El columnista del New York Times Nicholas Kristof comenzaba el jueves su columna con una adivinanza: “Pregunta: Si una persona que habla tres idiomas es trilingüe y una que habla cuatro idiomas es cuatrilingüe, ¿qué es una persona que no habla ninguna lengua extranjera?. Respuesta: Un americano”.
En su columna Kristof – que habla chino al igual que su mujer y sus hijos- considera fundamental que los estadounidenses aprendan primero español como lengua extranjera en el colegio y después chino, pues, según explica, la lengua de Cervantes les resultará no sólo más fácil de aprender que el mandarín sino más útil en la vida diaria. Ponía dos ejemplos: “Si eres mecánico, te podrás comunicar mejor (en español) con algunos clientes. Si eres presidente, podrás hacer campaña de forma más efectiva en Texas y Florida”.
Y recordaba que los hispanos son actualmente el 16 por ciento de la población de Estados Unidos y que en 2050 serán el 29 por ciento. También considera que Latinoamericana ofrece muchas oportunidades de negocio para los estadounidenses (en la columna, aunque hable de la importancia del español, no menciona a España en ningún momento).
Es cierto que como dice Kristof cada vez hay más padres estadounidenses consideran “cool” (guay) que sus hijos aprendan chino, pero en realidad, si hacemos caso de las estadísticas, son una minoría los niños que lo estudian mandarín en las escuelas.
También es cierto que cada vez el español se oye más en Estados Unidos, no sólo en la calle, sino que muchas empresas ofrecen servicioS en español a sus clientes, además de la posibilidad de disponer gracias a la televisión por cable de una amplia oferta de canales en español. Y hay muchas ofertas de trabajo en los que piden que los candidatos al puesto sean bilingües.
La columna de Kristof ha provocado un intenso debate en Facebook y Twitter. Algunos dicen que antes de que los estadounidenses aprendan español, lo que tendrían que hacer los hispanos es aprender ellos inglés.
¿Ocurrirá con el chino como con el aprendizaje del ruso en las escuelas estadounidenses durante la Guerra Fría (un dato curioso: los padres del presidente Obama se conocieron en clase de ruso en la Universidad de Hawai), del japonés en los años 80 y del árabe después del 11-S? ¿Será el aprendizaje del chino una moda pasajera o logrará imponerse como lengua extranjera? El tiempo lo dirá.
La realidad es que cada vez menos escuelas estadounidenses ofrecen en sus programas de enseñanza idiomas extranjeros, debido al recorte de presupuestos de los centros. Y que entre aquellas que ofrecen idiomas en su curriculum, el español es la lengua que más se enseña.
Por si os interesa aquí os resumo algunos datos de un informe de 2009 del Center for Applied Linguistics (CAL) sobre la enseñanza de idiomas extranjeros en las escuelas estadounidenses:
- El porcentaje de escuelas elementales y de enseñanza media que ofrecen idiomas extranjeros en su programa descendió de forma significativa entre 1997 y 2008: pasando del 31 al 25 por ciento en las escuelas elementales y del 75 al 58 en los centros de enseñanza media. En cambio, la enseñanza de idiomas en los institutos se mantuvo estable en el 91 por ciento.
- En aquellos centros en los que se imparten clases de idiomas extranjeros, la enseñanza del español aumentó en las escuelas primarias (del 79 por ciento en 1997 al 88 por ciento en 2008) y se mantuvo estable (93 por ciento) en las escuelas secundarias.
- Baja el interés por aprender francés, alemán, japonés y ruso.
- Aumenta el interés por aprender chino y árabe, aunque estas lenguas siguen siendo minoritarias en la enseñanza de idiomas en las escuelas estadounidenses. En 2008, el 3 por ciento de las escuelas primarias y el 4 por ciento de las secundarias ofrecía chino como lengua extranjera, mientras que el 1 por ciento de las escuelas básicas ofrecían árabe y el 0,6 por ciento de los centros de secundaria.
