Daily Juez

Irene: mucho ruido y pocas nueces

El huracán Irene, que comenzó como un huracán de categoría 3 en el océano Atlántico y  bajó a categoría 1 cuando tocó tierra el sábado en Carolina de Norte, se convirtió en tormenta tropical a su paso hoy por la ciudad de Nueva York.

La fuerza de los vientos fue inversamente proporcional a la cobertura mediática. A medida que los vientos bajaban de intensidad, las televisiones aumentaban su cobertura del huracán a su paso por la costa este de Estados Unidos con retransmisiones en directo 24 horas al día, mapas del avance del Irene, indicador de vientos en tiempo real y reporteros con chubasqueros desafiando el huracán y poniendo al mal tiempo buena cara.

Al final el Irene no fue para tanto. Mucho ruido y pocas nueces.

Ahora estamos esperando el primer balance que hagan las autoridades locales del huracán. De momento, hay dos millones de personas evacuadas, unas 4,5 millones de personas se han quedado sin luz, hay calles inundadas, árboles caídos y casas destrozadas y diez personas han muerto durante el huracán.

La noche la pasamos tranquilos en Washington. Tal y como os conté en el mi anterior post, habíamos colocado los colchones en el hall y en el pasillo para dormir lo más alejado de las ventanas por si el viento las rompía. Al final sólo tuvimos mucha lluvia y viento y pudimos dormir toda la noche a pierna suelta. No nos hemos quedado sin luz y tenemos agua e internet. Mis hijos estaban muy contentos esta mañana al descubrir que el huracán no se había llevado sus juguetes volando.

, , , , , , , , ,
August 28, 2011 at 3:04 pm Comments (0)

Zweigelt, pa amb tomàquet, queso francés y tortilla española antes de la llegada del Irene

Esta noche hemos cenado tortilla española, pa amb tomàquet, queso francés y vino austriaco antes de la llegada del huracán Irene. Quién sabe si mañana tendremos luz o agua y si podremos cocinar, así que esta noche hemos decidido cenar bien a la espera de lo que pueda ocurrir mañana.

Tenemos la sensación que se está exagerando mucho con las consecuencias del huracán, pero por si acaso”nos preparamos para lo peor, esperando lo mejor”, como repiten una y otra vez otra vez las autoridades locales.

Como nuestro apartamento está lleno de ventanales en todas las habitaciones, hemos decidido poner tres colchones en el hall y en el pasillo de casa para dormir lo más alejados posibles de las ventanas y estar más seguros en caso de que el viento rompa alguna ventanas.

También hemos hecho una maleta pequeña en caso de que tengamos que irnos a otro sitio, hemos llenado la bañera para tener agua, tenemos comida y agua en casa y tenemos los faroles de camping preparados por si se va la luz. En el momento en el que escribo estas líneas más de 500.000 personas se han quedado sin luz en Maryland, el estado en el que vivo, algunos de ellos en mi vecindario. De momento, tenemos luz e internet, pero no sabemos como estará la situación mañana, así que esta noche recargaremos los móviles y el portátil porque a ver cómo enviamos si no mañana la crónica al periódico.

Durante todo el día ha llovido mucho y desde hace un par de horas y a medida que avanza hacia aquí el huracán Irene el viento ruge  con fuerza y de vez en cuando hace vibrar las ventanas.

Marc estuvo esta tarde dando una vuelta por Washington y la situación era normal. Los supermercados estaban bien abastecidos. La gente estaba haciendo las últimas compras antes de la llegada del Irene. La librería Politics and Prose cerraba a las siete, tres horas antes de lo habitual.

Hasta mañana.

Obama visita el centro de operaciones de FEMA en Washington antes de la llegada del huracán Irene

, , , , , , ,
August 28, 2011 at 2:52 am Comments (0)

Esperando al huracán Irene en el Irene

¿Quién dijo que Washington es una ciudad aburrida? Tras el terremoto del pasado martes, este fin de semana esperamos la llegada del huracán Irene a la costa este de Estados Unidos. Curiosamente el edificio en el que vivo se llama Irene. Así que me toca esperar al huracán Irene en el Irene. Esperemos que este ciclón tropical deje en paz a su tocaya y no cause desperfectos en el edificio.

Esta tarde he ido a comprar alguna cosas básicas para estar preparados para el huracán. Mi marido ya había comprado agua el día anterior, así que en mi lista de la compra había velas, cerillas, linternas y comida para pasar el fin de semana.

Una de las cosas que más preocupa a la gente de la zona es quedarse sin luz durante varios días. Con frecuencia, cuando hay una tormenta fuerte en la zona, se suelen quedar sin luz miles de personas durante horas o incluso días. Una de las razones es que el tendido eléctrico no está enterrado sino que va por postes, por lo que cada vez que que hay una tormenta y se cae una rama de un árbol sobre unos cables eléctricos hay cortes de luz. Por eso el paso del huracán ha avivado los temores a que nos quedemos sin luz varios días.

Una de mis prioridades esta tarde era encontrar linternas por si se va la luz. En la primera tienda a la que fui, no quedaban linternas (nos dijeron que llegaban al día siguiente a las 7:30 de la mañana). Compré velas y cerillas. Al lado había otra tienda que anunciaban que en media hora iban a recibir faroles de camping. Así que me quedé ahí a hacer cola. Cuando llegaron los faroles, la gente se abalanzó sobre ellos. Nadie quería quedarse sin su farol, teniendo en cuenta que encontrar  linternas era bastante difícil. Varias personas habían preguntado en varias tiendas y no había manera de encontrar linternas por ninguna parte. Así que decidí comprar dos faroles (funcionan con ocho pilas D y en teoría duran 60 horas cada uno): uno para la habitación de los niños y otro para nosotros.

Luego fui al supermercado a comprar comida. Esperaba encontrarme estantes y estantes vacíos, como cuando cayó hace dos años una gran nevada que dejó Washington paralizado durante una semana, pero, al final, no fue para tanto. Lo único que no quedaba era agua. Los que habían llegado antes que yo salían del supermercado con el carrito lleno de botellas y bidones de agua.

La gente también está llenando el depósito del coche en caso de que haya que evacuar la ciudad y sacando dinero del banco para tener dinero en efectivo en caso de que haya cortes de luz y no funcionen las tarjetas de crédito ni los cajeros automáticos. También he visto a mucha gente comprando vino y cerveza para pasar el fin de semana.

El huracán también provoca reuniones familiares improvisadas. Mi vecina me contaba que un sobrino suyo llegaba esta noche a su casa porque le habían evacuado de Carolina de Norte y que su nieta vendría al día siguiente de Nueva York. Quedarse en Washington, al estar en el interior, es menos peligroso que permanecer en las zonas costeras.

De todas formas, a mi me da la sensación que los medios de comunicación y los políticos están exagerando mucho con el huracán Irene y que al final no será para tanto.

Los medios de comunicación saben que durante varios días tendrán audiencia garantizada y están creando alarmismo. El huracán se dirige además a la zona -Washington y Nueva York- donde hay  probablemente más periodistas por metro cuadrado del mundo.

Y los políticos saben que se juegan la reelección con el Irene. Nadie quiere que les echen la culpa si pasa un huracán como el Katrina y deja una ola de destrucción y muerte a su paso. Así que todos prefieren gritar qué viene el lobo y curarse en salud, aunque luego se les quede cara de tontos  y no pase nada como en el 2008 con el Gustav.

“Esperamos lo mejor. Estamos preparados para lo peor” es la frase más repetida estos días en la costa este de Estados Unidos.

Os mantendré informados de cómo evoluciona la situación.

, , , , , , , , , , , , , , , , , ,
August 27, 2011 at 5:44 am Comments (0)

Terremoto en DC

DC rocks. Al menos está tarde lo ha hecho. Un terremoto de magnitud 5,8 en la escala Richter ha sacudido la costa este de Estados Unidos.  El epicentro estaba en el estado de Virginia, a 140 kilómetros de Washington. El terremoto se ha sentido desde Carolina del Sur hasta Canadá.

Los que vivimos en  la costa este nos hemos llevado un buen susto porque en esta zona no suelen haber terremotos, pues es más habitual que los haya en la costa oeste.  Por suerte no ha habido que lamentar ni heridos ni daños materiales considerables.

Cuando ocurrió el terremoto Marc y yo estábamos escribiendo para nuestros respectivos periódicos la crónica sobre la decisión de un juez de Nueva York de desestimar los cargos presentados contra el ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, por intento de violación de una empleada de la limpieza de un hotel de Nueva York. De repente el suelo comenzó a temblar y tuvimos que dejar las crónicas a medias.

Salimos corriendo por la casa para comprobar que los niños estaban bien. Estaban en la sala de juegos. Menos mal que esta semana estaban de vacaciones porque no hubiéramos estado tranquilos hasta que hubiéramos ido a recogerles a la guardería. Mi hija mayor, de cuatro años y medio, estaba asustada, pero el pequeño, que tiene dos años y medio y es un terremoto, no. No sé si se enteró bien de lo que había pasado.

Después del terremoto y ante el temor de que hubiera nuevas réplicas, cogimos a los niños (a los pobres les bajamos descalzos con las prisas y el pequeño iba en pañales) y decidimos bajar por las escaleras (17 pisos con ellos en brazos) a la calle. No nos sentíamos muy seguros en el piso 17.

La mayoría de las personas que viven en nuestro edificio se quedaron dentro. Los que bajamos a la calle comentábamos donde estábamos cuando ocurrió el terremoto y el susto que nos habíamos dado con el temblor. Era el primer terremoto de nuestras vidas.

Marc volvió a casa a buscar los ordenadores y mi móvil, que con las prisas me lo había olvidado en casa. Por el camino, se encontró con nuestra vecina y le contó que ni su marido ni ella se habían enterado que había habido un terremoto. Más tarde subí yo para coger algo de comer para los niños y para nosotros.

Al final pudimos acabar las crónicas de Strauss-Kahn tranquilamente en la salón común que hay en la planta baja de nuestro edificio y nos tocó también escribir otra noticia del terremoto. Gajes del oficio.

P.D. En mi edificio han distribuido una hoja con recomendaciones de FEMA sobre qué hacer en caso de que haya otro terremoto.

, , , , , , , , , , , , , , , ,
August 24, 2011 at 2:42 am Comments (0)

La otra Guerra Civil

Si en España muchos piensan que 75 años después del inicio de la Guerra Civil española es hora de pasar página, aquí en Estados Unidos hay gente que no está dispuesta a pasar página 150 años después del inicio de su guerra civil (1861-1865).

El otro día estuve en Manassas (Virginia, Estados Unidos) en la reconstrucción de una de las primeras grandes batallas de la Guerra Civil estadounidense, que dividió el país en dos y dejó 620.000 muertos.

Fue una experiencia muy interesante, a pesar del calor que pasamos (había una ola de calor en el área de Washington y hacía unos 40 grados centígrados con una sensación térmica de 45 grados).

Los hombres iban vestidos con trajes de soldados confederados y de la Unión y las mujeres con trajes al estilo “Lo que el viento se llevó” (Los pobres sudaban la gota gorda dentro de esos trajes de época). Reproducían escenas de la vida cotidianas en los campamentos y de las batallas de la Guerra Civil.

Me pareció curioso constatar que la Guerra Civil sigue dividiendo a los estadounidenses un siglo y medio después. Uno de cada cuatro estadounidenses simpatiza más con la causa confederada que con la de la Unión. En el caso de los blancos sureños, cuatro de cada diez simpatiza más con los confederados.

Una de las cuestiones más controvertidas es la de cuál fue la causa de la Guerra Civil estadounidense: ¿la esclavitud o la defensa de los derechos de los estados frente al intervencionismo del Estado federal? El 52% de los estadounidenses considera que los líderes confederados querían separarse para mantener la legalidad de la esclavitud, mientras que el 42% opina que la esclavitud no fue la principal razón por la que esos estados declararon la secesión.

Esta división de la sociedad es palpable sobre el terreno en el campo de batalla de Manassas. Unos siguen defendiendo a los confederados, otros defienden a los unionistas. Unos se niegan a admitir que el esclavismo fue la causa de la Guerra Civil, otros señalan con el dedo acusador a los vecinos del sur.

Otros ven el conflicto como algo romántico al estilo “Lo que el viento se llevó”. Para ellos no hubo ni buenos ni malos, sino patriotas en ambos bandos que luchaban por lo que entendía ellos que era la libertad.


, , , , , , , , , , ,
August 22, 2011 at 4:16 pm Comments (0)

El nacimiento del Tío Sam

A menudo hablamos del Tío Sam para referirnos a Estados Unidos y al gobierno estadounidense.

Pero ¿existió en realidad el Tío Sam? ¿Quién era? ¿Cuando empezó a utilizarse su figura como personificación nacional de Estados Unidos?

La imagen y el nombre de Tio Sam nacieron por separado.

El uso de la expresión Tío Sam se remonta a la Guerra de 1812, también conocida como Guerra anglo-estadounidense de 1812, una guerra que enfrentó a Estados Unidos contra el Reino Unido y sus colonias canadienses.

En la localidad de Troy, estado de Nueva York, vivía un comerciante llamado Sam Wilson, al que todo el mundo llamaba Tío Sam. Wilson suministraba raciones de carne al Ejercito con las siglas U.S. de Estados Unidos estampadas en los paquetes. Haciendo un juego de palabras con Uncle Sam y U.S. los soldados empezaron a llamar a sus raciones “la carne del Tío Sam”. Los periódicos empezaron más tarde a hablar del Tío Sam para referirse a la propiedad del Gobierno estadounidense y así fue como nació la personificación nacional de Estados Unidos.

En 1961, el Congreso de Estados Unidos aprobó una resolución reconociendo a Sam Wilson de Troy como padre del símbolo nacional de los Estados Unidos. El Tío Sam tiene dos estatuas: una en Arlington (Massachusetts), su lugar de nacimiento, y otra en Troy, la ciudad del estado de Nueva York en la que vivió gran parte de su vida.

Pero cuando pensamos en el Tio Sam todos tenemos en la cabeza la imagen creada por el ilustrador James Montgomery Flagg, autor del famoso poster de reclutamiento “I want you for U.S. Army” (Te quiero para el ejército americano). Flagg lo pintó en 1917 para animar a los estadounidenses a luchar en la primera Guerra Mundial. Más de cuatro millones de posters se imprimieron durante el conflicto. El poster también fue muy difundido durante la segunda Guerra Mundial.

El Tío Sam aparecía en el poster como un anciano de raza blanca, de gesto serio, pelo blanco, barba de chivo, nariz aguileña, con ropas con los colores de la bandera americana y un sombrero de copa con una cinta con estrellas.

Poster del Tío Sam del ilustrador James Montgomery Flagg

Estatua del Tío Sam en Troy, estado de Nueva York

Estatua del Tío Sam en Arlington, Massachusetts

, , , , , , , , , , , , , , ,
August 12, 2011 at 11:40 pm Comments (0)

Distrito de Culémbia

Durante cuatro días, Washington, DC, se convirtió en el Distrito de Culémbia con motivo de la llegada de los jugadores del Barca a la capital de Estados Unidos. Para los que no lo hayáis pillado Culémbia es un juego de palabras entre Distrito de Columbia, el nombre con el que también se conoce a Washington, y culé, como se llaman a los aficionados del FC Barcelona. He robado la idea del título a los de la Peña del Barca de DC.

El jueves tuve un día cargadito de Barca: rueda de prensa en el hotel Ritz Carlton con los jugadores Xavi y Piqué; acto en el Newseum con el fundador de Microsoft Bill Gates, el entrenador Pep Guardiola y el presidente del Barca Sandro Rosell para presentar su alianza contra la polio e inauguración oficial de la Peña del Barca en DC.

Y logré sobrevivir. Todo un mérito teniendo en cuenta que soy del Real Madrid… imagino que al estar casada con uno del Barca estoy ya inmunizada. Eso sí, me miraban un poco raro los periodistas catalanes cuando decía que era del Madrid.

Pero la gran protagonista de la jornada fue la Copa de Europa, que, por primera vez, volaba a Estados Unidos de la mano del Barca. La gente hacía cola en el pub donde se reúne la peña para fotografiarse con la “orejona”.  No todos los días uno puede fotografiarse con la Copa de Europa y menos a este lado del charco.

El Manchester United se tomó el sábado la revancha de la pasada final de la Copa de Campeones y ganó por dos goles a uno al FC Barcelona en el FedEx Field en un partido de pretemporada.

Y el domingo los jugadores del Barca participaron en un partido benéfico en el Kastles Stadium, donde Guardiola y Zubizarreta se calzaron otra vez las botas, al igual que el jugador de Los Angeles Lackers, Kobe Bryant.

A pesar de que el fútbol no es el deporte rey en Estados Unidos, quedó claro que hay muchos culés y fans del Manchester United en el área de Washington. Más de 80.000 personas llenaron el estadio FedEx para ver jugar a dos de los mejores equipos de fútbol del mundo (por detrás del Madrid, claro).

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
August 5, 2011 at 3:27 am Comments (0)