Daily Juez

Digiriendo el pavo

Una de mis fiestas favoritas del año en Estados Unidos es el día de Thanksgiving, el Día de Acción de Gracias, que generalmente se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre. Es un día que, como su nombre indica, los estadounidenses dan las gracias (los religiosos se las dan a Dios) por lo que tienen: la familia, la casa, el negocio, el amor, la amistad etc.

Así que yo quiero aprovechar este post para dar las gracias por mi familia, mis amigas españolas de DC y a los lectores de Dailyjuez por seguir este blog.

El primer Día de Acción de Gracias en Estados Unidos del que hay constancia se celebró el 13 de diciembre de 1621 cuando los peregrinos de la Plantación Plymonth en Plymonth (Massachusetts) agradecieron a Dios la buena cosecha que habían tenido ese año y lo celebraron con sus amigos los indios, después de las penurias y el hambre que había pasado el año anterior cuando llegaron de Inglaterra para establecerse en el Nuevo Mundo.

El Día de Acción de Gracia es una festividad curiosa porque no es comercial (cosa rara en Estados Unidos) ni religiosa (lo celebran los ateos, los cristianos, los musulmanes, los judíos, etc…) ni política ni militar ni patriotera. Es una fiesta integradora, que celebran tanto las familias americanos como los inmigrantes ilegales, pasando por expatriados como nosotros.

Y es una fiesta muy familiar. Las familias – cuyos miembros muchas veces viven cada uno en una punta del país- se reúnen el Día de Acción de Gracias. Muchos de ellos recorren miles de kilómetros estos días, aprovechando el único puente de cuatro días que tienen al año en Estados Unidos. Más de 23,2 millones de americanos viajarán en avión estos días y unos 42,5 millones viajarán por carretera este largo fin de semana.

Nosotros hoy hemos comido el tradicional pavo de Acción de Gracias en casa de mi amiga Luz en Arlington (Virginia). En la comida, que ha durado de 12 del mediodía a las ocho de la tarde, éramos nueve adultos (8 españoles y 1 francés) y siete niños (la mayoría de ellos nacidos en Estados Unidos, así que con doble nacionalidad).

El menú típico del Día de Acción de Gracias (muchos americanos repiten el menú en Navidad) es pavo asado acompañado de puré de patata, puré de boniato (algunos ponen encima marshmallows y los derriten en el horno), relleno del pavo, judías verdes y salsa de arándanos. Todo estaba riquísimo. Nos ha faltado el puré de boniato con marshmallows.

Como aperitivo tomamos, tortilla de patatas, embutidos, guacamole, gambas, etc. Y de postre tarta de frutas y bombones.

Cada año, los estadounidenses comen el Día de Acción de Gracias 45 millones de pavos.

Otra de las tradiciones de este día es ver el fútbol americano tirado en el sofá después de darte un atracón de pavo.

Happy Thaksgiving!. ¡Feliz Día de Acción de Gracias!

 

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November 25, 2011 at 4:37 am Comments (0)

De mon ami Gabo a Mon Ami Gabi

El 12 de febrero de 1976, el escritor Mario Vargas Llosa le dio un puñetazo a Gabriel García Márquez, “Gabo”, en México. Ese puñetazo puso punto y final a una gran amistad. Los dos escritores nunca han querido aclarar qué motivó el puñetazo. ¿Diferencias políticas o personales? Muchos dicen que el motivo de la disputa fue Patricia, la mujer de Vargas Llosa. Su enemistad es legendaria.

Me he acordado del incidente porque el jueves nos encontramos a Vargas Llosa cenando en un bistro francés de Bethesda (Maryland) en compañía de su familia. Su hijo Álvaro vive en Washington. Dos de las personas que estaban cenando con nosotros lo conocían, así que Vargas Llosa acabó dándonos la mano a todos los de la mesa.

El restaurante se llamaMon Ami Gabi”

P.D.: Por cierto, otra vez que estuvimos cenando allí un camarero nos dijo que la noche anterior habían cenado en Mon Ami Gabi, que es propiedad de un español, los Urdangarín, vecinos de Bethesda.

 

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November 19, 2011 at 4:29 pm Comments (2)

Un sueño “made in China”

No sé si será porque todavía me dura el jet lag tras las vueltas de mis vacaciones en España, pero desde que he vuelto todos los títulos que me salen en el blog incluyen la palabra sueño.

Hoy os quería hablar de una de las nuevas atracciones de Washington: el Monumento a Martin Luther King, situado en el National Mall. El monumento tenía que haberse inaugurado el pasado 28 de agosto (coincidiendo con el 48 aniversario de su famoso discurso “I have a dream”), pero la llegada del huracán Irene a la Costa Este de Estados Unidos, hizo que pospusieran la ceremonia hasta octubre.

El Monumento está situado a orillas del Tidal Basin, el lago artificial del National Mall, en línea directa entre el Memorial a Lincoln y el Memorial a Jefferson y muy cerca del Memorial a Roosevelt. Es el primer monumento del National Mall dedicado a una persona que no ha sido presidente. El reverendo es, además, el primer afroamericano que contará con un monumento en este parque nacional.

El diseño del monumento, que ha costado 120 millones de dólares y ha sido financiado en su mayoría por donaciones privadas, está inspirado en una de las frases del discurso de “Yo tengo un sueño”: “Con la fe podremos esculpir de la montaña de desesperanza una piedra de la esperanza”.

El monumento, con vistas al lago artificial, está compuesto por tres enormes piedras de granito blanco, dos de ellas símbolos de la montaña de desesperanza y una que es considerada “la piedra de la esperanza”, de la que surge la figura esculpida en granito de Martin Luther King, una persona que rompe con el molde y da un paso adelante por los demás, aunque para ello tuviera que pagarlo con su vida.

El monumento, rodeado de cerezos, cuenta además con 14 citas sacadas de discursos de Martin Luther King esculpidas en piedra y en las que el reverendo hablaba de justicia, democracia, esperanza y amor.

Curiosamente, el monumento a Martin Luther King es un monumento “made in China”. Lei Yixin, el artista que ha esculpido la estatua del reverendo, es chino, al igual que las piedras de granito con las que se ha construido el monumento.

 

 

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November 16, 2011 at 7:23 pm Comments (3)

Esperando al huracán Irene en el Irene

¿Quién dijo que Washington es una ciudad aburrida? Tras el terremoto del pasado martes, este fin de semana esperamos la llegada del huracán Irene a la costa este de Estados Unidos. Curiosamente el edificio en el que vivo se llama Irene. Así que me toca esperar al huracán Irene en el Irene. Esperemos que este ciclón tropical deje en paz a su tocaya y no cause desperfectos en el edificio.

Esta tarde he ido a comprar alguna cosas básicas para estar preparados para el huracán. Mi marido ya había comprado agua el día anterior, así que en mi lista de la compra había velas, cerillas, linternas y comida para pasar el fin de semana.

Una de las cosas que más preocupa a la gente de la zona es quedarse sin luz durante varios días. Con frecuencia, cuando hay una tormenta fuerte en la zona, se suelen quedar sin luz miles de personas durante horas o incluso días. Una de las razones es que el tendido eléctrico no está enterrado sino que va por postes, por lo que cada vez que que hay una tormenta y se cae una rama de un árbol sobre unos cables eléctricos hay cortes de luz. Por eso el paso del huracán ha avivado los temores a que nos quedemos sin luz varios días.

Una de mis prioridades esta tarde era encontrar linternas por si se va la luz. En la primera tienda a la que fui, no quedaban linternas (nos dijeron que llegaban al día siguiente a las 7:30 de la mañana). Compré velas y cerillas. Al lado había otra tienda que anunciaban que en media hora iban a recibir faroles de camping. Así que me quedé ahí a hacer cola. Cuando llegaron los faroles, la gente se abalanzó sobre ellos. Nadie quería quedarse sin su farol, teniendo en cuenta que encontrar  linternas era bastante difícil. Varias personas habían preguntado en varias tiendas y no había manera de encontrar linternas por ninguna parte. Así que decidí comprar dos faroles (funcionan con ocho pilas D y en teoría duran 60 horas cada uno): uno para la habitación de los niños y otro para nosotros.

Luego fui al supermercado a comprar comida. Esperaba encontrarme estantes y estantes vacíos, como cuando cayó hace dos años una gran nevada que dejó Washington paralizado durante una semana, pero, al final, no fue para tanto. Lo único que no quedaba era agua. Los que habían llegado antes que yo salían del supermercado con el carrito lleno de botellas y bidones de agua.

La gente también está llenando el depósito del coche en caso de que haya que evacuar la ciudad y sacando dinero del banco para tener dinero en efectivo en caso de que haya cortes de luz y no funcionen las tarjetas de crédito ni los cajeros automáticos. También he visto a mucha gente comprando vino y cerveza para pasar el fin de semana.

El huracán también provoca reuniones familiares improvisadas. Mi vecina me contaba que un sobrino suyo llegaba esta noche a su casa porque le habían evacuado de Carolina de Norte y que su nieta vendría al día siguiente de Nueva York. Quedarse en Washington, al estar en el interior, es menos peligroso que permanecer en las zonas costeras.

De todas formas, a mi me da la sensación que los medios de comunicación y los políticos están exagerando mucho con el huracán Irene y que al final no será para tanto.

Los medios de comunicación saben que durante varios días tendrán audiencia garantizada y están creando alarmismo. El huracán se dirige además a la zona -Washington y Nueva York- donde hay  probablemente más periodistas por metro cuadrado del mundo.

Y los políticos saben que se juegan la reelección con el Irene. Nadie quiere que les echen la culpa si pasa un huracán como el Katrina y deja una ola de destrucción y muerte a su paso. Así que todos prefieren gritar qué viene el lobo y curarse en salud, aunque luego se les quede cara de tontos  y no pase nada como en el 2008 con el Gustav.

“Esperamos lo mejor. Estamos preparados para lo peor” es la frase más repetida estos días en la costa este de Estados Unidos.

Os mantendré informados de cómo evoluciona la situación.

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August 27, 2011 at 5:44 am Comments (0)

Terremoto en DC

DC rocks. Al menos está tarde lo ha hecho. Un terremoto de magnitud 5,8 en la escala Richter ha sacudido la costa este de Estados Unidos.  El epicentro estaba en el estado de Virginia, a 140 kilómetros de Washington. El terremoto se ha sentido desde Carolina del Sur hasta Canadá.

Los que vivimos en  la costa este nos hemos llevado un buen susto porque en esta zona no suelen haber terremotos, pues es más habitual que los haya en la costa oeste.  Por suerte no ha habido que lamentar ni heridos ni daños materiales considerables.

Cuando ocurrió el terremoto Marc y yo estábamos escribiendo para nuestros respectivos periódicos la crónica sobre la decisión de un juez de Nueva York de desestimar los cargos presentados contra el ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, por intento de violación de una empleada de la limpieza de un hotel de Nueva York. De repente el suelo comenzó a temblar y tuvimos que dejar las crónicas a medias.

Salimos corriendo por la casa para comprobar que los niños estaban bien. Estaban en la sala de juegos. Menos mal que esta semana estaban de vacaciones porque no hubiéramos estado tranquilos hasta que hubiéramos ido a recogerles a la guardería. Mi hija mayor, de cuatro años y medio, estaba asustada, pero el pequeño, que tiene dos años y medio y es un terremoto, no. No sé si se enteró bien de lo que había pasado.

Después del terremoto y ante el temor de que hubiera nuevas réplicas, cogimos a los niños (a los pobres les bajamos descalzos con las prisas y el pequeño iba en pañales) y decidimos bajar por las escaleras (17 pisos con ellos en brazos) a la calle. No nos sentíamos muy seguros en el piso 17.

La mayoría de las personas que viven en nuestro edificio se quedaron dentro. Los que bajamos a la calle comentábamos donde estábamos cuando ocurrió el terremoto y el susto que nos habíamos dado con el temblor. Era el primer terremoto de nuestras vidas.

Marc volvió a casa a buscar los ordenadores y mi móvil, que con las prisas me lo había olvidado en casa. Por el camino, se encontró con nuestra vecina y le contó que ni su marido ni ella se habían enterado que había habido un terremoto. Más tarde subí yo para coger algo de comer para los niños y para nosotros.

Al final pudimos acabar las crónicas de Strauss-Kahn tranquilamente en la salón común que hay en la planta baja de nuestro edificio y nos tocó también escribir otra noticia del terremoto. Gajes del oficio.

P.D. En mi edificio han distribuido una hoja con recomendaciones de FEMA sobre qué hacer en caso de que haya otro terremoto.

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August 24, 2011 at 2:42 am Comments (0)

La otra Guerra Civil

Si en España muchos piensan que 75 años después del inicio de la Guerra Civil española es hora de pasar página, aquí en Estados Unidos hay gente que no está dispuesta a pasar página 150 años después del inicio de su guerra civil (1861-1865).

El otro día estuve en Manassas (Virginia, Estados Unidos) en la reconstrucción de una de las primeras grandes batallas de la Guerra Civil estadounidense, que dividió el país en dos y dejó 620.000 muertos.

Fue una experiencia muy interesante, a pesar del calor que pasamos (había una ola de calor en el área de Washington y hacía unos 40 grados centígrados con una sensación térmica de 45 grados).

Los hombres iban vestidos con trajes de soldados confederados y de la Unión y las mujeres con trajes al estilo “Lo que el viento se llevó” (Los pobres sudaban la gota gorda dentro de esos trajes de época). Reproducían escenas de la vida cotidianas en los campamentos y de las batallas de la Guerra Civil.

Me pareció curioso constatar que la Guerra Civil sigue dividiendo a los estadounidenses un siglo y medio después. Uno de cada cuatro estadounidenses simpatiza más con la causa confederada que con la de la Unión. En el caso de los blancos sureños, cuatro de cada diez simpatiza más con los confederados.

Una de las cuestiones más controvertidas es la de cuál fue la causa de la Guerra Civil estadounidense: ¿la esclavitud o la defensa de los derechos de los estados frente al intervencionismo del Estado federal? El 52% de los estadounidenses considera que los líderes confederados querían separarse para mantener la legalidad de la esclavitud, mientras que el 42% opina que la esclavitud no fue la principal razón por la que esos estados declararon la secesión.

Esta división de la sociedad es palpable sobre el terreno en el campo de batalla de Manassas. Unos siguen defendiendo a los confederados, otros defienden a los unionistas. Unos se niegan a admitir que el esclavismo fue la causa de la Guerra Civil, otros señalan con el dedo acusador a los vecinos del sur.

Otros ven el conflicto como algo romántico al estilo “Lo que el viento se llevó”. Para ellos no hubo ni buenos ni malos, sino patriotas en ambos bandos que luchaban por lo que entendía ellos que era la libertad.


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August 22, 2011 at 4:16 pm Comments (0)

El nacimiento del Tío Sam

A menudo hablamos del Tío Sam para referirnos a Estados Unidos y al gobierno estadounidense.

Pero ¿existió en realidad el Tío Sam? ¿Quién era? ¿Cuando empezó a utilizarse su figura como personificación nacional de Estados Unidos?

La imagen y el nombre de Tio Sam nacieron por separado.

El uso de la expresión Tío Sam se remonta a la Guerra de 1812, también conocida como Guerra anglo-estadounidense de 1812, una guerra que enfrentó a Estados Unidos contra el Reino Unido y sus colonias canadienses.

En la localidad de Troy, estado de Nueva York, vivía un comerciante llamado Sam Wilson, al que todo el mundo llamaba Tío Sam. Wilson suministraba raciones de carne al Ejercito con las siglas U.S. de Estados Unidos estampadas en los paquetes. Haciendo un juego de palabras con Uncle Sam y U.S. los soldados empezaron a llamar a sus raciones “la carne del Tío Sam”. Los periódicos empezaron más tarde a hablar del Tío Sam para referirse a la propiedad del Gobierno estadounidense y así fue como nació la personificación nacional de Estados Unidos.

En 1961, el Congreso de Estados Unidos aprobó una resolución reconociendo a Sam Wilson de Troy como padre del símbolo nacional de los Estados Unidos. El Tío Sam tiene dos estatuas: una en Arlington (Massachusetts), su lugar de nacimiento, y otra en Troy, la ciudad del estado de Nueva York en la que vivió gran parte de su vida.

Pero cuando pensamos en el Tio Sam todos tenemos en la cabeza la imagen creada por el ilustrador James Montgomery Flagg, autor del famoso poster de reclutamiento “I want you for U.S. Army” (Te quiero para el ejército americano). Flagg lo pintó en 1917 para animar a los estadounidenses a luchar en la primera Guerra Mundial. Más de cuatro millones de posters se imprimieron durante el conflicto. El poster también fue muy difundido durante la segunda Guerra Mundial.

El Tío Sam aparecía en el poster como un anciano de raza blanca, de gesto serio, pelo blanco, barba de chivo, nariz aguileña, con ropas con los colores de la bandera americana y un sombrero de copa con una cinta con estrellas.

Poster del Tío Sam del ilustrador James Montgomery Flagg

Estatua del Tío Sam en Troy, estado de Nueva York

Estatua del Tío Sam en Arlington, Massachusetts

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August 12, 2011 at 11:40 pm Comments (0)

Arte espacial

Ahora que la NASA cierra una era con la última misión del transbordador Atlantis, Dailyjuez os recomienda visitar la exposición “NASA/Arte: 50 años de exploración del Museo Smithsonian del Aire y del Espacio. No os la perdáis. Está abierta hasta el próximo 8 de octubre.

Este es el artículo que escribí para el periódico Público sobre esta magnífica exposición:

Fue un pequeño paso para el arte, pero un gran salto para la NASA, podría decirse, parafraseando al astronauta Neil Armstrong, sobre los orígenes de la colección de arte de la agencia espacial.
Siete años antes de que Armstrong llegara a la luna, la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA, en sus siglas en inglés) daba sus primeros pasos en el mundo del arte al lanzar en 1962 un programa artístico para documentar la historia de la agencia espacial.
El Museo Smithsonian del Aire y de Espacio de Washington acoge hasta el próximo 9 de octubre la exposición “NASA/Arte: 50 años de exploración”. La muestra cuenta a través de 70 obras de arte la historia de los últimos cincuenta años de la NASA y permite entender el impacto que ha tenido la exploración del espacio en la imaginación de los artistas.
El administrador de la NASA, James Webb, tuvo la idea de crear la colección de arte de la agencia espacial después de ver el retrato que el pintor Bruce Stevenson realizó del astronauta Alan Shepard, mirando al cielo, vestido con su traje espacial y con el casco bajo el brazo.
Pero el administrador de la NASA no quería una galería de retratos. Quería ir más lejos. Quería explorar nuevos horizontes artísticos para conmemorar acontecimientos futuros y pasados de la exploración espacial. Consideraba que las obras que realizaran los artistas seleccionados podrían tener un gran valor testimonial para futuras generaciones y contribuir a la historia del arte.
En mayo de 1963, la NASA seleccionó, con la ayuda de la Galería Nacional de Arte, a ocho artistas para documentar el último vuelo del programa Mercury, el primer programa espacial tripulado de Estados Unidos.
En los últimos 50 años, la colección de arte de la NASA ha ido creciendo y ahora cuenta con más de 3.000 obras de artistas como Andy Warhol, Robert Rauschenberg, Norman Rockwell, Nam June Paik y Annie Leibovitz, entre otros.
Bert Ulrich, comisario del programa de arte de la NASA, explica que la agencia espacial “ha trabajo a menudo con comisarios y expertos en arte para que le ayudaran a elegir las obras”. “Al principio del programa de arte, la Galería Nacional de Arte jugó un papel decisivo en ayudar a la NASA a seleccionar e invitar a artistas –añade-. Desde entonces, el Guggenheim, el Hirshhorn, otros museos y expertos en arte han ayudado a la NASA en sus selecciones”.
Cuando se le pregunta cuál es la reacción más habitual de los artistas a la propuesta de la agencia espacial de participar en su programa artístico, Ulrich lo resume con una sola palabra: inspiración. “Los artistas obtienen muy poco dinero por el encargo (en la actualidad unos 2.500 dólares), así que participan en el programa de arte de la NASA porque están entusiasmados con la exploración espacial”, añade el comisario.
La NASA da a los artistas carta blanca a la hora de crear su obra. No les impone ni el medio que tienen que utilizar ni el tamaño de la obra ni el tema que deben tratar.

Muchos aceptan inmediatamente el encargo. Algunos incluso repiten, como Rauschenberg y Rockwell. Otros se lo piensan y acaban rechazando la oferta como Andrew Wyeth. Y otros se niegan en redondo a participar, como Thomas Hart Benton, al que no le inspiraba pintar “un maldito cohete”.
Para realizar sus bosquejos, los artistas tienen un acceso privilegiado a las bambalinas de la NASA antes de un lanzamiento espacial. Pueden visitar las instalaciones del Centro Espacial Kennedy, ver a los ingenieros y técnicos trabajar contrarreloj, retratar a los astronautas horas antes de su vuelo espacial y asistir al lanzamiento de los transbordadores.
El ilustrador Norman Rockwell incluso convenció a los directivos de la NASA para que le prestaran un traje espacial para pintar con el mayor realismo posible su obra titulada “Grisson y Young”, en la que aparecen dos técnicos de la NASA ajustando los trajes de los astronautas John Young y Gus Grisson antes del primer vuelo del programa Gemini en marzo de 1965.
Rockwell también rindió homenaje a todo el equipo de ingenieros, técnicos, científicos, personal de la NASA y funcionarios que hicieron posible con sus esfuerzos el éxito de la misión del Apollo 11 en la obra “Behind Apollo 11”.
Artistas como Paul Calle y Mitchell Jamison retrataron a los astronautas enfundados en sus trajes espaciales, una imagen que evoca a la de los caballeros medievales con sus armaduras. Y Annie Leibovitz fotografió a Eileen Collins, la primera mujer piloto y la primera mujer comandante de un transbordador espacial.
La llegada del hombre a luna fue el acontecimiento que más impactó a los artistas. El momento en el que Armstrong pisó la Luna fue inmortalizado por Andy Wahrhol, Franklin McMahon, Paul Calle, Nam Juke Paik y Michael y Micah Dudash.

Rauschenberg participó en 1969 en el programa de arte de la NASA y lo que vio quedó plasmado en su serie de litografías y serigrafías titulada “Stoned Moon”.
Las lanzaderas espaciales, los transbordadores y los cohetes muestran la magnificencia de unas máquinas capaces de hacer realidad el sueño del hombre de explorar el universo.
Otros artistas, como James Wyeth, prefieren centrarse en los detalles. En su obra “Gemini Lauch Pad”, Wyeth destaca la bicicleta que utilizaban los técnicos de la NASA para ir hasta la lanzadera del Gemini.
La tragedia también sirve de fuente de inspiración. Greg Mort, Zigi Ben Haim y Jason Middlebrook rindieron homenaje a los astronautas que fallecieron en los accidentes de las misiones del Apollo 1 en 1967, del Challenger en 1986 y del Columbia en 2003.
Chakaia Booker utilizó el neumático de una nave espacial para crear una escultura en forma de estrella negra, con la que la artista afroamericana quiso recordar a los astronautas que murieron a bordo del transbordador Columbia.
Por su parte, Chayton Pond yuxtapone la realidad y la ciencia ficción al provocar un encuentro intergaláctico entre el transbordador espacial Enteprise y la nave insignia Starship Enteprise de “Star Trek”. El músico Moby explora la posibilidad de que haya vida en otros planetas con los dibujos de unos simpáticos marcianitos en “Vida en Marte”.
El programa de arte de la NASA se extiende más allá de las artes plásticas: la música, la moda, las video-instalaciones, la prosa e incluso la poesía.
La NASA colaboró con el museo Guggenheim en la vídeo-instalación “Moon is the oldest TV” (La luna es la televisión más antigua) de Nam June Paik. William Wegman realizó un tríptico con las fotografías de sus perros Chip y Batty en trajes espaciales. El diseñador de moda Stephen Sprouse se inspiró en la misión del Mars Pathfinder a la hora de diseñar una línea de ropa.

La saxofonista de jazz Jane y compositora Ira Bloom festejó el lanzamiento del Discovery, el Kronos Quartet interpretó “Sun rings” y la canción “Way up there” de la cantante Patty LaBelle, nominada a los premios Grammy, sirvió de consuelo e inspiración para las familias y los trabajadores de la NASA después del accidente del Columbia .
El escritor Ray Bradbury, autor de “Fahrenheit 451” hizo una oda a la NASA, en la que comienza preguntándose “¿Por qué existe la NASA? ¿Por qué existimos nosotros?”.
Mientras no pueda participar en misiones espaciales, la visión del artista sigue siendo, sin embargo, limitada. El astronauta Michael Collins cree el artista debería unirse al astronauta en el espacio, “mirar por la ventana del astronauta y disfrutar de la imponente vista para ser capaz de registrar esta experiencia impresionante”, según señala en el catálogo de la exposición.
Ulrich duda de que un futuro cercano los artistas que participan en el programa de arte de la NASA puedan viajar al espacio con los astronautas. “Pero quizá los nuevos modos de transporte y el desarrollo del turismo espacial permitirán a un artista participar en una misión espacial”, añade el comisario del programa de arte de la agencia espacial abriendo una puerta al arte puramente espacial.

“First Steps” de Mitchell Jamieson

“Gemini Launch Pad” de James Wyeth

“Grisson and Young” de Norman Rockwell


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July 13, 2011 at 2:20 am Comments (0)

¿La hora de los mormones?

Dos de los candidatos a las primarias republicanas son mormones: Mitt Romney, ex gobernador de Massachussets,  y John Huntsman, ex embajador en China y ex gobernador de Utah, cuya capital Salt Lake City es considerada la Roma de los mormones.

¿Conseguirá un mormón arrebatar al presidente demócrata Barack Obama la Casa Blanca? Lo dudo. Los estadounidenses siguen teniendo prejuicios contra los mormones, a los que muchos ven como un secta cristiana. Uno de cada cinco republicanos (18%) dice que no votaría por un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días (LDS, en sus siglas en inglés), la misma cantidad de votantes independientes que se niega a poner la papeleta de un mormón en la urna. Y si les preguntan a los demócratas, el 27% asegura que no daría su voto a un fiel de esta religión, según datos de una encuesta publicada por Los Angeles Times.

Los mormones han lanzado una campaña en Nueva York llamada “I’m a mormon” para tratar de contrarrestar la imagen negativa que muchos americanos tienen de ellos y aparecer como personas normales.

De lograr llegar a la Casa Blanca, el primer presidente mormón de Estados Unidos acudiría a rezar al Templo mormón de Washington, uno de los edificios más extraños que he visto en toda mi vida, a medio camino entre un castillo de Disneyland y una tarta nupcial y que podría perfectamente formar parte del decorado de una película de ciencia ficción.

El Templo mormón de Washington está situado junto al Beltway, la carretera de circunvalación de Washington. Nosotros lo habíamos visto muchas veces, pero nunca nos habíamos parado. Hace unas semanas, pasábamos por ahí y decidimos ir a visitarlo. Pero, para nuestra decepción, sólo pudimos ver el centro de visitantes.

Una hermana (sister) nos explicó en español que sólo los que son mormones pueden visitar el templo porque es un lugar sagrado. Así que nos quedamos con las ganas de verlo por dentro y tuvimos que conformarnos con ver el interior en fotografías. La verdad es que parecía casi más hortera por dentro – todo de color blanco, como símbolo de la pureza- que por fuera.

El Templo mormón de Washington, DC, está situado en la localidad de Kensington (Maryland), a diez millas al norte del Capitolio de Estados Unidos. Inaugurado en 1974, fue el primer templo mormón que se construyó en la costa este de Estados Unidos. Betty Ford, mujer del entonces presidente de Estados Unidos, Gerald Ford, acudió a la inauguración del templo.

Fue el primer templo mormón que se construyó con seis capiteles desde la construcción del Templo de Salt Lake City, en cuyo diseño se inspiró. Es el único templo fuera de Utah construido con seis salas de ceremonias o investidura (ordinance rooms, como las llaman los mormones). Y es uno de los pocos templos mormones que está coronado por una estatua dorada del Angel Moroni, que, según el Libro del Mormón (la Biblia de los Mormones), visitó en varias ocasiones al profeta Joseph Smith, fundador de esta religión cristiana. Según Smith, él habría traducido el libro de unas planchas de oro que le entregó el ángel.

En Navidad, muchos washingtonianos van a visitar los jardines de este templo, atraídos por el llamado Festival of Lights (Festival de Luces), durante el cual se celebran conciertos, hay belenes vivientes y se pueden ver los árboles iluminados con luces navideñas. Nosotros todavía no hemos ido a verlo y eso que nos pilla bastante cerca de casa.

El 1,7 por ciento de los estadounidenses son mormones. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días es una de las religiones que más está creciendo en el mundo. Cuenta con seis millones de fieles en Estados Unidos y 13,5 millones en el extranjero.

A mi me parece que Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días es la religión más americana de todas. Fundada en 1830 en el estado de Nueva York por el profeta Joseph Smith, quien aseguró que el ángel Moroni le reveló el Libro del Mormón, que cuenta la historia de una antigua civilización de israelitas que fue enviada por Dios a América. Smith, perseguido por sus creencias, se vio obligado a huir a Midwest, donde fue asesinado. Sus seguidores, que consideran a Smith un mártir, emigraron al estado de Utah entre 1846 y 1847. Su capital Salt Lake City (la mitad de sus habitantes son mormones) es considerada la Roma de los mormones.

Los mormones no beben alcohol ni café ni fuman. Aunque mucha gente cree que los mormones son polígamos, la realidad es que la poligamia fue oficialmente prohibida en 1890. Algunos fundamentalistas mormones la siguen practicando ilegalmente (unos 15.000, según algunos cálculos), pero no pertenecen a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.

Templo mormón de Washington

Mitt Rommney

Campaña publicitaria “I´m a mormon” en un taxi de Nueva York

Campaña publicitaria “I’m a mormon” en el metro de Nueva York

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July 1, 2011 at 6:03 pm Comments (0)

Sexo y política, un cóctel explosivo en EEUU

La combinación de sexo y política suele ofrecer un cóctel explosivo en Estados Unidos, donde la vida privada de los políticos se somete a un mayor escrutinio que en Europa. La dimisión del congresista Anthony Weiner después de que enviara por Twitter fotografías obscenas a varias mujeres es el último caso de una larga lista de escándalos sexuales en los que se han visto envueltos políticos estadounidenses, tanto republicanos como demócratas.

Dailyjuez os recuerda algunos de los escándalos sexuales  más sonados:

1) El presidente Bill Clinton se vio envuelto en uno de los escándalos sexuales más sonados de la historia política estadounidense tras liarse con la becaria de la Casa Blanca Monica Lewinsky. Clinton, que fue sometido a un “impeachment” por perjurio y obstrucción a la justicia, negó en un principio los hechos, pero al final acabó reconociendo que mantuvo una relación fisica inapropiada con Lewinsky.

2) A principios de junio un jurado federal acusó formalmente al ex senador demócrata John Edwards de seis cargos relacionados con el uso de fondos por valor de casi un millón de dólares de su campaña política en 2008 para ocultar su relación extramatrimonial y mantener económicamente a su amante, Rielle Hunter, con la que tuvo una hija. Su mujer, Elizabeth Edwards, falleció de cáncer el pasado diciembre.

3) El congresista demócrata Wilbur Mills protagonizó un escándalo en los años 70 después de que la policía le detuviera borracho con una “striper” llamada Fanne Fox, cuyo nombre artístico era “Argentine Firecracker” (petardo argentino).

4) El senador republicano Larry E. Craig fue detenido en 2007 en los baños de caballeros del aeropuerto de Minneapolis por conducta lasciva tras verse envuelto en un escándalo sexual homosexual. El baño estaba siendo vigilado por la policía del aeropuerto ya que habían recibido varias denuncias de que allí se encontraban homosexuales para mantener relaciones sexuales.

5) El gobernador del estado de Nueva York Eliot Spitzer se vio forzado a dimitir después de que saliera a la luz que había utilizado los servicios de prostitutas de lujo. Spitzer ha logrado reinventarse y ahora presenta un talk-show en la CNN.

6) El ex gobernador de California Arnold Schwarzenegger se separó recientemente de su mujer, Maria Schriver, después de que le revelara que tuvo un hijo hace diez años con una empleada del servicio doméstico de la familia.

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June 16, 2011 at 8:38 pm Comments (0)

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