Daily Juez

blog desde Washington, D.C.

El sueño de Martin Luther King se forjó en Washington

Hace 47 años, el 28 de agosto de 1963, el reverendo Martin Luther King pronunciaba su famoso discurso  Yo tengo un sueño(I Have a Dream) a los pies del Memorial a Lincoln en Washington, DC .  El discurso fue el broche de oro de la llamada Marcha en Washington por el Trabajo y la Libertad, una manifestación que salió del Monumento a Washington y que reunió a 250.000 personas.

El discurso, que Martin Luther King escribió en el hotel Willard de la capital, es considerado por los historiadores uno de los grandes discursos de la historia. Fue clave en la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos en Estados Unidos, que hasta entonces seguían siendo ciudadanos de segunda clase en muchos estados. En el discurso habló de su deseo de que en el futuro en Estados Unidos los negros y los blancos pudieran vivir armoniosamente y como iguales.

El lugar elegido por Martin Luther King para pronunciar el discurso tenía un gran simbolismo: el Memorial a Lincoln, un monumento de estilo griego considerado un símbolo de la libertad. El presidente Lincoln fue un fuerte oponente de la expansión de la esclavitud en los Estados Unidos. Una inscripción en uno de los escalones del Memorial a Lincoln recuerda el lugar desde el que Martin Luther King pronunció su discurso.

Además el monumento, situado en el National Mall, tenía importancia en la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos desde que la legendaria cantante estadounidense e ícono de la lucha racial Marian Anderson cantara ante más de 75.000 espectadores. El concierto tuvo lugar después de que la organización conservadora Hijas de la Revolución Americana (DAR, en sus siglas en inglés, Daughters of the American Revolultion) le impidieran dar un recital en el Constitution Hall de Washington, reservado sólo a artistas blancos.

El sueño de Martin Luther King se forjó en Washington. Casi cinco décadas después, Barack Obama, el primer presidente afroamericano de Estados Unidos,  y Michelle Obama, descendiente de esclavos, viven en la Casa Blanca.

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August 28, 2010 at 09:05 Comments (2)

Alfonso X el Sabio en el Capitolio

En el edificio del Capitolio, en la galería de visitantes de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, hay 23 relieves con retratos de legisladores cuya obra se considera que ha servido de base para la legislación americana. Los retratos en relieve fueron realizados en mármol blanco de Vermont por siete escultores. A cada lado de la sala hay 11 retratos. Todos están mirando al retrato del centro, que pertenece a Moisés.

Me ha sorprendido descubrir que uno de los legisladores retratados es Alfonso X el Sabio (1221-1284), rey de Castilla y de León. Fue elegido por ser el autor del Código Real, una recopilación de legislación local de uso general que establecía las normas sobre las relaciones jurídico-políticas entre los reyes y sus vasallos, y por redactar el Código de las Siete Partidas, que algunos consideran el legado más importante de España a la historia del Derecho.

También hay relieves de Moisés, Napoleón y Thomas Jefferson, entre otros.

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August 3, 2010 at 07:01 Comment (1)

Hollywood se rinde a Rockwell

En  la nevera de mi casa en Washington tengo un imán con el cuadro “Freedom from Want” del pintor-ilustrador Norman Rockwell (1894-1978), que muestra a la típica familia americana sentada a la mesa alrededor del pavo del día de Acción de Gracias.

El imán lo compramos cuando estuvimos visitando el Museo Norman Rockwell en Stockbridge (Massachusetts), una visita imprescindible para todos los que estéis por la zona y queráis ver la obra de uno de los ilustradores que mejor ha retratado la América blanca con ironía y humor.

Ahora Rockwell vuelve a estar de actualidad en Washington con una exposición del Museo de Arte Americano titulada Telling Stories: Norman Rockwell from The Collections of George Lucas and Steven Spielberg(Contando historias: Norman Rockwell de las colecciones de George Lucas y Steven Spielberg). Os recomiendo a todos aquellos que estéis o visitéis DC que no os perdáis esta exposición.

El director de “La Guerra de las Galaxias” y el de “E.T.” comparten una pasión: coleccionar cuadros de Rockwell, cuya obra consideran que evoca el amor por la patria, los valores provincianos, la niñez inocente, los héroes de andar por casa y las ironías de la vida.

Durante décadas los cuadros de la colección de Lucas y Spielberg habían permanecido ocultos al público. Por ejemplo, Spielberg los utilizaba para decorar las paredes de su productora en Los Ángeles. Ahora, por primera vez, se exhiben 57 de los cuadros de las colecciones de estos dos cineastas en un museo.

Cada ilustración de Rockwell cuenta una historia como si fuera un fragmento de un storyboard o guión gráfico, como el que utilizan algunos cineastas antes de filmar una película. Rockwell, que publicó gran parte de su obra en las portadas de la revista The Saturday Evening Post, es un maestro de contar historias con una sola imagen, capta el momento como un cineasta encuadra una escena.

El pintor preferido de Spielberg y Lucas muestra una América idealizada, como la que nos mostró Hollywood en blanco y negro, que quizá nunca existió, pero que muchos anhelan. Es una América en la que los niños juegan en la calle sin peligro, los policías son buenos, los doctores atienden sin prisa a sus pacientes, los alumnos respetan a sus profesores, las familias están unidas…

Algunos críticos ven reminescencias rockwellianas en las películas de Lucas y Spielberg: “American Graffiti” (el small-town America y la adolescencia),”E.T.” (la infancia), “Indiana Jones” (la aventura) y “La Guerra de las Galaxias” (el caballero y la dama).

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July 22, 2010 at 17:21 Comments (0)

300 escalones hasta “La Apoteosis de Washington”

Con 39 grados centígrados de máxima en Washington, DC, el pasado martes quizá no era el mejor día para subir los 300 escalones que llevan a lo más alto de la cúpula del Capitolio. Nos dijeron que iba a ser un auténtico infierno – “Esta es la última oportunidad que tenéis para beber agua antes de subir a la cúpula”, nos advirtió nuestro cicerone-, pero al final no fue para tanto. Eso sí, hoy tengo bastante agujetas de subir y bajar escalones.

Aunque hacía mucho calor en el interior de la cúpula, mereció la pena subir para poder ver de cerca el fresco de La Apoteosis de Washington” de Constantino Brumidi, que decora la Rotonda del Capitolio, y disfrutar de Washington  a vista de pájaro.

Cuando haces el tour turístico del Capitolio tienes que conformarte con ver el fresco de Brumidi (1805-1880), desde el suelo de la Rotonda (la sala donde en el libro de Dan Brown “El símbolo perdido” encuentran la mano, amputada y tatuada con símbolos, del masón Peter Solomon). Si te pica la curiosidad, los detalles del fresco los tienes que mirar en fotografías.

Sólo puedes hacer el tour de la Cúpula si vas acompañado de un empleado del Congreso. Antes de subir, tienes que firmar un papel en el que dice que subes por tu propio riesgo y que si tienes un accidente no demandarás al Capitolio.

Cuando visitas el Capitolio te sorprende descubrir que la cúpula que corona el edificio no era la cúpula original. La primera cúpula databa de 1824 y era obra del arquitecto Charles Bulfinch.

Con la ampliación del Capitolio, la cúpula de Bulfinch se quedó pequeña. Para que el edificio no quedase desproporcionado decidieron construir una nueva. De paso, se evitaba correr el riesgo de que la cúpula fuera devorada por las llamas, ya que la estructura de la cúpula de Bulfinch estaba hecha de madera recubiera de cobre.

La cúpula de Bulfinch se desmontó en otoño de 1856 y se cubrió la rotonda con un tejado provisional. La nueva cúpula, de hierro fundido, es obra del arquitecto Thomas U. Walter, que también se encargó de ampliar el edificio.

La construcción de la nueva cúpula no se vio interrumpida por el estallido de la Guerra Civil en 1861.  En diciembre de 1863, se colocó la Estatua de la Libertad en lo más alto de la cúpula del Capitolio, la guinda al edificio más imponente de Washington.

De la cúpula original queda parte del tambor, que se puede ver al inicio la visita. Unas empinadas escaleras de hierro situadas entre la cúpula interior y exterior te llevan primero a la altura donde está el friso de la Rotonda del Capitolio y después hasta el fresco que decora la cúpula.

En el interior, se encuentra el fresco de “La Apoteosis de Washington”, que está pintado a 54,8 metros del suelo y ocupa una superficie de 433 metros cuadrados. Para pintar las figuras de 4,5 metros de alto que forman parte del fresco, Brumidi, un artista italiano que trabajó en el Vaticano y emigró a Estados Unidos, sólo utilizó unos andamios con tablones de maderas, según nos explicó el guía.

En el fresco se puede ver a George Washington, primer presidente de Estados Unidos y masón, ascendiendo a los cielos, junto a las diosas Libertad y Victoria. Rodeando a estos tres personajes centrales hay trece mujeres, que simbolizan los trece estados originales de Estados Unidos.

Brumidi pinta al primer presidente de Estados Unidos como un dios, al héroe de la la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos ascendiendo a los cielos.

Alrededor del grupo central encabezado por Washington, Brumidi pintó seis grupos de personas que representan la Guerra,  la Ciencia, la Marina, el Comercio, la Mecánica y la Agricultura.

Pero lo mejor de la visita de la cúpula del  Capitolio fue poder disfrutar de una vista de 360 grados de la ciudad desde el edificio más emblemático de Washington. Un privilegio que pocos tienen.

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July 7, 2010 at 22:03 Comments (0)

Ojo, recién pintado

Un advertencia a los turistas que visiten Washington, DC, este verano: No podrán inmortalizar con sus cámaras la Cúpula del Capitolio y tendrán que conformarse con comprarse una postal, a no ser que quieran pegar en su álbum la fotografía de unos andamios.

A partir de esta semana y hasta el próximo mes de noviembre, la Cúpula del Capitolio estará cubierta de andamios. ¿La razón?  Van a pintar de blanco la Cúpula, según anunció el Arquitecto del Capitolio  (a pesar de su nombre no es el arquitecto del edificio sino es el nombre que recibe la agencia federal responsable del mantenimiento, funcionamiento, desarrollo y conservación del complejo del Capitolio).

La última que la pintaron fue en 2002, aunque cada año comprueban si hay grietas en el edificio para repararlas.

El Arquitecto del Capitolio, Stephen Ayers, recordó en un comunicado que “la Cúpula del Capitolio de Estados Unidos es icónica y el símbolo más reconocible de nuestro Gobierno. En 1793 el presidente Washingto insistió durante la construcción del edificio del Capitolio que éste reflejara la permanencia de nuestro gobierno federal”.

La Cúpula del Capitolio,  diseñada por el arquitecto Thomas Walter, fue construida con hierro fundido entre 1855 y 1866. La estatua de la Libertad, que corona el edificio, fue instalada en 1863.

Esta es la segunda cúpula que se construyó. La Cúpula original fue diseñada por Charles Bulfinch, tercer Arquitecto del Captiolio. Con la ampliación del del Capitolio decidieron construir una cúpula nueva porque estéticamente no quedaba bien proporcionado el edificio con la cúpula original.

 

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June 24, 2010 at 11:12 Comments (0)

Glen Echo Park: un viaje en el túnel del tiempo

Nueva York tiene Coney Island, el legendario parque de atracciones de Brooklyn, y Maryland tiene Glen Echo Park.

El domingo hicimos un viaje en el túnel del tiempo y visitamos Glen Echo Park, un antiguo parque de atracciones abandonado en 1968, que  ahora ha sido restaurado parcialmente y que forma parte de la red de parques nacionales de Estados Unidos.

Glen Echo Park, situado en la localidad de Glen Echo (Maryland), abrió sus puertas en 1891 como una Asamblea Nacional Chautauqua.

El Chautauqua ( se pronuncia “sha- TAW- kwa”) era un movimiento de educación para adultos que se extendió por la America rural y que fue muy popular a finales del siglo XIX y principios del XX.  Allí enseñaban a los estadounidenses ciencias, bellas artes, lengua y literatura.

A principios de siglo XX se convirtió en un parque de atracciones – con montaña rusa, coches de choque, tiro al blanco, carrusel, salón de baile, piscina, etc- y fue muy popular hasta que cerró sus puertas en 1968, víctima de los cambios en la sociedad estadounidense.

Tres años más tarde, el Gobierno federal compró la tierra y lo convirtió en un parque nacional. Queriendo recuperar el espíritu Chautauqua, el Servicio de Parques Nacionales colabora con artistas y organizaciones culturales y artísticas para ofrecer ahora una amplia gama de programas culturales y educacionales.

Glen Echo Park, situado a 20 minutos del centro de Washington,  también fue escenario de la lucha de los derechos de los afroamericanos. Al igual que muchas atracciones en el área de Washington, Glen Echo era un parque de atracciones sólo para blancos. En junio de 1960, un grupo de estudiantes universitarios hizo una sentada en el carrusel y arrestaron a cinco estudiantes negros. Estos hechos provocaron protestas durante semanas en el parque hasta que en la temporada de 1961 Glen Echo Park abrió sus puertas a personas de todas las razas.

La única atracción que queda en pie es el carrusel, construido en los años 20 por el fabricante de tiovivos Dentzel Carousel Company. Tiene 40 caballos, dos carros, cuatro conejos, cuatro avestruces, un león, un tigre, una girafa y un ciervo, colocados en tres círculos concentricos.  Este carrusel fue rescatado gracias a  una iniciativa popular en los años 70. Es uno de los 135 carruseles antiguos que funcionan en Estados Unidos y uno de los pocos que está en su ubicación original.

A mi hija de tres años le hizo mucha ilusión volver a montar en un tiovivo porque cuando vivíamos en Nueva York solíamos ir al de Central Park y en Washington sólo habíamos montado  una vez en el que hay en el National Mall.

También estuvimos mi hija y yo bailando con un grupo de americanos en “el baile para familias” (5 dólares la entrada para los mayores de cuatro años) en el Bumper Car Pavilion, donde antiguamente estaba la pista de los coches de choque. Y vimos a parejas bailar bailes de salón con orquesta en vivo en el Spanish Ballroom, con capacidad para 1.800 bailarines. En la entrada, había un cartel que advertía que estaba prohibido entrar con armas en el salón de baile.

El Glen Echo Park, que destaca por sus edificios Art Deco, también cuenta con un teatro de marionetas y un museo para niños. Volveremos.

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June 21, 2010 at 22:12 Comments (0)

Un Martin Luther King “made in China” amenazado por la crisis griega

Esta semana me ha sorprendido una noticia que ilustra la teoría del efecto mariposa (el aleteo de las alas de una mariposa puede sentirse al otro lado del mundo).

El otro día recibí un e-mail de la fundación que se encarga de construir el Memorial a Martin Luther King en Washington. “Tenemos una emergencia entre manos y espero que pueda ayudarme”, decía.

La emergencia era que las 159 bloques de granito que forman la llamada “Stone of hope” (piedra de la esperanza), una de las piezas centrales del monumento, se encontraban atascadas en un puerto chino.

¿La razón? Grecia se había ofrecido a transportar gratuitamente las piedras desde China, pero, tras el estallido de la crisis económica griega, el gobierno de ese país suspendió la operación.

La llamada de socorro surtió efecto. Los estadounidenses hicieron donaciones para evitar que las piedras del monumento a Martin Luther King se quedaran en China y llegaran lo antes posible a Washington. Gracias a las donaciones, las piedras serán transportadas la primera semana de julio. En un principio, estaba previsto que llegaran en mayo.

Será la primera ocasión en la que un monumento del National Mall estará dedicado a una persona que no ha sido presidente de Estados Unidos. Martin Luther King compartirá espacio con Lincoln, Jefferson y Washington.

Delante del monumento a Lincoln fue donde King pronunció su famoso discurso “I have a dream” (Tengo un sueño), que fue un punto de inflexión en la lucha por los derechos de los afroamericanos en este país.

¿Pero qué hacen las piedras del monumento a Martin Luther King en China?

El diseño del momumento ha sido realizado por la firma de arquitectos ROMA de San Francisco. En enero de 2007, la fundación anunció que el artista chino Lei Yixin sería el encargado de esculpir la pieza central del memorial, es decir, tanto la estatua de Martin Luther King como la llamada “Piedra de la esperanza”.

Activistas pro derechos humanos criticaron que el elegido fuera Lei Yixin, porque este artista chino había esculpido la estatua de Mao Zeodong y porque no querían que el gobierno chino invirtiera dinero en el proyecto.

Muchos estadounidenses también criticaron que para realizar el Memorial se utilizaran bloques de granito chino en vez de estadounidense. Pero, por lo visto, el granito chino es de mejor calidad.

Así que finalmente Washington contará con un Martin Luther King “made in China” que será no sólo un monumento a este activista de los derechos humanos, sino también un símbolo de la economía globalizada.

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June 15, 2010 at 20:14 Comments (0)

Las Giraldas de Miami

Cuando vivía en Londres, fui con un compañero de piso sevillano que acaba de mudarse a la ciudad a ver el Big Ben. El sevillano se quedó un poco decepcionado al ver el famoso reloj londinense y exclamó: “Pero si es más chico que la Giralda”.

Me he acordado de esta anécdota en mi viaje a Miami. Resulta que la Giralda está más cerca de lo que pensaba y yo sin enterarme.

En Miami hay dos Giraldas: la torre del hotel de lujo Biltmore en Coral Gables es una casi réplica de la torre de la Catedral de Sevilla y el diseño de la llamada Freedom Tower (Torre de la Libertad), donde hay un museo cubano, está inspirado también en el campanario sevillano.

La Giralda de Sevilla

Freedom Tower en Miami

Hotel Biltmore en Coral Gables

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May 12, 2010 at 22:06 Comments (0)

De hotel Art Deco en hotel Art Deco y tiro porque me toca

Una de las cosas que más me gusta de Miami Beach son sus hoteles Art Deco en primera línea de playa, situados a lo largo de Collins Avenue y Ocean Drive.

Es un milagro que hayan sobrevivido a la especulación inmobiliaria y que no los hayan derribado para construir bloques de apartamentos horrorosos, como en la costa española.

El distrito Art Deco de Miami es, junto a sus hermosas playas y la fiesta continúa, una de los reclamos turísticos de Miami Beach.

Sin embargo, el hecho de que el distrito Art Deco se haya convertido en un imán de turistas es relativamente reciente, según nos contaba un profesor catalán de la Universidad de Miami, que lleva treinta años viviendo en Coral Gables.  Antes nadie se fijaba en ellos, ahora muchos turistas que visitan Miami hacen la ruta arquitectónica de los hoteles Art Deco.

Y la culpable de este cambio, tiene nombre y apellidos: Barbara Baer Capitman, fundadora de la Miami Design Preservation League (MDPLy a la que en Miami la llamaban “la madre del Art Deco”. Capitman logró en 1979 que el gobierno federal declara 1.200 edificios Art Deco en South Beach distrito histórico nacional.

Entre los hoteles Art Deco destacan el Park Central, el Beacon, el Colony, las Waldorf Towers, el Cardozo (ahora propiedad de la cantante Gloria Esfefan), el Breakwater, el Clevelander, el Leslie y el hotel Cavalier.

El Art Deco de Miami es una variente tropical del estilo Art Deco que hizo furor en los años 20-30 en todo el mundo. El boom inmobiliario de Miami en los años 30 coincidió con la segunda fase del Art Deco llamada ”Streamline Moderne”, una etapa que comenzó con el crack del 29 y terminó coincidiendo con el inicio de la segunda Guerra Mundial. “Era un estilo menos decorativo, un reflejo más sobrio de la Gran Depresión”, explica la MDPL en su web.

Si os fijáis bien, los hoteles Art Deco de Miami están pintados con colores pastel. Sin embargo, originalmente no fue así. Estaban pintados de blanco o de gris y los detalles del edificio no se apreciaban bien.

El artista Leonard Horowitz, amigo de Barbara Capitman, pintó en los años 80 los adornos de la fachadas de muchos edificios Art Deco con lo que él llamaba los colores de South Beach: hierbabuena, magenta, rosa de concha de mar, melocotón, lila, azul pálido, rosa pálido y mandarina. Muchos puristas se llevaron las manos a la cabeza.

“El momento en el que Leonard creó la paleta (de colores) para South Beach fue como el momento en la película El Mago de Oz cuando todo pasa de blanco y negro a color”, explica Steve Gaines en su libro sobre Miami “Fool’s Paradise. Players, poseurs and the culture of excess in South Beach” (Si os interesa saber más cosas sobre el boom inmobiliario de Miami o venís de turismo os lo recomiendo leer, al igual que su otro líbro sobre el mundo inmobiliario de Nueva York “The Sky’s the limit“).

Los diez principales arquitectos de hoteles Art Deco de Miami son:

1.- Henry Hohauser: Park Central, Colony, Edison, Cardozo, Governor, Essex, Wester, Century, Taft

2.- Albert Anis: Clevelander, Waldorf, Avalon, Majestic, Abbey, Berkeley Shore, Olympic

3.- Anton Skislewicz: Breakwater, Kennmore

4.- L. Murray Dixon: Tiffany, Palmer House, Fairmont, Tudor, Senator, St. Moritz

5.- Igor B. Polevitsky: Shelborne

6.- Roy F. France: Cavalier

7.- Robert Swartburg: Delano, The Marseilles.

8.- Kichnell & Elliot: Carlyle

9.- Henry O. Nelson: Beacon

10.- Russell Pancoast: Bass Museum.

P.D. Si os interesa el Art Deco, pero Miami os pilla un poco lejos, podéis descubrir en este blog el Madrid Art Deco.

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May 11, 2010 at 12:31 Comments (0)

La piscina de Esther Williams y Tarzán

En Coral Gables, un municipio de clase media-alta al suroeste de Miami (Florida), fuimos a ver la “Venetian Pool(piscina veneciana), en la que nadaron la actriz Esther Williams y el actor Johnny Weismuller, antes de que Hollywood lo convirtiera en Tarzán.

La piscina veneciana, construida en los años 20 y considerada por muchos la piscina más bonita del mundo, es una de las principales atracciones de Coral Gables, un municipio de casas de inspiración mediterránea que surgió del sueño del promotor George Merrick.

Si visitáis la zona, no os confundáis, como al principio nos ocurrió a nosotros, con la piscina del hotel de lujo Biltmore, que, aunque es también es muy bonita, no es la famosa piscina veneciana de Coral Gables.

Me hubiera gustado emular a Esther Williams y Tarzán y hacerme unos largos – sobre todo ahora que me he apuntado a clases de natación en Bethesda para hacer un poco de deporte y mejorar mi estilo-, pero el día que fuimos todavía no había empezado la temporada. Así que me quedé con las ganas y tuve que conformarme con hacer unas fotos desde la verja para el blog.

La piscina, restaurada en 1989 y que cada noche rellenan con 820.000 galones (unos tres millones de litros, como una piscina olímpica) de agua fresca, fue obra del artista Denman Fink, tío de Merrick, y del arquitecto Phineas Paist, que se encargaron de trasladar Venecia a Miami imitando sus canales.

Entrar en la piscina cuesta 10,50 dólares para los mayores de 13 años y 6 dólares a los niños entre 3 y 13 años si no eres residente de Coral Gables. Los niños menores de tres años no pueden entrar.

No olvidéis el bañador la próxima vez que vayáis a Miami y me contáis que tal os ha sentado el bañito en la piscina veneciana.

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May 6, 2010 at 07:24 Comments (4)

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