¿Qué tienen en común Asterix y Obelix, Bambi, Batman, las muñecas Bratz, Bugs Bunny, el Capitán América, el Capitán Garfio, el pato Donald y Daisy, Daniel Boone, Mickey Mouse, las tortugas Ninja, Blancanieves, Dumbo, Pluto, ET, Elvis Presley, Pedro y Pablo Picapiedra, Garfield, Goofy, Snoopy, Hello Kitty, Los Increibles, Jack-O-Latern, el Increible Hulk, Dragon Ball Z, Pokemon, el Zorro, Yosemite Sam, los personajes de la Guerra de las Galaxias y el Monstruo de las Galletas? La cabeza de todos ellos ha decorado en alguna ocasión los dispensadores de la marca austriaca de caramelos PEZ.
Hoy en una librería de Bethesda he descubierto una guía para coleccionistas de dispensadores PEZ titulada “Warman’s PEZ Field Guide”, que haría la delicia de mi amigo Fernando, responsable de la revista de cómics 13millonesdenaves.com.
Los caramelos PEZ (el nombre viene de la palabra alemana Pfefferminz, menta. Para formar la palabra PEZ su dueño, Edward Haas, cogió la primera letra, la del medio y la última de la palabra PfeffErminZ) se pusieron a la venta en Austria en 1927.
En un principio, el producto iba destinado a adultos como una alternativa a los cigarrillos. En 1948, patentaron el dispensionario de caramelos PEZ, que tenía forma de mechero.
Pero su éxito llegó a partir de los años cincuenta cuando a los dueños de PEZ se les ocurrió lanzar el producto en Estados Unidos transformarlo en un producto destinado a los niños con caramelos de varios sabores y con cabezas de personajes de dibujos animados y de cómics decorando los dispensadores de caramelos.
Ahora no sólo gusta a los niños sino también a los mayores, que los coleccionan. Por lo visto hay que tener cuidado con las imitaciones a la hora de comprar dispensadores “vintage” PEZ ya sea en mercadillos, “garage sales” (venta de artículos usados en el garaje de casa, muy populares en Estados Unidos) o por Internet para que no te den gato por liebre.
El precio medio de un dispensador de coleccionista es de entre 50 y 200 dólares, aunque por los más raros se puede llegar a pagar más de 5.000 dólares. Por lo visto, los fabricados en Estados Unidos, España, Brasil, Yugoslavia y los que llevan las siglas DBP (Deutsche Bundes Patent, Patente de la Unión Alemana) son muy apreciados por los coleccionistas.
Así que ya sabéis si tenéis algún dispensador PEZ de cuando erais pequeños no lo tiréis porque podéis ganar unos dólares extra vendiéndoselo a algún coleccionista.



