Daily Juez

blog desde Washington, D.C.

Un día en la granja

Hoy mi amiga Sara y yo hemos llevado a los niños a Homestead Farm, una granja-huerta en Poolesville (Maryland), a las afueras de Washington. Yo había estado el año pasado recogiendo calabazas para Halloween con la guardería de mi hija y me había gustado la experiencia. Así que, aprovechando que hoy no hacía mucho calor y que los niños están de vacaciones, decidimos irnos de excursión.

Homestead Farm cuenta con una pequeña granja con gallinas, cabras y  cerdos, a los que los niños han podido dar de comer.

También tienen una tienda donde puedes comprar frutas y verduras de la huerta. Yo he comprado tomates, melocotones, moras, manzanas y una mezcla para hacer pancakes (tortitas americanas) con sabor a manzana y canela.

La verdad es que la fruta de Homestead Farm está buenísima. Menuda diferencia, de olor y sabor, con la fruta que normalmente compramos en los supermercados.

Volveremos a Homestead Farm antes de Halloween a recoger calabazas. A los niños seguro que les encantará montar en un carro lleno de heno tirado por un tractor hasta la huerta de calabazas para poder elegir cada uno de ellos una calabaza que llevarse a casa y convertirla en una terrorífica Jack-o´lantern.

Foto hecha con el iPhone

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August 26, 2010 at 19:47 Comments (2)

Habemus carnet

A la cuarta, fue la vencida.

Después de ir cuatro veces a la sede de Gaithersburg (Maryland) de la Motor Vehicle Administration (MVA) de Maryland, el equivalente a la Dirección General de Tráfico (DGT) de este estado, a intentar renovarnos el carnet de conducir, por fin lo hemos conseguido.

El sábado recibimos un e-mail de la MVA informándonos de que el Departamento de Homeland Security, el equivalente al Ministerio de Interior en Estados Unidos, había comprobado nuestros visados y había dado el visto bueno para que nos renováramos el carnet de conducir.

Lo único malo es que, por el tipo de visado que tenemos (de periodista), sólo nos lo han renovado por un año, así que el año que viene nos tocará pasar otra vez por el calvario de tratar con la MVA.

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August 25, 2010 at 11:31 Comments (0)

“Huelan. Están vivos”

El sábado estuvimos en Gaithersburg (Maryland) en la Feria Agrícola del Condado de Montgomery. En sitios como las ferias y los centros comerciales son donde se mezclan gente de todas las clases sociales, religiones y razas.

La feria se parecía a las que solemos ver en las películas americanas, llenas de atracciones para niños y pequeños y montón de chiringuitos de comida rápida de vivos colores.

No me pareció tan decadente como Coney Island, el parque de atracciones de Brooklyn, en el que Woody Allen rodó algunas escenas de “Annie Hall”. Sin embargo, algunas atracciones me recordaban a “Shoot the Freak“, una atracción que vi en Coney Island y que me dejó flipada: consistía en disparar con bolas de pintura a un chico. El dueño de la atracción gritaba: “Dispara a la cabeza, dispara a la cabeza”. El pobre chico que hacía de blanco humano iba protegido con un casco y un chaleco.

En la Feria Agrícola del Condado de Montgomery me llamaron la atracción “Clown splash” (consistía en lanzar una pelota a un blanco para intentar que el payaso cayera al agua); “Samson, el caballo gigante”; y una atracción llena de animales-friquis (una oveja con cinco patas, una cabra con cuatro cuernos,  una vaca con seis patas, un cerdito con dos cabezas y un “zonkey”, medio burro, medio cebra), la mayoría de los cuales estaban vivos y otros conservados en formol. Para atraer al público, los dueños de las atracciones de animales decían: “Huelan. Están vivos”.

También me llamó la atención que había muy pocas atracciones de tiro al blanco. ¿Será porque en Estados Unidos hay mucha gente que tiene armas y que sabe disparar y los dueños de los puestos de tiro al blanco perderían dinero?

Fotos hechas con el iPhone

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August 23, 2010 at 15:39 Comments (0)

Vuelva usted en una semana

Después de un mes de vacaciones en España, la vuelta ha sido dura: Nos hemos dado de bruces con la burocracia estadounidense.

Hace un año os contaba en el blog que una de las situaciones más kafkianas a las que me había enfrentado en Estados Unidos había sido sacarme el carnet de conducir en el estado de Maryland, donde vivo. Mi pesadilla se repite un año después.

Antes de las vacaciones de verano, fuimos a la Motor Vehicle Administration (MVA) de Maryland, el equivalente a la Dirección General de Tráfico (DGT) de este estado, a intentar renovarnos el carnet de conducir.

En un principio, para renovar el carnet de conducir, sólo hay que llevar el carnet a punto de caducar, la carta del MVA para la renovación, pasar un examen de la vista y pagar las tasas. Al tener visado, además nos pidieron el pasaporte con el formulario I-94 (el papelucho que te grapan en el pasaporte cuando entras) y la tarjeta del Social Security Number (a falta de carnet de identidad, los estadounidenses utilizan este número para identificarse).

Antes de renovarlo, la MVA tiene que comprobar que nuestros visados son fetén con Homeland Security, el equivalente al Ministerio del Interior americano. Si no apareces en el sistema informático (yo, misterios de la informática y de la burocracia, nunca aparezco), el proceso dura entre una semana y diez días. Sin el visto bueno de Homeland Security no te renuevan el carnet.

Antes de viajar a España no nos hicieron el trámite con Homeland Security porque como íbamos a viajar al extranjero nuestro número de entrada a Estados Unidos iba a cambiar. Así que nos dijeron que volviéramos después de las vacaciones.

Hoy hemos vuelto a ir a la MVA y hemos salido, tal y como nos temíamos, sin carnet de conducir nuevo. Al menos hemos iniciado el trámite para que Homeland Security nos dé luz verde. Han hecho una fotocopia de nuestro visado y de nuestro pasaporte. En una semana o diez días, nos llamarán por teléfono o nos mandarán un e-mail para avisarnos de que podemos ir a renovarnos el carnet de conducir.

Así que como veis, en todos sitios cuecen habas. En la MVA de Maryland, Kafka se da la mano con Mariano José de Larra. Aquí el famoso “Vuelva usted mañana se transforma en “Vuelva usted en una semana o en diez días”.

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August 14, 2010 at 18:03 Comment (1)

República Socialista Soviética de Maryland

Hace un año os contaba en el blog que una de las situaciones más kafkianas a las que me he enfrentado en Estados Unidos ha sido sacarme el carnet de conducir en el estado de Maryland, donde vivo. Pues la pesadilla se repite a la hora de intentar renovarlo.

La Motor Vehicle Adminisration (MVA) de Maryland, el equivalente a la Dirección General de Tráfico (DGT) de este estado, nos envió una carta avisándonos que nos caducaba el carnet de conducir este verano y que teníamos que renovarlo. Por el tipo de visado que tenemos, sólo nos había dado el carnet de conducir por un año.

En un principio, renovar el carnet es sencillo. Sólo había que llevar el carnet actual, la carta del MVA, pasar un examen de la vista y pagar las tasas.

“Demasiado sencillo. Seguro que nos piden algo más cuando lleguemos”, pensamos, después del calvario burocrático que pasamos el año pasado para hacernos el carnet.

Efectivamente, cuando llegamos a la MVA nos dijeron que además necesitábamos el pasaporte (que ya llevabamos por si acaso) y la tarjeta con el Social Security Number (como los estadounidenses no tienen carnet de identidad, utilizan este número para identificarse).

Hoy hemos vuelto otra vez con todos los papeles a la MVA. Hemos logrado pasar a las funcionarias-sargentos que te revisan los papeles a la entrada. Pero no hemos podido cantar victoria.

La funcionaria de turno nos ha informado de que no podíamos renovarnos el carnet de conducir porque tenían que comprobar nuestros visados con Homeland Security, el equivalente al Ministerio del Interior americano, y que teníamos que volver a los diez días.

Como la semana que viene nos vamos de vacaciones, la funcionaria nos ha dicho que ni siquiera puede hacer el trámite con Homeland Security porque cuando volvamos a entrar en el país nos darán un nuevo número del formulario I-94 (el papelucho que te grapan en el pasaporte cuando entras) y no sirve de nada que lo hagamos ahora.

Así que tendremos que volver a intentarlo cuando volvamos de vacaciones. ¿A la tercera irá la vencida? Cruzaremos los dedos.

Le he preguntado a la funcionaria de turno que qué pasa si nos para la policía y no tenemos el carnet de conducir nuevo. Y me dice que le expliquemos la situación y que le digamos que vamos a renovarlo.

Y, claro, explícale a un policía estadounidense que no tienes el carnet porque quieres renovartelo pero no puedes porque los funcionarios de la MVA no te dejan. Me temo que como nos paren pasaremos otras vacaciones en el calabozo. Menos mal que no vivo en Arizona, pues con mi acento español, acabaría deportada.

Lo curioso es que conozco casos de inmigrantes ilegales que no han tenido problemas para renovarse el carnet de conducir en Estados Unidos. ¿Me tocarán siempre a mí los funcionarios con una mentalidad más cuadrada de Maryland?

Ríete tú de la burocracia soviética. Como dice un amigo, en el país del libre mercado, los servicios funcionan muy bien si hay una propina de por medio, en cuanto tiene que lidiar con funcionarios públicos, funciona peor que en los países soviéticos.

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July 9, 2010 at 13:54 Comments (2)

Recetas con chispa

El otro día en un supermercado de Bethesda (Maryland) descubrí un libro de recetas que tienen Coca-Cola como ingrediente secreto titulado “Coca-Cola Refreshing Recipes”. Y me hizo gracia y me lo compré, más atraída por el interés antropológico que culinario.  Al fin y al cabo, no hay nada más americano que la Coca-Cola.

El librito tenía 44 recetas que utilizaban Coca-Cola como ingrediente y 19 recetas que saben mejor acompañadas de un buen vaso de Coca-Cola.

En el apartado de sopas y entradas, puedes encontrar Chili a la Coca-Cola (Coke Chili), alitas de pollo a la barbacoa (Hickory-Smoked Barbecue Chicken Wings), sopa de verduras al estilo italiano (Italian-Style Vegetable Soup) y sopa de cebolla a la francesa (French Onion Soup).

En el apartado de carnes, filetes de cerdo marinados (Marinated Pork Tenderloin), Jamón a la Coca-Cola (Coca-Cola Ham), pollo fácil a la Coca-Cola (Easy Coca-Cola Chicken) y pollo al curry indio (Indian Chicken Curry), entre otros platos.

Pero lo que más me ha sorprendido es encontrar postres hechos con Coca-Cola. Por ejemplo, chocolate helado brasileño (Brazilian Iced Chocolate), compota de frutas (Mixed Fruit Compote), tarta de chocolate a la Coca-Cola (Chocolate Coca-Cola Cake) y tarta de Coca-Cola (Coca-Cola Cake).

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July 8, 2010 at 11:04 Comments (3)

Pequeño homenaje a Saramago en Bethesda

En la biblioteca de Bethesda (Maryland) me ha sorprendido encontrar un cartel en el que informaban de la muerte del Premio Nobel de Literatura, José Saramago. También estaban expuestos en una mesa los libros del escritor portugués que había disponibles en la biblioteca y el obituario del New York Times.

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June 22, 2010 at 20:54 Comment (1)

Glen Echo Park: un viaje en el túnel del tiempo

Nueva York tiene Coney Island, el legendario parque de atracciones de Brooklyn, y Maryland tiene Glen Echo Park.

El domingo hicimos un viaje en el túnel del tiempo y visitamos Glen Echo Park, un antiguo parque de atracciones abandonado en 1968, que  ahora ha sido restaurado parcialmente y que forma parte de la red de parques nacionales de Estados Unidos.

Glen Echo Park, situado en la localidad de Glen Echo (Maryland), abrió sus puertas en 1891 como una Asamblea Nacional Chautauqua.

El Chautauqua ( se pronuncia “sha- TAW- kwa”) era un movimiento de educación para adultos que se extendió por la America rural y que fue muy popular a finales del siglo XIX y principios del XX.  Allí enseñaban a los estadounidenses ciencias, bellas artes, lengua y literatura.

A principios de siglo XX se convirtió en un parque de atracciones – con montaña rusa, coches de choque, tiro al blanco, carrusel, salón de baile, piscina, etc- y fue muy popular hasta que cerró sus puertas en 1968, víctima de los cambios en la sociedad estadounidense.

Tres años más tarde, el Gobierno federal compró la tierra y lo convirtió en un parque nacional. Queriendo recuperar el espíritu Chautauqua, el Servicio de Parques Nacionales colabora con artistas y organizaciones culturales y artísticas para ofrecer ahora una amplia gama de programas culturales y educacionales.

Glen Echo Park, situado a 20 minutos del centro de Washington,  también fue escenario de la lucha de los derechos de los afroamericanos. Al igual que muchas atracciones en el área de Washington, Glen Echo era un parque de atracciones sólo para blancos. En junio de 1960, un grupo de estudiantes universitarios hizo una sentada en el carrusel y arrestaron a cinco estudiantes negros. Estos hechos provocaron protestas durante semanas en el parque hasta que en la temporada de 1961 Glen Echo Park abrió sus puertas a personas de todas las razas.

La única atracción que queda en pie es el carrusel, construido en los años 20 por el fabricante de tiovivos Dentzel Carousel Company. Tiene 40 caballos, dos carros, cuatro conejos, cuatro avestruces, un león, un tigre, una girafa y un ciervo, colocados en tres círculos concentricos.  Este carrusel fue rescatado gracias a  una iniciativa popular en los años 70. Es uno de los 135 carruseles antiguos que funcionan en Estados Unidos y uno de los pocos que está en su ubicación original.

A mi hija de tres años le hizo mucha ilusión volver a montar en un tiovivo porque cuando vivíamos en Nueva York solíamos ir al de Central Park y en Washington sólo habíamos montado  una vez en el que hay en el National Mall.

También estuvimos mi hija y yo bailando con un grupo de americanos en “el baile para familias” (5 dólares la entrada para los mayores de cuatro años) en el Bumper Car Pavilion, donde antiguamente estaba la pista de los coches de choque. Y vimos a parejas bailar bailes de salón con orquesta en vivo en el Spanish Ballroom, con capacidad para 1.800 bailarines. En la entrada, había un cartel que advertía que estaba prohibido entrar con armas en el salón de baile.

El Glen Echo Park, que destaca por sus edificios Art Deco, también cuenta con un teatro de marionetas y un museo para niños. Volveremos.

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June 21, 2010 at 22:12 Comments (0)

Los ladrones existen

Cartel en el vestuario de mujeres de YMCA en Bethesda (Maryland)

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June 19, 2010 at 15:04 Comment (1)

Cómo hacer negocio del vertido de petróleo de BP en el Golfo de México

Cuando llevaba a mis hijos a la guardería me ha hecho gracia encontrarme un cartel que rezaba: “¿Cabreado por el vertido de petróleo? Monta en bicicleta”.  El cartel estaba a la puerta de un gimnasio de Bethesda (Maryland) y anunciaba una oferta de bicicletas.

El cartel combina ecologismo y capitalismo y trata de hacer negocio del mayor desastre ecológico de Estados Unidos.

¿Servirá el vertido petrolífero de BP para que los americanos se conciencien más sobre el medio ambiente o su sed insaciable de petróleo no se verá afectada por este desastre ecológico?

Me temo que será muy difícil cambiar la mentalidad de muchos estadounidenses porque el “american way of life” está asociado al coche y, por tanto, al consumo de gasolina.

Lo constatamos en un viaje que hicimos en 2009 a Greensburg (Kansas),  un pueblo de 1.400 que en mayo de 2007 asoló un tornado y destruyó el 90 por ciento de las casas.

Greenburg estaba renaciendo de los escombros bajo el lema “mejores, más fuertes y más verdes”. Quieren convertirse en el pueblo más ecológico de Estados Unidos, atraer a empresas que trabajen en tecnologías verdes y convertirse en un imán de turismo con “bed and breakfast” ecológicos.

Los habitantes de Greensburg construyen casas ecológicas, pero lo difícil será convencerles de que dejen aparcados en el garaje sus coches y, por ejemplo, se desplacen en bicicleta o en coche eléctrico por el pueblo. Cogen el coche hasta para ir a la vuelta de la esquina o para ir a comprar el pan al supermercado de la gasolinera.

“Sabía que no erais de aquí porque ibais andando”, le dijo un vecino de Greensburg a tres estudiantes de origen chino de la universidad de Harvard que estaban realizando un trabajo en este pueblo cuando fuimos a visitarlo. Una frase que resume bien lo apegados que están los americanos a sus coches incluso en el pueblo que pretende ser el más verde de América.

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June 12, 2010 at 19:13 Comment (1)

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