Pepsi gana la batalla a Coca-Cola en Guantánamo
Marc estuvo hace unas semanas en Guantánamo. De lo que vio y contó, me llamaron la atención de dos cosas, que me parecieron curiosas.
La primera: los 181 presos de Guantánamo estaban deseando de que comenzara el Mundial de fútbol de Sudáfrica. A los presos les gusta el fútbol, verlo y jugar. Suelen jugar cada atardecer en la prisión.
La mayoría de presos conviven en espacios abiertos con acceso a televisión, así que han podido seguir partido a partido el Mundial. El 12 por ciento, aquellos que los americanos consideran los terroristas más peligrosos o los que están castigados por mal comportamiento, están encerrados en las zonas de alta seguridad, donde sólo es posible ver la televisión a solas, una pocas horas y con grilletes en los tobillos. Así que lo tendrán difícil para ver la final del Mundial.
Los presos también tienen un futbolín, al que los responsables de la prisión han limado los rostros para que no parezcan tan occidentales.
¿A quién apoyarán los presos de Guantánamo en la final? ¿A España o a Holanda?
La segunda cosa curiosa es que, dos días a la semana, los presos tienen derecho a un helado y una Pepsi. Por lo visto, los prisioneros no quieren tomar Coca-Cola porque la asocian con el imperialismo americano.

July 10, 2010 at 10:20




July 10, 2010 at 16:22Fran
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Pues me parece muy bien que no beban Coca-Cola por ser esta un símbolo de Occidente, contra el que ellos luchan. No dejan de provocarme un hondo sentimiento de respeto y de admiración, incluso un vano sentimiento de algo parecido a la envidia. Me explico; ellos tienen unas convicciones y una fe total por aquello que están luchando, por aquello por lo que se están jugando la vida. Ellos no están luchando por un Estado, por un país, por unos intereses, por políticas o por ideologías, tampoco están luchando por una paga. Ellos están convencidos de que están luchando por Dios, por Alá, que están librando una guerra santa y su recompensa no está en este mundo.
Ellos tienen fe. Una fe inquebrantable. En general, los occidentales ya no tenemos ni fe ni creencias ni nada, en todo caso el montón de confusiones que empuja a terroristas de ETA, GRAPO, Izquierdas terroristas y demás –todos comunistas, vaya casualidad- a cometer actos de violencia con relativa seguridad en sus atentados. Como decía, salvo excepciones, los occidentales somos ya meros « consumidores ». Los terroristas islámicos y no sólo los terroristas nos desprecian por ello, nos ven débiles de corazón, faltos de motivación.
Un muyahidín –soldado de Dios- siempre estará por encima de nuestros ejércitos. En general, la motivación de nuestras tropas – occidentales- es su propia profesionalidad, y los intereses por los que están ahí son geoestratégicos y económicos, nada de principios ni valores que como mucho, serán efectos colaterales en caso de gran victoria; unos intereses que por cierto, son nada más y nada menos que la supremacía occidental en el S XXI (los de New American Century ahí sí que tienen razón) frente a China, India, etc… y más nos vale que ganemos…
El soldado, por ejemplo, Roger González, está ahí por una paga y si pudiese, seguramente estaría muy lejos de allí. Dudo mucho de que Roger González esté ahí por vocación, que puede ser, por vocación de servicio a un Estado que defiende los intereses de una nación. En cambio, la mayoría de quienes combaten contra nuestras tropas en Afganistán o Irak o incluso dentro de nuestro propio territorio ni si quiera son afganos o iraquíes, son musulmanes, muyahidín, soldados de dios y no están allí por una paga, están allí para morir por Dios. A nuestro Roger González se lo comen.
De hecho, esta guerra la están ganando. Son nuestros enemigos, sí, pero los admiro y respeto, no los subestimo ni los odio ni los desprecio.
Si los líderes de nuestras naciones tuviesen tanta misma fe en los principios sobre los que se levanta Occidente que los muyahidín en los suyos, estoy convencido de que el mundo sería un verdadero paraíso.
Para muchos, las ideas o creencias no son algo « discutido y discutible ».
July 10, 2010 at 16:52bea
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Pero beben Pepsi, que es de igual de americana que la Coca-Cola
July 11, 2010 at 04:47Fran
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En efecto, beben Pepsi, que es igual de americana pero no es tan simbólica como la Coca-Cola. Coca-Cola es un símbolo, Pepsi no. Mc Donalds y Burger King, ambos son restaurantes americanos de comida rápida, en efecto, pero Mc Donalds es mucho más simbólico que Burger King.Y en este tipo de « conflicto asimétrico » los símbolos adquieren mayor grado de importancia…