Daily Juez

Washington de cine: “Siete días de mayo”

De vez en cuando me gusta volver a los clásicos, ya sea en la literatura o en el cine. Nunca fallan.

El otro día alquilamos en Netflix “Siete días de mayo” (Seven Days in May, 1964) del director John Frankenheimer. La película está protagonizada por tres grandes estrellas de Hollywood: Kirk Douglas, Burt Lancaster y Ava Gardner. Este thriller basada en la novela de Fletcher Knebel y Charles W. Bailey.

La película se desarrolla en plena Guerra Fría. El presidente de los Estados Unidos Jordan Lyman (Fredric March) es un presidente muy impopular. Quiere firmar un tratado con la Unión Soviética por el que Washington y Moscú se comprometen a destruir todo el arsenal nuclear de los dos países. Tanto la oposición como los militares se oponen. No se fían de los rusos.

El coronel Martin “Jiggs” Casey (Kirk Douglas), un marine que trabaja en el Pentágono, descubre que su superior, el carismático general James Maltoon Scott (Burt Lancaster), planea junto a otros mandos del Ejército un golpe de estado militar para quitar del poder al presidente Lymann. Jiggs se lo cuenta en secreto al presidente, que cuenta tan sólo con siete días para encontrar pruebas que le permitan abortar el golpe.

Un detalle curioso: El consejero presidencial Paul Girard (Martin Balsam) viaja a Gibraltar para conseguir una de las pruebas de la traición y en su viaje de vuelta a Estados Unidos muere en un accidente de avión en España. No falta el guardia civil con tricornio inspeccionando los restos del avión.

Todo un peliculón con unos diálogos magníficos y un reparto de lujo en un Washington lleno de intrigas políticas y militares en plena Guerra Fría. No os la perdáis.

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February 9, 2011 at 2:49 am Comments (0)

Primavera temprana, según la marmota Phil

Aquí en Estados Unidos no es El Corte Inglés el que anuncia cuando llega la primavera como en España (el eslogan primaveral de estos grandes almacenes es: “Ya es primavera en El Corte Inglés), sino la marmota Phil.

Hoy se ha celebrado en el pueblo de Punxsutawney (Pennsylvania) el Día de la Marmota (Groundhog Day) una tradición estadounidense de origen germánico que en el resto del mundo descubrimos gracias a la película “Atrapado en el tiempo” (“Groundhog Day” en inglés, pero que los distribuidores españoles cambiaron el título en un alarde de originalidad). La película, protagonizada por Bill Murray y Andie MacDowell, narra la historia del meteorólogo de una cadena de televisión de Pittsburgh, Phil Connors (Bill Murray), al que un año más le toca cubrir el día de la marmota.  Por culpa de una tormenta de nieve, se tiene que quedar a dormir en el pueblo. Phil se ve atrapado en el tiempo y revive, para su horror, una y otra vez el día de la marmota, sin que nadie más se de cuenta de ello.

Cada 2 de febrero (el día que la marmota deja de hibernar) los estadounidenses están pendientes de lo que haga la marmota Phil. La tradición manda que si la marmota sale de su madriguera y ve su sombra habrá seis semanas más de invierno y si no la ve, la primavera llegará antes de tiempo.

Y este año la marmota Phil no ha visto su sombra, así que la primavera llegará antes de lo habitual, lo que será un consuelo para los cien millones de estadounidenses que están sufriendo esta semana tormentas de nieve.

Desde 1887, la marmota Phil de Punxsutawney ha visto su sombra 97 veces y 16 veces no la visto. Y nueve años no se ha contado.

La celebración del Día de la Marmota llegó a Pennsylvania con los primeros colonos y tiene su origen en la celebración religiosa católica del Día de las Candelas o de la Virgen de la Candelaria.

¿Pero acierta la marmota Phil? Según el Centro Nacional de Datos Climáticos, la marmota Phil ha acertado el 39 por ciento de las veces. En cambio, los miembros del llamado Phil’s Club aseguran que la marmota ha acertado el cien por cien de las veces.

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February 2, 2011 at 4:54 pm Comments (0)

Ciudadano Bardem-Cruz

El hijo de Javier Bardem y  Penélope Cruz tendrá doble nacionalidad – estadounidense y española- al ser hijo de españoles y haber nacido en Estados Unidos. Y, por tanto, podrá tener los dos pasaportes, el español y el estadounidense.

A la hora de otorgar la nacionalidad o ciudadanía los países se dividen en dos: aquellos que se rigen por el llamado “jus sanguinis” (derecho de sangre) -que establece que la nacionalidad se transmite por el padre o la madre aunque el niño haya nacido en otro país, como ocurre en España y en Alemania- o por el “jus soli” (derecho de suelo) – que da automáticamente la nacionalidad o ciudadanía a cualquier persona que haya nacido en el territorio de ese país, como ocurre en Estados Unidos. Así que el hijo de Javier Bardem y Penélope Cruz es español por derecho de sangre y estadounidense por derecho de suelo.

Mi familia también se ha visto afectada por el “jus sanguini” y el “jus soli”. Mi hija nació en Alemania, donde rige el “jus sanguini”. Al ser hija de españoles no tiene la nacionalidad alemana, sino sólo la española. En cambio, mi hijo nació en Nueva York y automáticamente tiene las dos nacionalidades, la española por ser hijo de españoles y la estadounidense por haber nacido en Estados Unidos. Así que cuando mi hijo sale o entra en Estados Unidos tiene que hacerlo con el pasaporte estadounidense y al llegar a España enseña el pasaporte español.

Creo que para mi hijo será una ventaja tener los dos pasaportes porque podrá, por ejemplo, en el futuro estudiar o trabajar en Estados Unidos o en Europa sin necesidad de pedir un visado de estudiante o de trabajo. Lo mismo le pasará al hijo de Bardem y Penélope Cruz.

En Estados Unidos hay ahora un debate sobre el hecho de otorgar la nacionalidad estadounidense automáticamente a toda persona nacida en territorio estadounidense, tal y como establece la 14 enmienda de la Constitución.

Dos senadores republicanos han presentado esta semana una propuesta de ley para acabar con el derecho a la ciudadanía de cualquier niño que nazca en Estados Unidos y sea descendiente de padres indocumentados, los llamados peyorativamente niños ancla. Lo más seguro es que su propuesta no llegue a ninguna parte porque los demócratas tienen mayoría en el Senado, pero el debate está en la calle.

Muchos estadounidenses creen que muchos inmigrantes vienen a Estados Unidos a tener hijos con el fin de  ”anclarse” en el país, con el sueño de que, al tener un hijo estadounidense, puedan evitar su deportación o conseguir legalizar su situación gracias al principio de reunificación familiar.

En realidad, un niño estadounidense no puede pedir legalmente un visado estadounidense para sus padres hasta que cumple los 21 años de edad. Y muchos niños con pasaporte estadounidense han visto como sus padres, que eran inmigrantes indocumentados, han sido deportados a sus países de origen sin que ellos pudieran evitarlo.

P.D. Muchos criticaron a Fox News Latino - una web de Fox News en inglés destinada a los latinos de Estados Unidos- por llamar erróneamente “anchor baby” (niño ancla) al hijo de la actriz y el actor españoles al conocerse la noticia de que Barden y Cruz planeaban tenerlo en Los Angeles para que tuviera la doble nacionalidad.

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January 31, 2011 at 4:59 am Comments (3)

Cucú… soy John Wayne

Entre el montón de publicidad que me dejan cada día en el buzón, me ha hecho gracia encontrar hoy una de la compañía Bradford Exchange en la que anunciaban un reloj de cuco de John Wayne: el “John Wayne: American Icon Illuminating Cuckoo Clock”. En el reloj aparece un retrato a todo color de el “Duke” montando a caballo al atardecer. En la parte de abajo hay un porche con John Wayne de pie junto a las puertas típicas de un salón del oeste. Cada hora, se abre la puerta de arriba y  sale el caballo preferido del actor para marcar las horas. Cuesta 199 dólares.

Si el reloj de John Wayne os parece una horterada, no dejéis de echar un vistazo al resto de relojes de cuco de coleccionista que vende esta compañía, entre ellos, uno de Elvis Presley (cada hora Elvis sale por la puerta para cantar una canción), otro del castillo de Cenicienta, un reloj de cuco para moteros, otro para fans de las películas de El Mago de Oz y  otro de Lo que el viento se llevó.

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January 20, 2011 at 5:16 pm Comments (0)

Washington de cine: La Casa Blanca vista por Hollywood

Continuamos nuestra sección de Washington de cine con una lista de películas y series de televisión que retratan la vida en la Casa Blanca, ya sean con presidentes ficticios como Joshia Bartlet (Martin Sheen), protagonista de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca, o reales como Nixon o George W. Bush.  Una lista que seguro que hará las delicias de los cinéfilos y de los “yonkis políticos”. Poco a poco iré analizando cada una de estas películas en el blog.

- “El presidente y Miss Wade” (The American President, 1995): El presidente de los Estados Unidos, Andrew Shephard (Michael Douglas), – que se ha quedado viudo – se enamora de una lobbista medioambiental llamada Sidney Ellen Wade (Annette Bening).

- Backstairs at the White House” (1979):  Miniserie de televisión de cuatro capítulos que cuenta la historia de las bambalinas de la Casa Blanca durante ocho administraciones contada por la gente que trabajó allí.

- “El nacimiento de una nación (The Birth of a Nation, 1915): Una de las películas más polémicas del cine mudo por promover la supremacía de la raza blanca y elogiar el supuesto heroísmo de los miembros del Ku Klux Klan.

- “Candidata al poder” (The Contender, 2000): La vida sexual de la senadora Laine Hanson sale a la luz pública cuando es nominada para el cargo de vicepresidente de Estados Unidos, después de que el político que ocupaba el cargo muera.

- “Dave, presidente por un día” (Dave, 1993): La Casa Blanca contrata a Dave (Kevin Kline), que es clavadito al presidente de los Estados Unidos, para sustituirlo durante un día y una noche. Las cosas se complican cuando el verdadero presidente sufre un ataque cerebral y Dave debe sustituirlo hasta que el presidente se recupere.

- Eleanor y Franklin” (Eleanor and Franklin, 1976 y 1977): Dos miniseries que narran la vida de Franklin Roosevelt antes de convertirse en presidente de los Estados Unidos y sus años en la Casa Blanca.

- “Punto límite” (Fail-Safe, 1964): Una película antibélica de Sidney Lumet protagonizada por Dan O’Herlihy, Walter Matthau y Henry Fonda en el papel de presidente de los Estados Unidos.

“Gore Vidal’s Lincoln” (1988): Un telefilme sobre la vida de Abraham Lincoln.

- “Independence Day” (1996): Los extraterrestres invaden la Tierra en esta película protagonizada por Will Smith.

- “Besos para mi presidente” (Kisses for my president, 1964): Una comedia sobre la elección de Leslie McColud como primera mujer presidente de los Estados Unidos y las dificultades de su marido para asumir el cargo de “First Husband”.

- “Asesinato en la Casa Blanca (Murder at 1600): Una joven empleada de la Casa Blanca es asesinada y Wesley Snipes se encarga de esclarecer lo ocurrido.

- “Nixon” (1995): Un retrato de Nixon de la mano de Oliver Stone con Anthony Hopkins en el papel de este controvertido presidente republicano.

- “La sombra de la sospecha” (The Sentinel, 2006): Un thriller protagonizado por Michael Douglas, Kiefer Sutherland, Eva Longoria y Kim Basinger.

- “Los Simpson – La película” (The Simpsons Movie): Los Simpsons visitan la Casa Blanca ficticia del presidente Schwarzegger en esta película de dibujos animados, secuela de la popular serie.

- “Trece días” (Thirteen Days) La película protagonizada por Kevin Costner sobre la crisis de los misiles de Cuba durante la presidencia de Kennedy.

- “W.” (2008): El retrato de Oliver Stone sobre el presidente George W. Bush.

- “El ala oeste de la Casa Blanca” (The West Wing, 1999.2006): Una de las mejores series de televisión de los últimos tiempos en la que se retrata durante seis temporadas las bambalinas de la Casa Blanca, lo que ocurre en el número 1.600 de la Avenida Pennsylvania de puertas adentro.

- Wild Wild West (1999): Una comedia ambientada en tiempos del presidente Ulysses Grant y protagonizada por Will Smith, Kevin Kline, Salma Hayek y Kenneth Branagh.

- “Wilson” (1944): Un retrato sobre la presidencia de Woodrow Wilson.

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January 13, 2011 at 7:41 pm Comments (0)

“Knish” de película

En Nueva York nunca acabas de descubrir sitios nuevos aunque lleven un siglo (literalmente) abiertos.

En mi último viaje relámpago a Manhattan descubrí la “knishería” judía Yonah Schimmel Knish Bakery, un horno especializado en “knish”, un aperitivo popular entre los judíos neoyorquinos que consiste en una masa hecha al horno y rellena de puré patatas, espinacas, boniato, queso, etc. Podría ser el equivalente judío a nuestra empanadilla, pero un poco más pesada, ya que está rellena de patata. Sus dueños siguen utilizando la misma receta para elaborar los “knish” que cuando Yonah Schimmel, un inmigrante judío ucraniano, inauguró en 1910 este local de Houston Street.

Esta “knisheria” es una de las reliquias del pasado del Lower East Side, un barrio que tradicionalmente tenía una fuerte inmigración de judíos y de Europa del este, que en los últimos años se ha aburguesado y ha perdido, según muchos, su autenticidad. Un asiduo cliente me explicaba que este local era “un museo viviente” porque sitios como estos ya no existen ni en la vieja Europa. “Si no has probado un knish de Yonah Schimmel, no has comido knish”, dicen los dueños.

Una de las cosas fascinantes de esta ciudad es cómo en ella pueden descubrirse los rastros de la Europa definitivamente desparecida con la Segunda Guerra Mundial. Decenas de miles de judíos centroeuropeos encontraron refugio en Nueva York, y Nueva York sigue siendo, entre otras muchas ciudades, una ciudad centroeuropea, que preserva elementos de una identidad puramente europea pero difícil de encontrar en Europa, como el yiddish o la gastronomía.

El local es muy sencillo. Los “knish” son riquísimos, tanto los dulces como los salados. Si vais a Manhattan y paseáis por el Lower East Side no dudéis en hacer un alto en el camino para probarlos. Una experiencia culinaria única, lejos de las cadenas de comida rápida.

Entre sus clientes destacan Barbra Streisand y Francis Ford Coppola.

Yo lo descubrí este local gracias a la película “Si la cosa funciona” (Whatever works) de Woody Allen. El neoyorquino Boris Yellnikoff (Larry David) enseña la Gran Manzana a la jovencita Melodie St. Ann Celestine (Evan Rachel Wood). En el recorrido entran este local del Lower East Side y compran un “knish”. En “Si la cosa funciona” sólo se ve la fachada del establecimiento.

En una de las paredes del local hay una fotografía de Woody Allen con el dueño del local y otra del director neoyorquino y Larry David durante el rodaje. Alex Wolfman, sobrino-nieto de Yonah Schimmel, me explicó, con un fuerte acento de Europa del este, que se hizo la foto con Woody Allen porque su hija se lo pidió, pero que generalmente no suele hacer casos de los famosos que van a comer ahí.

“Durante el rodaje vi que alguien salía con un knish en la mano y me acerqué para preguntarle que cómo lo había conseguido porque el local estaba cerrado”, añadió entre risas Wolfman. Resultó que era Larry David y que era la escena que estaban rodando. “Todos se rieron mucho”, recuerda.

¿Rememoría Woody Allen su niñez en Brooklyn mientras comía un “knish” de la Yonah Schimmel Knish Bakery, emulando así a Marcel Proust y su famoso episodio de la magdalena en “En busca del tiempo perdido”? Wolfman no me pudo confirmar si Woody Allen probó uno de sus famosos “knish”.

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December 15, 2010 at 12:12 am Comments (0)

Washington de cine: “El hombre más peligroso de América: Daniel Ellsberg y los papeles del Pentágono”

Tanto quienes estáis fascinados con Wikileaks y Julian Assange como aquellos que estáis cansados del tema os recomendaría ver el documental “El hombre más peligroso de América: Daniel Ellsberg y los papeles del Pentágono”, dirigido por Judith Ehrlich y Rick Goldsmith.

El documental narra la historia de Daniel Ellsberg, ex Marine y ex asesor militar del Pentágono y del Departamento de Estado, que cansado de las mentiras del Gobierno estadounidense sobre la guerra de Vietnam, fotocopia en secreto los papeles del Pentágono, un documento “top secret” de 7.000 páginas elaborado por Rand Corporation para el Pentágono sobre el papel de Estados Unidos en la guerra de Vietnam. Ellsberg entregó en 1971 al New York Times los papeles del Pentágono, que demostraban que cinco presidentes mintieron de forma sistemática al pueblo americano sobre Vietnam, una guerra que dividió el país y en la que murieron 58.000 soldados americanos.

La difusión pública de los papeles del Pentágono provocó un terremoto político en Washignton. Henry Kissinger, consejero de Seguridad Nacional del presidente Nixon, dijo que Ellsberg era “el hombre más peligroso de América” y que “había que pararlo por todos los medios”.

Ellsberg, héroe para unos y traidor para otros, podía haber sido condenado a una pena máxima de 115 años de cárcel por espionaje y conspiración. Sin embargo, tuvo suerte. La administración Nixon grabó sin orden judicial a Ellsberg y el juicio fue declarado nulo.

¿Hay paralelismos entre Wikileaks y los papeles del Pentágono? En ambos casos, la difusión de los documentos ha sacado los colores en público a Estados Unidos. Sin embargo, el contenido de los papeles del Pentágono, que eran “top secret”, eran más significativos que los de Wikileaks, clasificados de “secretos” y que algunos consideran que es puro cotilleo diplomático.

¿Hay paralelismos en Assange y Ellsberg? Ambos han desafiado el poder de Estados Unidos al hacer público documentos secretos. Sin embargo, la trayectoria de ambos personajes es muy distinta. Ellsberg era “insider”, un hombre de la casa, uno de los ideólogos de la escalada de Vietnam, que filtró los documentos. Assange, ex hacker, es un “outsider” que ha recibido los documentos y los ha hecho públicos, pero él no los ha filtrado.

Ellsberg se identifica más con el soldado Bradley Manning, el soldado que entregó a Wikileaks el vídeo “Collateral Murder” sobre un ataque de dos helicópteros estadounidenses contra civiles iraquíes, el vídeo de la masacre de Granai en Afganistán y 260.000 cables diplomáticos. Como ha dicho el propio Ellsberg en una entrevista en La Vanguardia los cables de Wikileaks “no son los papeles del Pentágono”.

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December 7, 2010 at 4:52 pm Comments (0)

El Upper East Side llora a Elaine

Dailyjuez deja Washington, DC, para trasladarse por unos momentos a Nueva York, la ciudad que lo vio nacer, con motivo de la muerte de Elaine Kaufman, la propietaria de Elaine’s, el restaurante más famoso del Upper East Side, que Woody Allen inmortalizó en Manhattan. Elaine, anfitriona de escritores y famosos neoyorquinos, tenía 81 años.

El restaurante Elaine’s es una institución en el mundillo literario-artístico de Manhattan. La comida es italiana, pero los platos desbordantes de spaghettis sobrehervidos sugieren que el origen geográfico queda lejos de la Italia original. No importa: la gastronomía es lo de menos. Al restaurante de Elaine Kaufman, que no era italiana sino una judía neoyorquina, se va para ver y ser visto. Frecuentado por escritores, periodistas, actores, actrices y famosos en general, es un lugar para mitómanos.

“Lo que el local de Rick era a Casablanca, Elaine’s lo es a Nueva York, la misma intriga, famosos internacionales, doble juego, envidias, amenazas y brutalidades, sentimentalismo, romance, sexo y redención, la única diferencia es que Humphrey Bogart interpretaba a Rick en una película de Warner Bros, mientras que Elaine (Kaufman) se interpreta a si misma en la calle 88 esquina la Segunda Avenida”, escribe A. E. Hotchner, autor del libro “Everyone comes to Elaine’s”.

Elaine’s es un lugar con historia (como mínimo, historia neoyorquina). Fue en Elaine’s donde el actor británico Michael Caine presentó en 1979 a Woody Allen y Mia Farrow. De este local echaron a Truman Capote porque a Donald, entonces copropietario del restaurante, no le gustaban los homosexuales. En este episodio está el origen del Elaine’s actual, en el que la señora Kaufman ejerce de reina absolutista de las noches neoyorquinas. Después de este incidente, Elaine le compró a su socio su parte.

A Elaine’s fue Jacqueline Kennedy la primera noche que salió con un grupo de amigos para dar oficialmente por terminado su luto tras el asesinato de su marido, el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy. Y cuando sus hijos, Caroline y John Jr, eran adolescentes, los dejaba en Elaine’s y los camareros les daban de comer y cuidaban de ellos hasta que Jackie O. regresaba a buscarlos.

Entre sus mesas se pelearon Norman Miller y el compositor Jerry Lieber. También aquí Frank Sinatra se negó a estrechar la mano a Mario Puzo, autor de la novela El Padrino. Sospechaba que uno de los personajes del libro, el cantante Johnny Fontane, estaba inspirado en él. En Elaine’s, el bailarín ruso Rudolf Nureyev celebró con champán su recién estrena libertad tras desertar de la Unión Soviética.

Elaine’s vivió su época dorada en los años 60 y 70. Allí se reunían escritores y periodistas a comer y beber. Elaine, que actuaba como la “big mama” de todos ellos, les fiaba. Norman Mailer, Philip Roth, Pete Hamill, Kurt Vonnegut, William Styron, George Plimpton, Nora Ephron, Hunter S. Thompson, Jerzy Kosinski, E. L. Doctorow, Mary Higgins Clark, Irwin Shaw, Joseph Heller y Joan Didion han pasado por aquí: una síntesis notable de la literatura americana contemporánea.

El periodista Brian McDonald, autor del libro  “Last call at Elaine’s”, explica que el restaurante se convirtió en “el lugar literario más célebre” desde la mesa redonda del hotel Algonquin, donde en los años 20 iban a comer la escritora Dorothy Parker y un grupo de amigos, y donde hoy sirven unos cócteles estupendos. Elaine’s también se convirtió en imán de estrellas de Hollywood, políticos y famosos.

Todos iban a Elaine’s: lugar de recreo de los grandes de la literatura contemporánea, y también del cine. En este restaurante han compartido mantel, el multimillonario Donald Trump, Marlon Brandon, Al Pacino, Gina Lollobrigida, Brooke Schields, Raquel Welch, Tom Cruise, Nicole Kidman, Jack Nicholson, Leonardo DiCaprio, Robert Altman, Sidney Lumet, Christo, Pelé y Paloma Picasso.

Más celebrities adictas a Elaine’s: Mick Jagger, Susan Sontag, Lauren Bacall, Arnold Schwarzenegger, Joe DiMaggio, Gay Talese, Robert De Niro, Tony Bennett, Calvin Klein, Sydney Pollack, Andy Warhol, Hillary Clinton, Dustin Hoffman, Simone de Beauvoir, Vittorio Gassman, Imelda Marcos y Tennesse Williams.

En los años 80, el restaurante estuvo de capa caída, lo que le llevó a proclamar al diario Daily News: “La que fuera reina de la noche de Nueva York ha muerto”. Sin embargo, el local volvió a renacer en los 90 tras el éxito de la fiesta de celebración de su 25 aniversario o bodas de plata  y a situarse de nuevo en el epicentro de la prensa de cotilleos.

Woody Allen ha sido uno de los clientes más fieles. Tiene, por supuesto, mesa reservada siempre que quiera: entrando, la octava mesa empezando por la puerta.

Una advertencia a los turistas. En el restaurante no se permite pedir autógrafos ni dejan entrar a los fotógrafos. Además en Elaine’s hay una regla de oro no escrita:  prohibido acercarse a la mesa de Woody Allen. Una vez Sydney Pollack le tocó el brazo cuando pasaba y Woody Allen se asustó. En otra ocasión, un turista japonés le hizo una foto sin preguntar. El director se quedó horrorizado y petrificado.

Woody Allen llegó a comer en Elaine’s cada noche durante diez años, pero después dejó de ir durante una temporada porque se acabó cansando de la mala comida.

Elaine’s, para el cineasta y para otros vecinos adinerados del Upper East Side, es el restaurante de barrio adonde acuden cuando les da pereza cocinar o cenar en casa, o cuando el cocinero personal libra.

Allen retrató Elaine’s al inicio de Manhattan (1979). Tras el espectacular arranque de la película, una panorámica en blanco y negro de Nueva York al son de Raphsody in Blue de George Gershwin y rematada con fuegos artificales, Allen devuelve al espectador a la realidad.

El cartel iluminado del restaurante Elaine’s sitúa la acción en el Upper East Side, el barrio de Manhattan donde reside el director de cine. El escritor Isaac Davis (Woody Allen), su joven novia Tracey (Mariel Hemmingway), su amigo Yale Pollack (Michael Murphy) y la mujer de éste, Emily (Anne Byrne), hacen sobremesa en Elaine’s.

En esa primera escena de Manhattan el espectador descubre que Isaac tiene 42 años, está saliendo con una chica de 17 años y que su ex mujer Jill (Meryl Streep) está escribiendo un libro incendiario sobre su matrimonio y su ruptura.

Elaine’s está decorado con pósters de películas y portadas de libros. En la carta del restaurante hay un retrato de la propietaria que hizo el artista Jamie Wyeth con motivo del 30 aniversario del local. En él se puede ver a la restauradora sentada en una mesa con un libro en una mano y un tenedor en la otra.

Woody Allen volvió a rodar en su restaurante favorito en Misterioso Asesinato en Manhattan (1993) y utilizó a los camareros de Elaine’s como extras.

Mientras cenan y beben vino tinto en Elaine’s, el matrimonio formado por Larry (Woody Allen) y Carol Lipton (Diane Keaton) cuenta a sus amigos que su vecina Lillian House (Lynn Cohen), a la que habían conocido la noche anterior en el ascensor, ha fallecido repentinamente de un ataque al corazón. Carol cree que en su muerte hay gato encerrado. Ted (Alan Alda) bromea que puede tratarse de un asesinato y que lo más probable es que el asesino sea su marido.

En Elaine’s, también tiene lugar la fiesta de presentación del “mejor libro escrito sobre la CIA en los últimos diez años” en Celebrity (1998). A esta fiesta acude Lee Simon (Kenneth Branagh), periodista, guionista de cine frustrado y aspirante a novelista. Allí se encuentra con la jovencita Nola (Winona Ryder), a la que conoció en un rodaje, donde ella trabajaba de extra. Se citan a medianoche delante de un quiosco al sur de Manhattan sin que se enteren sus respectivas parejas.

Además de Woody Allen, otros directores de cine han rodado en Elaine’s: Un mundo implacable (1976) de Sidney Lumet, Diario de una esposa desesperada (1970) de Frank Perry, Autor, Autor (1986) de Arthur Hiller y La extraña pareja (1968) de Gene Saks.

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December 3, 2010 at 8:25 pm Comments (0)

Cine sin ánimo de lucro

Este fin de semana fui con una amiga a ver la película The Social Network, la película sobre Facebook, al Avalon Theater en el barrio de Chevy Chase en Washington, DC. Y me pareció curiosa la historia de este cine.

El Avalon Theater abrió sus puertas en 1923. En esa época se llamaba The Chevy Chase Theatre y ponían películas mudas acompañadas de una orquesta. En 1929, con la llegada de las películas sonoras (“talkies”, en inglés) el cine se modernizó. Ese año se convirtió en uno de los cines de barrio de la Warner Brothers y pasó a llamarse The Avalon.

En el año 2001, los dueños del cine se declararon en bancarrota. Los vecinos del barrio temían que el Avalon corriera la misma suerte que otros cines de Washington que cerraron sus puertas y fueron reconvertidos en tiendas.  Fundaron la organización The Avalon Theatre Project, recaudaron fondos y restauraron el cine. The Avalon reabrió sus puertas en 2003, ochenta años después de su inauguración. Este cine de barrio se convirtió así en un cine comunitario sin ánimo de lucro, que mantienen los vecinos con sus aportaciones. Aquí se pueden ver películas comerciales e independientes y asistir a festivales de cine.

Es un curioso que en un país como Estados Unidos que tiene la libre empresa en su ADN surjan iniciativas vecinales como esta.

P.D. En la web “Cinema Treasures” he encontrado un listado de todos los cines que había en DC. De 111 que había, ahora sólo quedan abiertos 15 cines. Muchos de ellos los han demolido.

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November 22, 2010 at 7:59 pm Comments (0)

Washington de cine: Camino a la guerra

Siguiendo el consejo del escritor español Javier Marías en El País Semanal, alquilamos el telefilme “Camino a la guerra” (Path to War) del director John Frankenheimer.

Los diálogos de la película de Frankenheimer no me parecieron tan buenos como los de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca (West Wing) a la hora de retratar lo que ocurre en las bambelinas de la Casa Blanca, aunque me sirvió para conocer más a fondo a Lyndon B. Johnson (Michael Gambon), un presidente ensombrecido por las figuras de Kennedy y Nixon, que lo precedieron y lo sucedieron respectivamente en el cargo.

Johnson llegó a la presidencia por “accidente” tras el asesinato de Kennedy en 1963. Un año después ganó las elecciones con el 61 por ciento de los votos. El fuerte apoyo en las urnas le sirvió para poner en marcha una serie de reformas sociales con el objetivo de “construir una gran sociedad, un lugar un donde el significado de la vida del hombre corresponda con las maravillas del trabajo del hombre”. Entre las reformas que puso en marcha y que todavía perviven destacan Medicare (sanidad pública para los ancianos) y Medicaid (sanidad pública para los pobres), ayudas federales para la educación y la construcción de viviendas de bajo coste para los más pobres.

La película, sin embargo, se centra en la escalada en la guerra de Vietnam ordenada por el demócrata Johnson, siguiendo el consejo de su Secretario de Defensa, Robert McNamara (Alec Baldwin), y no haciendo caso del consejo de amigos como Clark Clifford (Donald Sutherland). Johnson se encuentra entre la espada y la pared, quiere acabar la guerra contra los comunistas pero no quiere dar su brazo a torcer. Finalmente, Johnson, debilitado políticamente por una guerra impopular, decidió no presentarse a la reelección para ser el candidato demócrata para las elecciones de 1968.

Si se cambia el nombre de Johnson por Obama y el de Vietnam por Afganistán, se puede ver analogías entre ambos conflictos, heredados de sus antecesores y sin un final a la vista. La diferencia es que en Vietnam hubo 58.000 muertos y en Afganistán ha habido hasta ahora 1.300. El coste político y social no es tan alto.

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November 22, 2010 at 4:44 am Comments (0)

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