Daily Juez

blog desde Washington, D.C.

No os asustéis, madrileños

Madrileños, no os asustéis por el hecho de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, viaje a Dinamarca para defender junto a su mujer, Michelle, la candidatura de Chicago para los Juegos Olímpicos de 2016.  

La carrera olímpica ha entrado en su fase final. Pero nada está decidido. Madrid, Rio de Janeiro, Chicago y Tokio lucharán hasta el último momento. El 2 de octubre se conocerá que ciudad será la sede olímpica. 

¿Conseguirá Obama convencer a los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) para que le den los Juegos Olímpicos a Chicago al igual que hicieron Tony Blair con Londres 2012 o Vladimir Putin con los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014? ¿Transmitirá Michelle Obama energía suficiente para que Chicago sea elegida sede olímpica?¿Se contagiará el COI de la obamanía? ¿Logrará el Rey Juan Carlos inclinar la balanza hacia Madrid? ¿Seducirá Pelé a los del COI con su simpatía? ¿O será Tokio quién se lleve finalmente el gato al agua?

Obama es el primer presidente de los Estados Unidos que se involucra personalmente en la defensa de una candidatura olímpica. Cuando Nueva York presentó su candidatura para los Juegos Olímpicos de 2012 fue Hillary Clinton, por entonces senadora de Nueva York, quien acudió a la reunión del COI.

Los estadounidenses se encuentran divididos sobre la decisión de Obama de ir a Copenhague a defender a Chicago, la ciudad por la que era senador. Algunos consideran que es lógico que defienda la candidatura de su ciudad de adopción; otros se preguntan si no tiene otra cosa mejor que hacer, teniendo en cuenta la cantidad de asuntos que tiene sobre la mesa (reforma sanitaria, crisis económica, cambio climático, Irán, Corea del Norte, Afganistán…). 

Políticos, comentaristas y blogueros coinciden en señalar que esta apuesta entraña un riesgo político para Obama. Tony Fratto, ex portavoz de la Casa Blanca con Bush, lo ha resumido en The Washington Post: ”Es un riesgo para Obama hacer un llamamiento personal a favor de los Juegos Olímpicos. Si lo logra, ganará crédito por traer este evento prestigioso a los Estados Unidos. Si no, sus críticos lo verán como un golpe a los poderes de persuasión del presidente”. Si Obama fracasa, muchos republicanos lo celebrarán. 

Por cierto, no sé si la candidatura de Madrid es o no la mejor de las cuatro, pero aquí en Estados Unidos a quién ven como rival de Chicago es a Rio de Janeiro. 

Un grupo de Chicago que cree que los Juegos Olímpicos sólo contribuirían a aumentar el déficit de la ciudad apuesta fuerte por Rio de Janeiro y ha lanzado la web “Chicagoans For Rio”.

P.D. El otro día vi en una televisión americana Tengo una corazonada”, el anuncio de la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2016.  Y me pregunté si muchos estadounidenses sabrán quiénes son Pedro Almodóvar, Angel Nieto, Marta Sánchez, Antonio Resines, Matías Prats, Fernando Colomo, José Ramón de la Morena, Belén Rueda, Gemma Mengual, Vicente del Bosque y Fernando Torres.

El anuncio, emitido en Estados Unidos en español con subtítulos en inglés, funcionará en España, pero en el resto del mundo, lo dudo.

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September 30, 2009 at 13:24 Comments (0)

La calle de los lobbistas

La calle K de Washington no es una calle dedicada a un personaje de Kafka.  Es el lugar donde se cuecen las habas políticas en la capital estadounidense: la calle donde se concentran los think tanks, los lobbistas y los grupos de interés. Hasta tal punto que K Street se ha convertido en un sinónimo de lobbies. 

Durante el día, la zona está llena de hombres y mujeres con traje de chaqueta que tratan de mover los hilos políticos al son del interés de quienes les pagan. Por la noche, la zona está muerta, como todo el centro de Washington.

La cadena de televisión HBO estrenó en Estados Unidos en 2003 una serie titulada Calle K (K Street, en inglés), que se adentraba en las bambalinas del poder en Washington. Sin embargo, la serie no tuvo tanto éxito como El Ala Oeste de la Casa Blanca (The West Wing), que narraba lo que ocurre en los despachos de la Casa Blanca.

Comparado con Europa, en Estados Unidos los lobbies actúan con luz y taquígrafos. Existen organizaciones como Open Secrets que contabilizan hasta el mínimo detalle quiénes son los mayores lobbistas y qué sectores son los que más gastan en hacer lobby. En su página web también se puede ver que cada año aumenta más el número de lobbistas y el dinero que se gastan en hacer lobby. 

El número de lobbistas registrados en Washington se ha más que doblado desde el año 2000 y en 2005 había más de 34.750, según datos de The Washington Post, que explicaba en un artículo como las compañías cada vez pagan más para influir en los políticos. 

Habrá que ver cómo Obama lidia con los lobbies y que grado de influencia tendrán en la nueva administración.  La reforma sanitaria será la primera gran prueba que tendrán que pasar.

 

.k street

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September 28, 2009 at 23:19 Comments (0)

¿Dónde está la salida?

¿Qué ocurriría en caso de que hubiera un ataque terrorista en el centro de Washington, alguien soltara gas sarín u ocurriera una catástrofe natural?

Washington, D.C., tiene una plan de evacuación para evitar acabar como Nueva Orleans tras el paso del Katrina.

En la ciudad hay señaladas 19 calles con el cartel “evacuation route” (ruta de evacuación). Se supone que por una de estos corredores es por dónde hay que huir en caso de que el alcalde ordene la evacuación de la ciudad. Estas rutas llevan directamente al “Beltway (la autopista que rodea Washington) para facilitar la evacuación. 

Aquí podéis ver un mapa con las rutas de evacuación de Washington y si os interesa leer un folleto explicativo en español. También existe una guía de evacuación para niños. 

En la web del Departamento de Transportes del Distrito de Columbia explican que los conductores que estén al norte de la Avenida Pennsylvania (la avenida donde está la Casa Blanca) deberán dirigirse al norte, este y oeste y los que estén al sur de esta avenida deben dirigirse al sur, este y oeste. 

Ninguna de las rutas de evacuación se cruza. En caso de emergencia, ningún vehículo podrá, sin embargo, cruzar la calle Pennsylvania, ya que es la línea divisoria durante una evacuación de emergencia. 

Las autoridades locales quieren que los habitantes de Washington estén preparados en caso de evacuación. Recomiendan que conozcas las rutas de evacuación y dónde se encuentran los refugios, que te des de alta en un sistema de alerta (te enviarán un e-mail o un SMS informándote de que hay que evacuar la ciudad, así que no te olvides el móvil y el cargador),  que diseñes con tu familia un plan de evacuación familiar (qué penséis cómo huiríais de la ciudad y dónde os encontraríais en caso de que os separéis, por ejemplo) y que prepares un kit de emergencia (este kit debería tener raciones para tres días de agua, comida, medicinas, botiquín de primeros auxilios, una linterna, una radio con pilas, dinero, tarjetas de crédito, mantas, etc. Lo que no sé es si te daría tiempo a coger tantas cosas si tienes que salir corriendo de la ciudad). 

Los carteles que indican las rutas de evacuación me parecen, sin embargo, un poco confusos porque no indican la dirección hacia la que hay que huir en caso de evacuación. Imagino que los washingtonianos tendrán claro dónde está el norte y el sur, pero ¿han pensado en los turistas o en los recién llegados como yo? Creo que, este caso, seguiríamos el dicho de “¿dónde va Vincente?. Donde va la gente”.

Por lo visto, de vez en cuando, hacen ejercicios para que la comunidad de vecinos esté preparada en caso de evacuación.  Ya os contaré si algún día me toca participar en uno.

 

Evacuation Route

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September 27, 2009 at 22:30 Comments (0)

La vecina incómoda de Obama

Lleva desde el 1 de agosto de 1981 haciendo vigilia 24 horas al día y siete días a la semana en el parque Lafayette frente al número 1.600 de Pennsylvania Avenue, el domicilio postal de la Casa Blanca. Y no parece que tenga intención de marcharse. Lo más probable es que cuando llegue el momento, lo haga con los pies por delante.

Concepción Martín de Picciotto es la española más famosa de Washington. Todos los turistas que van a visitar la Casa Blanca la fotografían. Ella está acostumbrada y posa sin problemas cuando le pides si le puedes hacer una foto. Eso sí, coge una pancarta antes para asegurarse que su mensaje pacífico y antinuclear llega a más gente. 

Cuando Conchita (Connie para los estadounidenses) comenzó su vigilia por la paz y en contra de las armas nucleares Ronald Reagan (1981-1989) acababa de llegar a la Casa Blanca. Después de él, se han sentado en el Despacho Oval George H. W. Bush(1989-1993), Bill Clinton (1993-2001) y George W. Bush (2001-2009). Veintiocho años después, Conchita tiene un nuevo vecino: Barack Obama. 

Conchita. que vive de la ayuda de donaciones y grupos religiosos y de derechos humanos, se mantiene fiel a su puesto llueva, nieve, granice o haga sol. Se protege con una tienda de campaña, que ha montado a pocos metros de la valla de la Casa Blanca. Sólo abandona el puesto para cubrir sus necesidades fisiológicas. Duerme sentada porque las autoridades municipales prohiben dormir tumbada a la gente que hace vigilia ante la Casa Blanca. 

Llegó a Washington amargada después de un tormentoso divorcio en Nueva York y de haber perdido la custodia de su hija. Y abrazó la causa pacifista y antinuclear. 

Muestra con orgullo una fotografía de su hija pequeña (cuya custodia un juez concedió a su ex marido, un italo-americano) y otra de ella muy elegantemente vestida cuando era joven.  

Parece increíble que la mujer con la que estaba hablando el pasado viernes y la de la fotografía sean la misma persona.  Conchita ahora apenas tiene dientes y los que le quedan los tiene podridos. La piel la tiene muy bronceada y cuarteada de tantas horas expuesta a las inclemencias del tiempo. Sin embargo, algo de coquetería la debe quedar porque se niega a revelar su edad. “Estoy muy estropeada. Ya no me quedan casi dientes”, explica en castellano. 

Lleva un casco, cubierto con una peluca y un pañuelo. Asegura que tiene que tener cuidado y protegerse los huesos porque la policía y algunos radicales la quieren echar de ahí y matarla.  

A Conchita parece que le ha afectado mucho la muerte del pacifista William “Doubting” Thomas, su compañero de vigilia durante casi 28 años que lleva apostada frente a la Casa Blanca y que murió el pasado mes de enero. 

Esta inmigrante gallega no tienen ninguna intención de volver a Vigo, donde dice que todavía le quedan algunos familiares.

Cuenta que escribió a Felipe González y a José María Aznar explicándoles su situación y pidiéndoles ayuda para acabar con la crisis en Oriente Medio, pero que ninguno de ello se dignó a contestarla. A José Luis Rodríguez Zapatero, sin embargo, no le ha escrito, cansada de enviar cartas sin obtener respuesta. Conchita aplaude la decisión de Zapatero de sacar las tropas de Irak, pero lamenta que enviara más tropas a Afganistán.

Conchita todavía no tiene una opinión formada sobre el nuevo inquilino de la Casa Blanca. “Sólo lleva unos meses”, contesta cuando le preguntas. Pero tiene las ideas clara sobre su antecesor: Bush es, según ella, “un terrorista de guerra”. y “es peor que Hitler porque él sigue matando” (en referencia a las guerras de Irak y Afganistán que comenzó y las consecuencias que tendrán para la salud de sus habitantes las armas utilizadas).  El problema, según ella, es que Obama tiene las manos atadas porque en la Casa Blanca “siguen trabajando los mismos” que con Bush.

 

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September 26, 2009 at 23:12 Comment (1)

Los dragones de la amistad

Washington, D.C., también tiene su Chinatown, su barrio chino, aunque este es más pequeñito y más limpio que el de Nueva York.

A la entrada de Chinatown se encuentra el Arco de la Amistad de Chinatown, decorado con 280 dragones. Por lo visto el dragón es en China un símbolo de lluvia, prosperidad y amistad. 

El Arco de la Amistad de Chinatown fue diseñado por el arquitecto washingtoniano de origen chino Alfred Liu y se encuentra en el centro de Washington desde 1986.  Es un proyecto conjunto de Pekín y Washington, pues las dos ciudades están hermanadas. 

La comunidad china está presente en Washington desde 1880 cuando llegaron los primeros inmigrantes chinos. 

Cada año miles de washingtonianos van a Chinatown a celebrar el año nuevo chino y ver el desfile en el que no faltan un dragón y fuegos artificiales.

 

Arco de la Amistad de Chinatown

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September 26, 2009 at 13:30 Comments (0)

Vecinos al acecho

Todos los días paso por la calle Q entre las calles 16 y 17 de Washington para llevar a mi hija a la guardería y nunca me había fijado en el cartel hasta ayer. Es curioso. Pasas por un sitio un montón de veces y, de repente, ves algo que te sorprende y eso que ha estado ahí todos los días.

En esta calle hay varios carteles, con el dibujo de un espía dentro de un símbolo de prohibido, que lo dicen muy clarito: “Advertencia: Area de Vigilancia Vecinal. Este vecindario informa de toda actividad sospechosa a la policía metropolitana”. 

El cartel me he recordado a los vigilantes voluntarios de barrio que vi cuando estuve en Pekín o a los informantes de la Stasi de la República Democrática Alemana (RDA).

¿Estaré ya en la lista de sospechosos teniendo en cuenta que suelo pasar por ahí cuatro veces al día y hago fotos de cosas que veo por la calle y me parecen curiosas para este blog?

 

vecinos al acecho

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September 26, 2009 at 11:07 Comments (0)

Matriculas reinvindicativas

Katharine Graham, la fallecida editora del diario Washington Post, explicaba en el prólogo del libro “Katharine Graham’s Washington” (editorial Vintage Books) las contradicciones de D.C.: “es formal e informal, es pública y privada, es social y política, es provinciana y la capital del mundo. Es una ciudad que es el símbolo de la democracia y es todavía muy antidemocrática, pues es el único sitio en Estados Unidos donde la gente debe pagar impuestos sin tener representación en los organismos que hacen las políticas que les gobiernan”.

El Distrito de Columbia es un distrito federal, una entidad especial. No es uno de los 50 estados que forman Estados Unidos. Por esta razón el representante de Washington, D.C. en la Cámara de Representantes tiene voz pero no voto.  Y el distrito no tiene representante en el Senado. 

Muchos consideran que aquellos que viven en Washington deberían tener los mismos derechos que el resto de ciudadanos estadounidenses. Y quieren que D.C. sea un estado como todos los demás. 

Por eso, muchas matrículas de coches en Washington D.C. llevan la frase: “Taxation without Representation” (Impuestos sin representación). Es la manera de los washingtonianos de reivindicar el derecho a tener representación plena en el Congreso de Estados Unidos. 

La propia District of Columbia Motor Vehicle (DMV), el equivalente a la Dirección General de Trafico (DGT) de Washington,  ”anima” a todos los residentes de DC que no tengan todavía esta matrícula a cambiársela por diez dólares. Los que se la hagan nueva, recibirán la matrícula reinvindicativa automáticamente. 

El eslogan de la matrícula tiene mucho raigambre en la política estadounidense: los orígenes de la revolución americana estuvieron en las revueltas fiscales por parte de los colonos contra la corona británica: el célebre Motín del Té de Boston (Boston Tea Party). El grito de batalla revolucionario era: “¡No a los impuestos sin representación política!”.

También es una reivindicación de la comunidad local negra, ya que el 55,4% de los residentes de D.C. son afroamericanos. Algunos ven incluso un tufillo racista en el hecho de que los habitantes de Washington no tengan representación plena en el Congreso. 

Muchos esperaban que en la toma de posesión de Barack Obama el nuevo presidente pusiera en su limusina presidencial la matrícula reinvindicativa de los derechos de voto de los residentes de DC, siguiendo el ejemplo de Bill Clinton. Pero no lo hizo. 

A la hora de reivindicar que DC se convierta en el estado 51 de la unión, algunos han hecho suyo el eslogan de Obama “Yes we can” y han plantado pancartas en el jardín de su casa pidiéndolo.

A los republicanos no les hace mucha gracia la idea de que Washington tenga voz y voto en el Congreso como cualquier otro estado porque saben que si se celebraran elecciones lo más seguro es que ganaría en el distrito un demócrata negro, lo que inclinaría la balanza en el Congreso del lado demócrata. 

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September 25, 2009 at 23:56 Comments (0)

Empeñados

No todo es oro lo que reluce. Y menos en tiempos de crisis.

En la parada de metro de Friendship Heights, una zona donde se concentran las tiendas de lujo, he visto en un autobús un anuncio bilingüe español-inglés de una casa de empeño que compra oro.

Y me he acordado de un anuncio de televisión, bastante cutre pero gracioso, de una empresa llamada Cash4Gold (en español se llama Oro por Dinero) que se dedica también a comprar oro en Estados Unidos. El anuncio se emitió durante la pasada Superbowl, la gran final de fútbol americano. Según ellos, lo único que tienes que hacer para ganar un dinerito extra es meter tus joyas en un sobre – o tus dientes de oro, porque al fin y al cabo son de oro, y también los compran-, las tasan y te envían el dinero.  

También se ha apuntado a vender oro en la televisión Gordon Liddy, que estuvo 4 años y medio en prisión por organizar el robo del Watergate el escándalo político que acabó con la presidencia de Richard Nixon.  

En un artículo de USA Today  he leído una frase del dueño de una casa de empeño que también me ha hecho gracia: “La gente odia vender el anillo de boda de la abuela, pero no le importa vender el de su suegra”.

 

casa de empeño

 

 

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September 24, 2009 at 20:03 Comments (0)

Metro majestuoso

Una de las cosas que más sorprenden de Washington es lo limpio que está y lo majestuoso que es el metro, sobre todo si antes has estado viviendo en Nueva York, donde las goteras, las ratas, la suciedad y los cables colgando del techo están al orden del día. 

También es de agradecer que haya tantas escaleras mecánicas y ascensores, sobre todo si tienes que viajar a diario en metro con el cochecito de los niños o eres minusválido. En Nueva York, encontrar una escalera mecánica en el metro era algo raro; que encima funcionara, inaudito; y encontrar un ascensor que te bajara hasta el andén, un milagro. 

A la limpieza del metro contribuye, sin duda, el hecho de que  en el metro de Washington está prohibido comer y beber. En cambio, en el de Nueva York no era raro viajar con alguien al lado que estaba comiéndose una hamburguesa o una pizza de camino a casa o al trabajo.

Ahí van algunos datos de las dos redes del metro:

El metro de Washington (inaugurado en 1976) tiene 86 estaciones, 588 escaleras mecánicas (más que ningún otro metro en Norte América), 252 ascensores, 5 líneas de metro  y 987.100 viajeros diarios.

El metro de Nueva York cuando se inauguró en 1904 tenía 28 estaciones, ahora tiene 468 (sólo 35 menos que todos los metros de Estados Unidos juntos). La red tiene 176 escaleras mecánicas y 82 ascensores, 26 líneas y  5,2 millones de pasajeros diarios.  

Como podéis ver el número de escaleras mecánicas y ascensores en Nueva York es ridículo teniendo en cuenta el número de estaciones que tiene la red y el número de pasajeros.

A nivel de horarios, frecuencias de los trenes  y zona de cobertura, me quedo con el metro de Nueva York. Además, después de haberlo visto tantas veces en tantas películas, ese punto cutre tiene su gracia. 

 

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September 23, 2009 at 11:33 Comments (0)

La capital de los espías

No confíes en nadie. Nunca sabes con quién estás hablando. Nada es lo que parece. Washington es la capital de los espías.  Se calcula que unos 10.000 espías viven en Washington. 

Según Ray Mislock, ex jefe del FBI en Washington, “hay más espías extranjeros en Washington DC que en ninguna otra ciudad del mundo”.

Después de cinco años viviendo en Berlín y descubriendo historias de la Stasi, ahora me encuentro al otro lado de la barrera.

Esta semana he visitado el Museo Internacional del Espía de Washington.  Es un museo interactivo. Lo primero que te piden al entrar es que renuncies a tu identidad y elijas una tapadera. Yo elegí ser la alemana Greta Schmidt que viajaba con pasaporte falso a Londres por cuestiones de trabajo. Durante el recorrido del museo, tenías que pasar dos veces el control de aduanas (una a la entrada y otra a la salida de país) y contestar correctamente a las preguntas sin que el policía de turno sospechara nada.

Según la exposición, para ser un espía se necesita: nervios de acero, ojos muy abiertos, curiosidad insaciable, boca cerrada y sagacidad. Así que si reúnes todos estos requisitos ya puedes pedir trabajo en la CIA, el CNI, el FSB (la sucesora del KGB soviético) o en el Mossad

El museo cuenta la historia del espionaje, muestra algunos de los artilugios que han utilizado espías ( desde el pintalabios-pistola hasta el paraguas-asesino pasando por micrófonos ocultos), narra casos importantes de epionaje internacional y recuerda algunos de los espías célebres de la historia del cine, la televisión y la literatura (desde el Superagente 86 -Get Smart en su título en inglés- hasta James Bond, el agente 007). 

En la tienda del museo, me compré la primera temporada en DVD de la serie Superagente 86 y un mapa del Washington de los espías. Es top secret. 

 

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September 22, 2009 at 13:24 Comments (0)

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