La ciudad de Washington celebró anoche hasta altas horas de la madrugada delante de la Casa Blanca la muerte del enemigo número uno de Estados Unidos: Osama Bin Laden.
Washingtonianos y turistas se dieron cita en el número 1.600 de Pennsylvania Avenue para vivir un momento histórico en la capital estadounidense: el anuncio por parte del presidente Barack Obama de la muerte del terrorista más buscado del mundo, diez años después de los atentados terroristas del 11-S.
No faltaron los pitidos de los coches ni los gritos de júbilo ni las banderas estadounidenses ni los cantos del himno nacional en una noche de patriotismo en la que todos se sentían orgullos de ser americanos. Muchos recordaran este día al igual que muchos nunca olvidarán dónde estaban en el momento en el que cayeron las Torres Gemelas.
Aquí os dejo unas fotos que he hecho de gente celebrando la muerte de Bin Laden delante de la Casa Blanca.
El anuncio de la muerte del terrorista Osama Bin Laden por parte del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, me ha dejado sin vacaciones. Cuando faltaban unas horas para que despegara mi avión a Québec, Obama anunció en televisión la muerte del enemigo número uno de Estados Unidos. Así que, por gajes del oficio, hemos tenido que anular el viaje y nos quedamos en Washington para poder contar la noticia.
En el momento que escribo estas líneas, la muerte de Bin Laden se está celebrando por todo lo alto enfrente de la Casa Blanca, donde se están concentrado muchos estadounidenses con banderas para celebrar una gran victoria, aunque sea simbólica, en la guerra contra el terrorismo.
La muerte de Bin Laden supone una gran victoria para Obama, que se ve reforzado en su papel de “comandante en jefe”. Cuando están a punto de cumplirse diez años de los atentados del 11-S, Obama puede apuntarse una victoria histórica que su antecesor, George W. Bush, no logró durante su presidencia y decir al fin “misión cumplida”.
En Estados Unidos, les encantan las teorías de la conspiración, desde quién asesino a John F. Kennedy hasta los atentados terroristas del 11-S, pasando por si Obama no nació en Hawai, sino en Kenia, el país de origen de su padre, o en Indonesia, donde se fue a vivir con su madre y su marido cuando era pequeño. A los que creen que Obama es un presidente ilegítimo porque no es ciudadano americano de nacimiento se les conoce en Estados Unidos con el nombre de “birthers”.
Llevan más de cuatro años dando la matraca con el tema y, la verdad, es que el tema ya cansa porque diga lo que diga Obama y la Casa Blanca ellos siguen en sus trece.
Para probar que los “birthers” mienten, los responsables de la campaña electoral de Obama publicaron en 2007 una versión corta del cerfificado de nacimiento del candidato demócrata que demostraba que Barack Hussein Obama II nació el 4 de agosto de 1961 en Honolulu, Hawai.
Sin embargo, los “birthers” no se dieron por satisfechos y argumentaron que el certificado presentado por la campaa de Obama era falso. Y empezaron a montarse teorías de las razones por las que no habían publicado laversión larga de la partida de nacimiento de Obama.
El último que se ha apuntado a las teorías de los “birthers” ha sido el multimillonario Donald Trump, que, juguetea con la idea de presentarse como candidato republicano a la Casa Blanca. Trump forzó la semana que viene a la Casa Blanca a hacer pública la versión larga del certificado de nacimiento del presidente, para tratar de acallar de una vez los rumores sobre la supuesta ilegitimidad de la presidencia de Obama. Esta partida de nacimiento es más larga que la publicado durante la campaña electoral porque contiene más detalles, pues incluye, por ejemplo, el nombre del hospital y del médico que atendió a su madre en el parto.
Obama tuvo esta semana la oportunidad de vengarse de Trump en la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Ya se sabe que la venganza es un plato que se sirve frío. Obama aprovechó la oportunidad para reírse a costa del multimillonario en la fiesta. El presidente introdujo un “video de nacimiento” para probar donde había nacido, que, en realidad, era un fragmento de la película “El rey león”.
La película de Disney narra la vida de un joven león llamado Simba, nacido en la sabana africana – como supuestamente nació Obama, según los “birthers-, que aprende cuál es su lugar en el “Ciclo de la vida” luchando contra varios obstáculos hasta convertirse en el legítimo rey. Un golpe genial de los encargados de preparar el discurso de Obama en una cena en la que tradicionalmente el presidente suele reírse de si mismo y de la clase política de Washington.
Versión corta de la partida de nacimiento de Obama
Versión larga de la partida de nacimiento de Obama
El Huffington Post está convencido de que los “birthers” no se darán convencidos y adelanta con un humor algunas de las nuevas preguntas que plantearan
Obama se ríe de Trump y de los “birthers” en la cena de corresponsales de la Casa Blanca