que va a quitar los puentes, de  modo que los festivos se celebran en lunes, con la excepción de las fechas con más arraigo social, para aumentar la competitividad de las empresas.

Un apunte en el blog para contar que aquí en Estados Unidos ya se hace y no es ninguna tragedia.

Para los que no conozcáis la expresión: hacer puente es coger vacaciones aprovechando un día laborable entre dos o varios festivos, por ejemplo, si el jueves es fiesta, hacer puente sería coger el viernes de vacaciones para enlazar con el fin de semana y tener cuatro días libres

En Estados Unidos  todos los festivos se pasan automáticamente al lunes, excepto el 4 de julio, el 25 de diciembre, el 1 de enero y el día Acción de Gracias. Esta popular fiesta estadounidense se celebra siempre el último jueves de noviembre. El fin de semana largo de Acción de Gracias es el único puente de cuatro días de que disfrutan los estadounidenses y en el que aprovechan para ver a sus familiares en la otra punta del país.

Cuando en EEUU cuentas que en España no sólo tenemos puentes, sino también “acueductos” como el de la Constitución, los americanos flipan. Aquí, que tener 15 días de vacaciones seguidos es un lujo, no les entra en la cabeza que en España hagamos puente  toda la semana cuando el 6  (día de la Constitución) y el 8 (día de la Inmaculada Concepción) de diciembre caen en martes y jueves.

 

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December 19, 2011 at 9:30 pm Comments (0)

¿Está el matrimonio pasado de moda en Estados Unidos?

Con la ilusión que me hacía a mí ir a una boda americana con las amigas de la novia haciendo de damas de honor y vestidas todas iguales….y resulta que cada vez se casa menos gente en Estados Unidos, según un estudio realizado por el Pew Research Center basado en los datos del censo.

Si en los años 60, el 72% de los estadounidenses mayores de 18 años estaba casado, ahora el porcentaje ha bajado al 51 por ciento.

Al igual que está ocurriendo en otros países, los estadounidenses se casan cada vez  más tarde. Sólo el 20 por ciento de los estadounidenses entre 18 y 28 años está casado, frente al 59% que lo estaba en el mismo grupo de edad en 1960.

En los últimos cincuenta años, la edad media a la que contraen matrimonio tanto los hombres o las mujeres en Estados Unidos ha aumentado seis años. Las novias se casan ahora a los 26,5 años de media y los novios a los 28,7 años de media. En los años 60 los americanos se casaban alrededor de los 20 años de edad de media.

Quizá una de las razones por las que ha descendido el número de casados sea porque cuatro de cada diez americanos considera que el matrimonio está obsoleto. Lo curioso es que el 61 por ciento de los estadounidenses que nunca se han casado, querría hacerlo algún día, incluidos aquellos que consideran que el matrimonio está obsoleto.

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December 14, 2011 at 6:47 pm Comments (0)

Los Teleñecos, esos izquierdistas que lavan el cerebro de los niños con mensajes anticapitalistas

Debo ser muy mala madre porque he llevado a mis hijos al cine a ver la película “Los Teleñecos” (The Muppets, en inglés). Al menos eso deben pensar de mí en Fox Business.

Eric Bolling, presentador del programa “Follow the Money” (Sigue el dinero) de esta cadena de televisión financiera, ha acusado a la Rana Gustavo y a la cerdita Peggy de ser un par de peligrosos izquierdistas infiltrados que “lavan” desde hace décadas el cerebro de los niños “con mensajes anticapitalistas”, tal y como cuento hoy en un artículo en el periódico Público. Y, luego, pasa lo que pasa, los niños se hacen mayores y acaban en Ocuppy Wall Street o leyendo Público.

 

 

 

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December 10, 2011 at 5:30 pm Comments (0)

Parir en el extranjero

La semana pasada una de mis mejores amigas dio a luz a una niña preciosa en el hospital Sibley de Washington. Y se me ha ocurrido escribir un post sobre cómo es parir en el extranjero. Al fin y al cabo tengo experiencia. Mi primera hija nació en Berlín y el segundo en Nueva York. Y casi todas las amigas españolas que tengo en Washington han tenido sus hijos en Estados Unidos (en total sumamos seis niños washingtonianos, uno neoyorquino, una madrileña, una berlinesa y dos virginianos).

Parir en el extranjero es igual que parir en casa, al final y cabo cuando tienes que empujar tienes que empujar y para eso no te hace falta saber idiomas. Sólo si necesitas pedir la epidural.

Pero siempre tiene más dificultades a la hora de comunicarte en un idioma que no es el tuyo, sobre todo si no controlas los términos médicos. Por eso cuando yo estaba embarazada, tanto en Alemania como aquí, estuve leyendo libros sobre el embarazo y la maternidad en el idioma del país en el que estaba para ir familiarizándome con los términos en alemán y en inglés y no quedarme a cuadros sin saber de que me estaban hablando cuando me explicaba algo la ginecóloga, los médicos en el hospital o el pediatra.

En Alemania me hicieron muchas más pruebas y ecografías durante el embarazo que en Estados Unidos, imagino que porque aquí como el seguro médico es privado (y mucha gente no tiene seguro médico) te mandan menos pruebas que en la sanidad pública alemana. En Alemania estuve durante el embarazo mucho más controlada.

Siempre digo que si en Alemania un niño nace con el pan debajo del brazo (el gobierno te da ayudas cuando nacen), en Estados Unidos nace con una factura debajo del brazo (si no tienes seguro médico o tu seguro médico no es bueno, el parto y la hospitalización te puede salir por más de 20.000 dólares, eso si no tienes ninguna complicación).

La experiencia en el hospital alemán y en el americano, no fue muy distinta. Al fin y la cabo, Alemania y Estados Unidos son los dos países más avanzados del mundo desde el punto de vista médico.

En Alemania, di a luz en el hospital de la Charité (situado en el Berlín oriental y que había sido el gran hospital de la Alemania comunista). La habitación en la que estaba era compartida con tres o cuatro madres más. La mayoría de las parturientas en Berlín eran extranjeras, sobre todo turcas.

Me sorprendió que a las pocas alemanas que había en la maternidad a penas les iban a visitar la familia, en cambio a las extranjeras les iban a visitar un montón de familiares y amigos. Muchas alemanas prefieren que no les visiten porque consideran que es un momento en el que deben estar juntos la pareja con el recién nacido y que ya tendrán tiempo de visitas. En cambio, mis padres y mi hermana llegaron directamente del aeropuerto al hospital con las maletas sin pasar por casa (no había nadie allí para abrirles la puerta). Mi habitación era un desfile continuo de visitas. Y eso que casi toda mi familia estaba en España, que sino…no quiere ni imaginar la de gente que habría venido si hubiera dado luz en España.

En el hospital alemán había una sala común con un cambiador con calefactor donde podías cambiar al niño y te daban ropa y pañales gratis. Además te regalaban un saco de dormir para el niño con el nombre del hospital porque decían que  era muy peligroso que los bebés durmieran tapados con sábanas y mantas porque se podían ahogar.

En el hospital de Nueva York (mi hijo nació en el hospital St Luke’s-Roosevelt de Manhattan) también había muchas parturientas extranjeras, sobre todo hispanas. Aquí no te daban nada gratis.  A los niños los envuelven en un trapo, poco favorecedor,  que parece un trapo de cocina. Tienen una forma curiosa de envolverlos para que no se destapen y estén calentitos e imagino que también para evitar que se arañen la cara, ya que impide que los niños muevan los brazos.

Otra gran diferencia es la baja de maternidad. A diferencia de Europa, donde por ley hay un periodo de baja de maternidad pagado (en España, 16 semanas, y en Alemania, 14 semanas), en Estados Unidos la baja de maternidad depende de la empresa. Así que si una mujer tiene miedo de perder su puesto de trabajo, a la semana ya puede estar de nuevo trabajando. Yo, que trabajaba por aquel entonces para la filial de una empresa española, tuve seis semanas de baja de maternidad. Todo un lujo en Estados Unidos.

 

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December 4, 2011 at 3:43 pm Comments (0)

Maratón de ofertones

Primero había el Black Friday (Viernes Negro), después vino el Cyber Monday (Lunes cibernético) y este año llega el Small Business Saturday (el sábado de los pequeños comercios). En tiempos de crisis, los comerciantes estadounidenses agudizan el ingenio. Ya no saben que inventarse para atraer a los clientes a sus tiendas con un maratón de ofertones.

El jueves, después de la comilona de Acción de Gracias, fuimos a un Best Buy de Falls Church (Virginia) a entrevistar a la gente que estaba haciendo cola delante de esta tienda de electrodoméstico y productos informáticos para conseguir una de las ofertas del Black Friday (Viernes Negro).

A pesar del nombre, el “viernes negro” no es un día malo para los comerciantes estadounidenses, sino todo lo contrario, es el día que hacen su agosto. Se llama “viernes negro” porque muchos comercios abandonan los números rojos y comienzan a escribir sus cuentas en negro debido a la fiebre consumista que se desata en todo el país antes de Navidad.

El Black Friday o Viernes negro, que se celebra el día siguiente a la festividad de Acción de Gracias, inaugura la temporada de compras navideñas en Estados Unidos y en el que los consumidores pueden encontrar rebajas de hasta un 70 por ciento en algunos productos.

Una de la cosas que más sorprendió es que la mayoría de personas que hacían cola en el Best Buy eran jóvenes e inmigrantes. Los primeros de la cola eran el guatemalteco Marvin Sudiel y su familia. Llevaban allí desde las cinco de la tarde del miércoles, así que cuando el Best Buy abriera sus puertas habrían estado haciendo cola treinta y una horas. Se habían comido el tradicional pavo del Día de Acción de Gracias a la puerta del Best Buy.

Esta familia hispana llevan todo el año ahorrando para este día. Su lista de la compra parecía una carta a los Reyes Magos: una televisión, una cámara, un iPhone y un ordenador portátil. Sudiel decía que merece la pena la espera porque iban a ahorarse mucho dinero. Y explica que, por ejemplo, la televisión que quieren cuesta 600 dólares y que el Viernes Negro pueden comprarla por 200 dólares.

Para Layla Mohamed, de 13 años, y Khin Ngon, de 15 años, el viernes negro era una gran fiesta. Esperaban que la tienda abriera sus puertas sentadas en una tienda de campaña para comprarse una televisión y un ordenador portátil, como quien espera entradas para el concierto de su grupo favorito. También hablé con Mustancer Hussain Tariq, que se había turnado con sus familiares en la cola para comprar un televisor.

Para incitar a los estadounidenses a consumir, los comerciantes han multiplicado este año las ofertas online del Viernes Negro y randes almacenes como Toy R Us, Target, Best Buy, Walmart y Macy’s han abierto sus puertas el jueves por la noche, horas antes de lo habitual. Muchos estadounidenses han criticado que se abran las tiendas el Día de Acción de Gracias, que, tal y como os expliqué en mi anterior post,  tradicionalmente había sido una fiesta familiar y no comercial.

La Federación Nacional de Minoristas de EEUU calcula que unos 152 millones de estadounidenses comprarán el fin de semana del Black Friday, un diez por ciento más que en 2010.

En el Best Buy de Falls Church había un coche patrulla del condado de Fairfax que vigilaba que no ocurriera ningún incidente. El policía me explicó que aunque iba con uniforme y en coche patrulla, no estaba de servicio, sino que hacía horas extras. Los del Best Buy le habían contratado para que vigilara el local. También me contó que la noche estaba siendo tranquila y que no solía haber incidentes.

Pero no siempre es así. En Los Angeles unas 20 personas resultaron heridas leves cuando una mujer, desesperada por conseguir una ganga en un Walmart, roció con gas pimienta a un grupo de clientes con el fin de evitar que le quitaran de las manos la mercancía que ella quería comprar.

 

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November 26, 2011 at 6:05 am Comments (0)

Digiriendo el pavo

Una de mis fiestas favoritas del año en Estados Unidos es el día de Thanksgiving, el Día de Acción de Gracias, que generalmente se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre. Es un día que, como su nombre indica, los estadounidenses dan las gracias (los religiosos se las dan a Dios) por lo que tienen: la familia, la casa, el negocio, el amor, la amistad etc.

Así que yo quiero aprovechar este post para dar las gracias por mi familia, mis amigas españolas de DC y a los lectores de Dailyjuez por seguir este blog.

El primer Día de Acción de Gracias en Estados Unidos del que hay constancia se celebró el 13 de diciembre de 1621 cuando los peregrinos de la Plantación Plymonth en Plymonth (Massachusetts) agradecieron a Dios la buena cosecha que habían tenido ese año y lo celebraron con sus amigos los indios, después de las penurias y el hambre que había pasado el año anterior cuando llegaron de Inglaterra para establecerse en el Nuevo Mundo.

El Día de Acción de Gracia es una festividad curiosa porque no es comercial (cosa rara en Estados Unidos) ni religiosa (lo celebran los ateos, los cristianos, los musulmanes, los judíos, etc…) ni política ni militar ni patriotera. Es una fiesta integradora, que celebran tanto las familias americanos como los inmigrantes ilegales, pasando por expatriados como nosotros.

Y es una fiesta muy familiar. Las familias – cuyos miembros muchas veces viven cada uno en una punta del país- se reúnen el Día de Acción de Gracias. Muchos de ellos recorren miles de kilómetros estos días, aprovechando el único puente de cuatro días que tienen al año en Estados Unidos. Más de 23,2 millones de americanos viajarán en avión estos días y unos 42,5 millones viajarán por carretera este largo fin de semana.

Nosotros hoy hemos comido el tradicional pavo de Acción de Gracias en casa de mi amiga Luz en Arlington (Virginia). En la comida, que ha durado de 12 del mediodía a las ocho de la tarde, éramos nueve adultos (8 españoles y 1 francés) y siete niños (la mayoría de ellos nacidos en Estados Unidos, así que con doble nacionalidad).

El menú típico del Día de Acción de Gracias (muchos americanos repiten el menú en Navidad) es pavo asado acompañado de puré de patata, puré de boniato (algunos ponen encima marshmallows y los derriten en el horno), relleno del pavo, judías verdes y salsa de arándanos. Todo estaba riquísimo. Nos ha faltado el puré de boniato con marshmallows.

Como aperitivo tomamos, tortilla de patatas, embutidos, guacamole, gambas, etc. Y de postre tarta de frutas y bombones.

Cada año, los estadounidenses comen el Día de Acción de Gracias 45 millones de pavos.

Otra de las tradiciones de este día es ver el fútbol americano tirado en el sofá después de darte un atracón de pavo.

Happy Thaksgiving!. ¡Feliz Día de Acción de Gracias!

 

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November 25, 2011 at 4:37 am Comments (0)

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