Daily Juez

Michael Jackson en la Casa Blanca

Hace unos meses os hablé de la visita de Elvis Presley a la Casa Blanca, hoy Dailyjuez vuelve a retrocer en el tiempo para recordar a otro invitado de honor del número 1.600 de Pennsylvania Avenue: el cantante Michael Jackson. 

El cantante de “Thriller” visitó la Casa Blanca en dos ocasiones: la primera, en mayo de 1984 cuando el republicano Ronald Reagan era presidente y la segunda, en abril de 1990 cuando el republicano George H. W. Bush (padre) ocupaba el Despacho Oval. El “rey del pop” también cantó en la ceremonia de investidura del presidente demócrata Bill Clinton (merece la pena ver el vídeo sólo por ver el peinado que lleva Hillary Clinton).

Reagan le entregó a Michael Jackson una placa de agradecimiento por su contribución al programa de la Casa Blanca para concienciar a lós jóvenes de los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. Y Bush padre le nombró “artista de la década”.

Tras la muerte del cantante, el blog de The New York Times “The Caucus” reveló que no todos eran fans de Michael Jackson en la Casa Blanca en la época de Reagan.  John G. Roberts, por entonces ayudante de Reagan y futuro juez presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, no era precisamente un fan del cantante de “Bad”, según el archivo de la Casa Blanca. .

Por lo visto, pidieron  a  la oficina del presidente  si Reagan podía escribir una carta a Michael Jackson que aparecería publicada en un número especial de la revista “Billboard” junto a las fotografías de su visita a la Casa Blanca, pero Roberts se negó porque, a su juicio, la oficina del presidente de Estados Unidos “no era  un anexo de la empresa de relaciones públicas de Michael Jackson”.

Este es memorandum que escribió Roberts en junio de 1984, un mes después de que Michael Jackson visitara la Casa Blanca:

I recognize that I am something of a vox clamans in terris in this area, but enough is enough. The Office of Presidential Correspondence is not yet an adjunct of Michael Jackson’s PR firm. “Billboard” can quite adequately cover the event by reproducing the award citation and/or reporting the President’s remarks. (As you know, there is very little to report about Mr. Jackson’s remarks.) There is absolutely no need for an additional presidential message. A memorandum for Presidential Correspondence objecting to the letter is attached for your review and signature.

Al final, siguieron el consejo de Roberts, y Reagan no llegó a firmar la carta, de la que había un borrador.

Pero el manager de Michael Jackson, Frank Dileo, no cejaba en su empeño. Tres meses después escribió una carta a la Casa Blanca invitando a Reagan al concierto que el cantante daba en Washington dentro de su “Victory Tour” después de que el presidente le sugeriera cuando visitó la Casa Blanca añadir fechas en su lista de conciertos para no defraudar a sus fans de Washington, DC. La Casa Blanca rechazó amablemente la invitación y, siguiendo una vez más el consejo de Roberts, tampoco enviaron a Jackson una carta saludandolo como pedía el entorno del cantante:

I hate to sound like one of Mr. Jackson’s records, constantly repeating the same refrain, but I recommend that we not approve this letter. Sometimes people need to be reminded of the obvious: whatever its status as a cultural phenomenon, the Jackson concert tour is a massive commercial undertaking. The tour will do quite well financially by coming to Washington, and there is no need for the President to applaud such enlightened self-interest. Frankly, I find the obsequious attitude of some members of the White House staff toward Mr. Jackson’s attendants, and the fawning posture they would have the President of the United States adopt, more than a little embarrassing.

It is also important to consider the precedent that would be set by such a letter. In today’s Post there were already reports that some youngsters were turning away from Mr. Jackson in favor of a newcomer who goes by the name “Prince,” and is apparently planning a Washington concert. Will he receive a Presidential letter? How will we decide which performers do and which do not?

En un memorandum interno, Roberts volvió a insistir sobre las razones de su rechazo:

I recommend that no such letter be sent. The Jackson tour, whatever stature it may have attained as a cultural phenomenon, is a massive commercial undertaking. The visit of the tour to Washington was not an eleemosynary gesture; it was a calculated commercial decision that does not warrant gratitude from our Nation’s Chief Executive. Such a letter would also create a bad precedent, as other popular performers would either expect or demand similar treatment. Why, for example, was no letter sent to Mr. Bruce Springsteen, whose patriotic tour recently visited the area? Finally, the President, in my view, has done quite enough in the way of thanking and congratulating the Jacksons, and anything more would begin to look like unbecoming fawning.

De todas formas, no hay quien entienda la fijación que tenía Michael Jackson con que Reagan le escribiera cartas porque ya tenía una. Reagan había escrito una carta a Jackson en febrero de 1984 después de que éste se quemara el pelo en un accidente mientras grababa un anuncio de Pepsi. Esta era la misiva:

The White House

Washington

February 1, 1984

Dear Michael:

I was pleased to learn that you were not seriously hurt in your recent accident. I know from experience that these things can happen on the set—no matter how much cautioned is exercised.

All over America, millions of people look up to you as an example. Your deep faith in God and adherence to traditional values are an inspiration to us all, especially young people searching for something real to believe in.

You’ve gained quite a number of fans along the road since “I Want You Back” and Nancy and I are among them.

Keep up the good work Michael. We’re very happy for you.

Sincerely,

Ronald Reagan

 

March 31, 2010 at 4:14 pm Comment (1)

Los cerezos en flor de Kenwood

Cuando llega la primavera una de las grandes atracciones de Washington es ir a ver los cerezos en flor del National Mall, la gran explanada donde se concentran los edificios gubernamentales, los memoriales y los monumentos de la capital estadounidense.

Estos días los turistas acuden a ver los cerezos en flor del Mall como moscas a un panel de rica miel.

Una americana me recomendó que si quería evitar las hordas de turistas del Mall fuese a ver los cerezos en flor de una urbanización que se llama Kenwood y que está entre Little Falls Parkway y River Road en la zona de Chevy Chase-Bethesda en el estado Maryland.

Aprovechando que me pilla bastante cerca de casa, esta mañana decidí dar un paseo por esa urbanización de casas unifamiliares (lo que en España llamamos chalets) y hacer algunas fotos de los 1.200 cerezos en flor para el blog.

Un paseo muy agradable para soleado día de marzo.

Los washingtonianos dicen que es el secreto mejor guardado de la ciudad. En estas fechas, durante el fin de semana, miles de washingtonianos pasean por las calles de esta urbanización de clase acomododa, pero entre semana no hay nadie. Así que es una delicia pasear por ahí, fotografiar los cerezos y ver las casas tan impresionantes que hay en esta urbanización.

Si queréis visitarlo os recomendaría dejar el coche en el parking de Little Falls y pasear por el Capital Crescent Trail hasta Kenwood. También podéis dejar el coche en el Whole Foods de River Road. Pero daros prisa, el espectáculo de los cerezos en flor sólo dura dos semanas.

March 30, 2010 at 8:13 pm Comments (0)

Cruzada contra el “sagging”

El senador del estado de Nueva York, Eric Adams, ha iniciado una cruzada contra el “sagging“, la moda de muchos jóvenes de llevar los pantalones caídos, por debajo de la cintura, dejando que se vea la ropa interior.

“Los niños tienen que ser niños. Pero como adultos debemos dejar las cosas claras y decirles cuando hacen algo mal”, explicó este senador de Brooklyn al diario Daily News.

Este senador neoyorquino ha lanzado un video en YouTube y va a colocar vallas publicitarias en Brooklyn con un mensaje dirigido a los jóvenes: “Stop the sag”. Y a los “saggers” Adams les dice: “puedes subir tu nivel de respeto, si te subes los pantalones”.

Llamadme anticuada si queréis pero la moda del “sagging” no me gusta nada.  No sé como pueden caminar con los pantalones tan bajos. Además queda fatal. Parece que se han cagado.

Como toda moda es pasajera, esperemos que ésta pase pronto.

March 30, 2010 at 12:08 am Comments (0)

Queso en spray

Me encanta el queso. Y si es acompañado de un buen vino tinto, mucho mejor. Pero mi pasión por el queso tiene un límite. 

Teniendo una madre manchega y después de haber vivido en Francia – donde dicen que hay 365 tipos de queso, uno para cada día del año -, comprenderéis que me haya llevado las manos a la cabeza al ver que en los supermercados estadounidenses venden queso en spray. Lo presentan en botes de spray similares a los de la nata montada.

Los estadounidenses son muy prácticos. Este envase facilita la forma de servir queso sobre ciertos alimentos. A los americanos les encanta comérselo untado en un cracker (galleta salada).

Yo paso de probarlo. Dónde esté un buen queso español o francés, que se quite el queso americano en spray.

Pero hay gente para todo. El queso en spray tiene una página de fans en Facebook (de momento tienen 770 fans) y hasta venden camisetas que pone “I love spray cheese”.

March 28, 2010 at 7:57 pm Comments (0)

Historia de Cine

Para todos aquellos que os gusta el cine y la historia os aconsejaría comprar el libro “The Columbia Companion to American History on Film. How the movies have portrayed the American Pastde Peter C. Rollins (Columbia University Press). Yo me lo compré cuando vivía en Nueva York y es una autentica joya.

En el libro, expertos explican como los cineastas han presentado e interpretado acontecimientos importantes, temas, épocas y figuras de la historia americana y en ocasiones compara la versión cinematográfica de un hecho con lo que dicen los historiadores.

El libro está divido en ocho secciones: Eras (por ejemplo, años 20, años 50 y años 60), Guerras y otros acontecimientos importantes (por ejemplo, la Guerra de Vietnam y la Segunda Guerra Mundial), Gente importante (desde Cristobal Colón a los Padres fundadores pasando por los Kennedys), la Gente (los católicos, los irlandeses o los nativos americanos, entre otros temas), las Instituciones y Movimientos (Periodismo, los Institutos, el Congreso o la Familia, por ejemplo), Lugares (Nueva York, Suburbia o el Espacio), Temas (entre otros, las esclavitud, el ferrocarril o la mafia) y Mitos y Héroes (el Adán Americano, el detective de Hollywood y el Hombre que se hace a si mismo, por ejemplo).

Es lectura obligada de los alumnos de la Columbia que estudian cine pero también de los que estudian historia o periodismo.

March 27, 2010 at 9:10 pm Comments (0)

Sin salida

Si viajas en coche por Estados Unidos y te encuentras con una señal de tráfico que pone ‘No Outlet’, no pienses que se trata de un cartel para informarte que en esa zona no hay outlets, esos establecimientos comerciales especializados en la venta de productos de marcas famosas, ya sean defectuosos o descatalogados.

La señal significa callejón o calle sin salida. A veces en Estados Unidos en vez de la señal de “No Outlet”, utilizan la de ”Dead End” (que suena muy macabra) o la de ”No Exit”. En Europa prefieren utilizar la señal en forma de T de callejón o calle sin salida o  ”cul-de-sac”.

Según explicaba el fallecido columnista William Safire en la columna “On language” del New York Times Magazine, tras el éxito de la película “Dead End” (Callejón sin salida, 1937, protagonizada por Humphrey Bogart, Joel McCrea y Silvia Sidney), la expresión ‘Dead end’ adquirió en Estados Unidos “un significado de injusticia social y durante generaciones estas palabras desaparecieron de las calles sin salida de muchas ciudades. Se utilizaba el eufemismo ‘No Outlet’ o  en otras ciudades ‘No Exit’”.

Safire también explicaba que en Nueva York prefieren seguir utilizando la señal de “Dead End” (hay 4.656 señales colocadas en la Gran Manzana), a las otras. Sólo hay 160 de ‘No Outlet” y no hay ninguna señal de ‘No exit’.

March 26, 2010 at 7:12 pm Comments (0)

La pintora de los desamparados del sistema sanitario

Cerca de Politics & Prose, mi librería favorita de Washington, hay un enorme mural pintado en la pared de una gasolinera en el que se puede ver a un hombre agonizando en una cama de hospital rodeado de médicos, enfermeras y su familia.

El mural es obra de Regina Holliday, que se ha convertido en un símbolo local de la lucha de Barack Obama por la reforma sanitaria. El enfermo que agoniza en el hospital es su marido. En su mano sostiene un papel en el que dice: “A por ellos, Regina”.

Regina enviudó el año pasado. Su marido, Fred Holliday, murió en junio de 2009 víctima de un cáncer de riñón. Tenía 39 años.

Durante años, Fred había estado cambiado a menudo de trabajo y carecía de seguro médico. En 2008, consiguió el trabajo de sus sueños: profesor de cine en la American University de Washington. Además gracias a este trabajo, los Hollidays  accedían a un seguro médico privado familiar para ellos y sus dos hijos.

Hacía tiempo que Fred se sentía mal, pero no había ido al médico porque no tenían seguro. Y cuando por fin lo tuvo, era demasiado tarde. El diagnostico era demoledor: cáncer de riñon. Tres meses después de que se lo diagnosticaran, moría.

Su viuda piensa que si Fred hubiera tenido antes seguro médico, quizá le hubieran detectado el cáncer a tiempo y ahora estaría vivo.

Regina, profesora de plástica en un parvulario, decidió no cruzarse de brazos. Se armó de pinceles y pinturas para tratar de “cambiar la cara del sistema sanitario” y luchar por millones de americanos sin seguro médico.

En Estados Unidos no existe un sistema sanitario universal a la europa. Los empleados está asegurados a través de sus empresas. Hasta ahora sólo los más pobres y los ancianos estaban cubiertos por un seguro público.

Si trabajas freelance o tu empresa no paga tu seguro médico, tienes dos opciones: quedarte sin seguro médico, si no te puedes permitir el gasto extra, o pagarte uno de tu propio bolsillo, lo que hasta ahora resulta muy caro.

Dependiendo del estado en el que vivas y de la aseguradora que tengas puedes llegar a tener que pagar más de tres mil dólares al mes por un seguro médico para tu familia o unos mil quinientos si están en paro y quieres conservar el seguro médico que tenías cuando estabas trabajando.  En EEUU, el acceso a  la sanidad no es un derecho, sino un lujo.

Dailyjuez habló con Regina Holliday para conocer su reacción a la aprobación por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de la reforma sanitaria propulsada por Barack Obama.

¿Está contenta de que se haya aprobado la reforma sanitaria?
- Estoy tan contenta de que se haya aprobado la reforma sanitaria. Es un primer paso en un largo camino de reformas necesarias dentro del sistema sanitario. La reforma sanitaria encarna la decision del país de  tratar la asistencia médica como un derecho humano.
- Con su mural a favor de la reforma sanitaria, usted quería cambiar la cara del sistema sanitario, ¿cree que esta ley lo cambiará?
- Está muy claro en esta ley que hay gente que está sufriendo debido a la falta de acceso a cuidados (médicos). Está legislación afronta este problema. Esta ley nos hace hablar de esas personas.  Han dejado de ser invisibles, por lo que en cierta manera está cambiado la cara del sistema sanitario.
- ¿Cómo piensa que esta ley va a cambiar la vida de 31 millones de americanos que hasta ahora no tenía seguro médico?
Gracias a esta ley, la gente podrá tener acceso a pólizas de seguros médicos que pueden pagar y no se les negará la cobertura por condiciones preexistentes (sufrir una enfermedad previa antes de comprar el seguro médico). Esta legislación va poner fin a un sistema sanitario separado pero no igualitario. En nuestra experiencia como familia sin seguro médico, vimos que los médicos recetan diferente y ofrecen menos opciones si piensan que están tratando con un paciente sin seguro médico. Un mandato universal abordaría el problema con un diagnóstico y tratamiento.
¿Por qué el médico de Fred no ordenó hacer una resonancia magnética cuando empezó a tener síntomas de dolor? Es un prueba cara. Si alguien asume que no puede pagarla, ¿te la recetará?
Un mandato universal también eliminaría la vergüenza que conlleva tener que demostrar que eres tan pobre que necesitas la ayuda del gobierno para tener cuidados médicos. Los subsidios que complementan los pagos de las familias (de los seguros médicos privados) son mucho mejor que tener que deshacerte de todo lo que tienes para poder acceder a Medicaid (el seguro sanitario público que cubre a los más pobres).
- ¿Está trabajando en algún mural nuevo en Washington?
- En estos momentos estoy trabajando con un grupo de apoyo llamado Holla Back DC para diseñar un mural sobre el acoso sexual en Capital Heights. También trabajaré el 2 de abril con Metro Washington Public Health Association. Y acabo de terminar de hacerlo con  estudiantes de Deal Junior High en instalaciones murales sobre justicia social.  Y actualmente estoy haciendo un diseño para Roni Zeiger, manager de productos de Google Health.

March 25, 2010 at 7:04 am Comments (0)

Delibes: “Las noches washingtonianas resultan tan quedas, tan sosegadas, como pueden serlo las noches en la paramera de Castilla”

Marc me pasa un artículo sobre Washington que el escritor Miguel Delibes publicó en enero de 1965 en La Vanguardia. El artículo, incluído en la serie “Bocetos made in USA”`, se titula “Washington, la anti-Nueva York“.

Por su interés para los lectores de Dailyjuez, reproduzco aquí algunas citas del artículo de Delibes sobre Washington. El artículo está disponible completo en PDF en la hemeroteca digital  de La Vanguardia.

Leyendo el artículo, me da la impresión de que Washington no ha cambiado mucho desde la estancia de Delibes, sigue siendo la “anti-Nueva York”. Yo, que he vivido en las dos ciudades, lo puedo corroborar.

“Washington edifica rascasuelos, esto es, rascacielos acostados, yacentes. De esta manera, lo que no van en lágrimas, va en suspiros; lo que pierde en altura lo gana en extensión”.

“Y, como, por otra parte, los barrios residenciales se asemejan tanto unos a otros, nada puede extrañarnos que los automovilistas circulen por las calles plano en mano, en cuanto tienen que salirse de su itinerario habitual”.

“Monsieur L’Enfant que, como dije, planeó, está ciudad, acertó a imprimirle un remoto aire parisiense”.

“Eso sí, la zona monumental, ligada al centro político, es la más despejada de la ciudad, de forma que, en los aledaños de los monumentos a Lincoln, Washington y Jefferson, donde se alza también la Casa Blanca, el Capitolio y la Corte Suprema, pueden acomodarse fácilmente todos los habitantes de la ciudad. Es, pues, ésta una suculenta y dilatada zona verde -con los céspedes más cuidados del país- sobre la que resaltan la blancura de monumentos y edificios”.

“La Casa Blanca, de otro lado, en contra de lo que pudiera pensarse, no es una construcción de nuevo rico, despampanante, sino un edificio discreto donde a uno le cuesta admitir que, en buena medida, sea el horno donde se cuece el destino del mundo”.

“Más sobre la ciudad de Washington influye notablemente su condición de capital política. En rigor, fue hecha para eso. De aquí que ni en la ciudad ni en sus alrededores se advierta ese ritmo agobiante que distigue a las ciudades fabriles”.

“Este ritmo hace de Washington una urbe acolchada y grata, donde uno puede aún trabajar en silencio”.

“Las noches washingtonianas resultan tan quedas, tan sosegadas -hablo de los barrios residenciales, la gran mayoría como dije- como pueden serlo las noches en la paramera de Castilla. Unicamente, de vez en cuando, el rumbido lejano de un avión o de una sirena de un coche de urgencia nos recuerdan donde estamos”.

 

March 23, 2010 at 6:39 am Comments (0)

La quema del calcentín

Los residentes de Eastport en Annapolis (Maryland, el estado en el que vivo) tienen una forma original de celebrar la llegada de la primavera: quemando sus calcentines en una hoguera.

Si en Europa la Noche de San Juan la gente queman en las hogueras muebles viejos y trozos de madera, en Maryland queman en primavera calcetines. Lo llevan haciendo desde hace 27 años.

March 22, 2010 at 11:09 pm Comments (0)

Obama con bigote de Hitler

Lo bueno de tener un blog es que sales a pasear y se te ocurren cien mil ideas sobre las que escribir un post. Imagino que a los columnistas de los periódicos les pasa igual. La ventaja del blog es que puedes incluir vídeo, fotografía y enlaces a páginas de internet, lo que hace el texto más vivo.

El domingo fui al centro de Washington a cubrir la marcha a favor de la reforma migratoria para hispanews.net. En medio del National Mall -la gran explanada donde se concentran los monumentos, memoriales y museos de la capital estadounidense- había tres chicos buscando firmas para su causa. Los tres jóvenes eran miembros del Comité de Acción Política LaRouche.

Me llamó la atención dos cosas: un cartel en el que aparecía Obama con un bigote tipo Hitler con las palabras “he cambiado” y otro en el que pedían que se hiciera un “impeachment” al presidente Barack Obama.

El economista y activista político de extrema izquierda Lyndon LaRouche es un eterno candidato presidencial. LaRouche considera que la reforma sanitaria del presidente Barack Obama está inspirada en la de Hitler.

LaRouche cree que es necesario hacer unimpeachment” o juicio político a Obama porque, entre otras cosas, pide sacrificios dolorosos al pueblo pero rescata a los banqueros de Wall Street y ha destruido el programa espacial de la NASA.

Este activista político, amante de las teorías conspirativas, cree que la Casa Blanca recibe órdenes del Imperio Británico y es un apasionado de la colonización de Marte.

Está en contra de los rescates bancarios y a favor de grandes inversiones públicas para crear empleo. También cree que los jóvenes están siendo esclavizados por Rupert Murdoch,  Bill Gates, MySpace y Facebook.

Quería colgar en el blog un vídeo de la conversación que tuve con una de las activistas del Comité de Acción Política LaRouche, pero no merece la pena. No fui capaz de que explicara en pocas palabras las razones que tenía para pedir que se haga un “impeachment” a Obama. Os ahorro la retahíla de ideas inconexas que me soltó.

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March 22, 2010 at 4:08 pm Comments (0)

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